Carlos: Enano, ya verás que paliza te voy a dar.
Antes de que Dani le contestara David se metió por medio.
David: Chicos, no empecéis…
Álvaro: Va, una partida de reconciliación. –Dijo sonriendo-.
Entramos a la bolera y los chicos eligieron el ‘’espacio’’
del medio para jugar, solo podían jugar un máximo de seis personas a la vez y
nosotros éramos siete así que David decidió jugar en otro lado con María José.
María José: Deivid, si yo ni si quiera sé jugar a los bolos,
no tengo buena puntería.
David: Mujer, ¡pues yo te enseño!
David cogió una bola y puso la mano de María José encima.
*Narra María José*
Yo no sé jugar a los bolos, voy a hacer el ridículo, buff es
que todo me pasa a mí. Pero bueno, dentro de lo malo, él está aquí conmigo y
dice que me va a enseñar jajaja. Por lo menos pasaremos un rato de risas
juntos... Está pegado a mí, solo puedo pensar en eso, estoy temblando, ¿se
estará dando cuenta? No, no creo. De repente oigo una voz que hace que deje de
pensar. Era David hablándome al oído, eso hacía que un escalofrío me recorriera
el cuerpo, pero no escuchaba lo que decía. Me vuelve a hablar...
David: ¿Estás bien?
María José: S... Sí, es que estoy un poco nerviosa... -
antes de que pudiera terminar de hablar, él me interrumpió.
David: No te preocupes, yo te voy a enseñar.
Nos quedamos mirándonos a los ojos, estábamos pegados, ya
que se suponía que me iba a enseñar a jugar. De repente, escuchamos unas voces,
eran Dani y Carlos otra vez discutiendo.
Carlos: Olé, olé, voy ganando - le dijo riéndose
Dani: Eso lo veremos, todavía no ha nacido nadie que me gane
- le dijo con cara de odio
David y yo nos separamos, y él como buen hermano fue a
pararlos ya que los demás estaban hablando de la "escenita" que
estaba sucediendo entre David y yo.
Cuando los calmó ellos siguieron jugando, mientras Blas
cuchicheaba a la vez que miraba a David.
Blas: ¿No veis la actitud de David rara?
Álvaro: No, yo lo veo normal, como siempre
Blas: Que no, que hay algo raro. Y muchísimo más cuando está
con María José.
Álvaro: ¿Qué quieres decir?
Blas: Que yo creo que a David le gusta María José - Álvaro
se quedó sin palabras, él lo intuía pero si decía que eso era verdad, David
podría decir lo mismo con él y Samira. Samira vio a Álvaro que no le contestaba
y les dijo:
Samira: ¿Por qué no vamos a jugar con Dani y Carlos? que
sino se van a poner a pelear otra vez
Blas y Álvaro: Sí - dijeron a la vez
Samira, Blas y Álvaro se fueron a jugar junto a Carlos y
Dani. Mientras dos pistas más a la derecha estaban María José y David.
David: ¿Sigo enseñándote a jugar?
María José: No vas a desistir con la idea, ¿verdad?
David: No, claro que no. No todos los días puedo hacer de
profe - sonrió - ¿entonces?
María José: Está bien, vamos.
David volvió a coger la bola, me enseño como cogerla pero yo
seguía sin saber jugar. Él se me acerco, estaba pegado a mí, yo empezaba a
temblar. Podía sentir su respiración en mi cuello, eso hacía que mi corazón
latiera a mil. Por fin pude dejar de temblar y estuvimos "jugando"
hasta que los demás terminaron su partida. Ganó Dani, como no. Era tarde así
que, decidimos irnos a cenar a algún sitio y después ellos se irían al hotel y
nosotras a nuestra casa. Nos dispusimos a ir a por los coches pero nadie
hablaba, por fin David rompió el silencio.
David: Vamos a ir a cenar todos juntos, ¿no?
María José: Si, eso hemos dicho ¿Por qué? - dije sonriendo-.
David: Porque no es justo que siempre vayamos nosotros por
un lado y vosotras por otro, parece que estamos peleados.
Álvaro: Eso es cierto - dijo sin dejar de mirar a Samira.
Carlos: ¿Vamos a ‘’Muerde la pasta’’?, hoy hacen
descuento.-Dijo con una enorme sonrisa-.
Todos reímos al ver la cara de ilusionado que puso Carlos y
nos fuimos juntos hacia el restaurante. Una vez allí nos pusimos en una mesa
discreta para que los chicos estuvieran cómodos.
Carlos: Mmmmm… ¡qué pinta tiene eso!, yo me voy sirviendo.
Blas: Te acompaño, no la vayas a liar.
Dani: Yo también voy, por si coge todo el cabezón.
María José: Chicos, mientras os servís voy al baño.
David: Voy contigo.
*Narra Samira*
Álvaro empezó a hablar de unos discos de música que quería
comprar y me comentó su apoyo a consumir música legalmente. ¿Cómo puede ser tan
mono? ¡Y qué ojos! Me quedé embobada en
esa mirada tan dulce pero misteriosa…
Álvaro: Samira, eh, ¿me estás escuchando?
Samira: ¿Eh?-Reí- Lo siento, estaba pensando en lo que voy a
cenar.-Mentí-.
Álvaro: No pasa nada, yo también tengo hambre, vamos a
servirnos.
Todos habíamos cogido nuestra cena y nos sentamos a comer,
Dani preguntó que donde estaban María José y David, ya ni me acordaba de ellos.
Fui al baño a ver si se encontraban bien.
Cuando abrí la puerta me quedé de piedra, ahí estaban besándose
apoyados contra el lavabo…
{CONTINUARÁ}
Enserio subir el capitulo 6 asdfghjkl estoy enganchada jaja que pasó despues,agg enserio quiero seguir leyendolo jajjaja
ResponderEliminarDentro de poco le subiremos jajaja
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