martes, 23 de julio de 2013

Capítulo 6: 2ª parte

Blas: Podíamos ver una peli ¿no?
Samira: Me parece buena idea, chiqui – dijo sonriendo y los demás asintieron.
Decidimos ver una peli de miedo. Hicimos palomitas y llevamos para beber coca-cola ya que a todos nos gustaba. Había dos sofás, en uno se sentaron Álvaro, Samira y Dani y en el otro nos sentamos Carlos, Blas, David y yo.
Salió una escena en la que me asusté mucho, grité y todos se empezaron a reír, yo me cabreé porque se habían reído de mí. Al rato, Samira estaba dormida apoyada en el pecho de Álvaro, Dani escuchando música a su rollo, Blas mirando como estaba de asustado Carlos y riéndose de él y yo también me quedé dormida encima de David. Cuando terminó la película, los únicos que estaban despiertos eran Blas y Dani. Blas llamó a Dani y se empezó a reír, tenía un plan en mente.
Blas: Dani, ehh, tengo una idea.
Dani: Qué idea – dijo quitándose los cascos
Blas: ¿Y si les mojamos?
Dani: Nos matan jajaja pero me parece buena idea
Blas y Dani pusieron en marcha su plan, empezaron a echarnos agua y a reírse. Nos despertamos cuando notamos que estábamos un “poco” mojados, bueno la verdad es que estábamos empapados. En eso que Carlos mira el reloj.
Carlos: ¡Ostias! Son las 4 de la mañana.
Dani: Vámonos, ¿no? Que ya es hora
María José: ¿Por qué no os quedáis a dormir? – dije yo medio dormida
Álvaro: si no te importa – dijo mirando a Samira
Samira: No, claro que no – le dijo sonriendo
Nos fuimos Samira y yo a preparar las habitaciones. Cuando estaban preparadas, llamamos a los chicos dando voces por la escalera.
Samira: ¡Subid!
María José: ya está todo preparado
¡Ya subimos! – dijeron ellos a la vez
Samira y yo les dijimos cuales eran las habitaciones. Carlos y Dani decidieron dormir juntos, Blas y Álvaro en otra, y David en la habitación más pequeña de las tres. Samira se fue a su habitación al igual que todos los demás. Yo estaba en mi habitación poniéndome el pijama cuando llamaron a la puerta.
María José: Un momento – dije yo terminándome de poner el pijama y fui a abrir la puerta. Ahí estaba David.
María José: ¿Qué haces aquí?
David: Me gustaría que hablásemos de lo que ha pasado antes.
María José: No creo que tengamos nada de qué hablar – dije yo evitando su mirada – Y si lo hay pues lo hablamos mañana, estoy un poco cansada.
David: Prefiero hablarlo ahora que sé que no nos van a interrumpir.
María José: Está bien, pasa.
Estuvimos hablando de lo que había pasado y los dos llegamos a la conclusión de que no nos arrepentíamos de lo que había pasado. Se iba a levantar para irse, pero sentí un impulso y evite que se fuera.
María José: David, espera.
David: dime – dijo dándose la vuelta
María José: ¿Te importaría quedarte a dormir conmigo?
David: No, claro que no – dijo él sonriendo.
Abrí la cama, pero David estaba un poco cortado, íbamos a dormir juntos. Vi que no se atrevía a meterse en la cama y no sé cómo pero le dije:
María José: Puedes meterte en mi cama, no te voy a comer.
David: Vale – dijo sonriendo y metiéndose en la cama.

Me arrimé a él, le besé, fue un beso muy dulce pero a la vez apasionado. Un beso que solo él me podría haber dado. Ese beso llevó a besos más ardientes, con más pasión…

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