Blas: Podíamos ver
una peli ¿no?
Samira: Me parece
buena idea, chiqui – dijo sonriendo y los demás asintieron.
Decidimos ver una
peli de miedo. Hicimos palomitas y llevamos para beber coca-cola ya que a todos
nos gustaba. Había dos sofás, en uno se sentaron Álvaro, Samira y Dani y en el
otro nos sentamos Carlos, Blas, David y yo.
Salió una escena en
la que me asusté mucho, grité y todos se empezaron a reír, yo me cabreé porque
se habían reído de mí. Al rato, Samira estaba dormida apoyada en el pecho de
Álvaro, Dani escuchando música a su rollo, Blas mirando como estaba de asustado
Carlos y riéndose de él y yo también me quedé dormida encima de David. Cuando
terminó la película, los únicos que estaban despiertos eran Blas y Dani. Blas
llamó a Dani y se empezó a reír, tenía un plan en mente.
Blas: Dani, ehh,
tengo una idea.
Dani: Qué idea –
dijo quitándose los cascos
Blas: ¿Y si les
mojamos?
Dani: Nos matan
jajaja pero me parece buena idea
Blas y Dani pusieron
en marcha su plan, empezaron a echarnos agua y a reírse. Nos despertamos cuando
notamos que estábamos un “poco” mojados, bueno la verdad es que estábamos
empapados. En eso que Carlos mira el reloj.
Carlos: ¡Ostias! Son
las 4 de la mañana.
Dani: Vámonos, ¿no?
Que ya es hora
María José: ¿Por qué
no os quedáis a dormir? – dije yo medio dormida
Álvaro: si no te
importa – dijo mirando a Samira
Samira: No, claro
que no – le dijo sonriendo
Nos fuimos Samira y
yo a preparar las habitaciones. Cuando estaban preparadas, llamamos a los
chicos dando voces por la escalera.
Samira: ¡Subid!
María José: ya está
todo preparado
¡Ya subimos! –
dijeron ellos a la vez
Samira y yo les
dijimos cuales eran las habitaciones. Carlos y Dani decidieron dormir juntos,
Blas y Álvaro en otra, y David en la habitación más pequeña de las tres. Samira
se fue a su habitación al igual que todos los demás. Yo estaba en mi habitación
poniéndome el pijama cuando llamaron a la puerta.
María José: Un
momento – dije yo terminándome de poner el pijama y fui a abrir la puerta. Ahí
estaba David.
María José: ¿Qué
haces aquí?
David: Me gustaría
que hablásemos de lo que ha pasado antes.
María José: No creo
que tengamos nada de qué hablar – dije yo evitando su mirada – Y si lo hay pues
lo hablamos mañana, estoy un poco cansada.
David: Prefiero
hablarlo ahora que sé que no nos van a interrumpir.
María José: Está
bien, pasa.
Estuvimos hablando
de lo que había pasado y los dos llegamos a la conclusión de que no nos
arrepentíamos de lo que había pasado. Se iba a levantar para irse, pero sentí
un impulso y evite que se fuera.
María José: David,
espera.
David: dime – dijo
dándose la vuelta
María José: ¿Te
importaría quedarte a dormir conmigo?
David: No, claro que
no – dijo él sonriendo.
Abrí la cama, pero
David estaba un poco cortado, íbamos a dormir juntos. Vi que no se atrevía a
meterse en la cama y no sé cómo pero le dije:
María José: Puedes
meterte en mi cama, no te voy a comer.
David: Vale – dijo
sonriendo y metiéndose en la cama.
Me arrimé a él, le
besé, fue un beso muy dulce pero a la vez apasionado. Un beso que solo él me
podría haber dado. Ese beso llevó a besos más ardientes, con más pasión…
Sube el otro ya!!
ResponderEliminarPaciencia! Jajaja En breve, muchas gracias por leernos :D
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