martes, 30 de julio de 2013

Capítulo 12.


*Narra María José*

Cuando el rubio me besó, se me aceleró el corazón, le correspondí el beso. Fue un beso corto pero muy bonito. Lo que no sabíamos era que David nos estaba viendo.
David: ¿Se puede saber qué está pasando aquí?
María José: Te lo puedo explicar.
David: Con lo que acabo de ver es suficiente – se fue cabreado para la calle.
Dani: ¡Daviiiiiddddd!
David hizo como si no le hubiese escuchado y siguió andando dirección a la puerta donde estaba Álvaro con Samira.
Álvaro: ¿Qué te pasa?
David: Nada, que soy gilipollas…
Samira: No eres gilipollas, ¿qué ha pasado?
Carlos: Oye, que hoy tenemos comida en casa de Blas.
Samira: ¿En casa de Blas?
Álvaro: Sí, hoy le toca cocinar. Y tú y tu prima también venís.
Samira: Hablando de mi prima, ¿dónde está?
David: En la piscina con el rubio. – dijo muy cabreado.
Carlos: ¿Ha pasado algo que nos quieras contar?
David: No, no ha pasado nada – dijo seguido de un suspiro.
Samira: Voy a llamarlos para decirles que nos vamos a comer en casa de Blas. Y llamar a Blas para que sepa que vamos para allá.
Carlos: Vale.

*Narra Samira*

David está muy raro, él no es así. Suele estar de bromas y de risas todo el rato y ahora está muy apagado, ¿qué habrá pasado?
Llegué al patio y ahí estaba mi prima con el rubio, en una esquina de la piscina, abrazados y besándose. Ahora entiendo lo que le pasa a David.
Samira: Ejem, ejem… - les dije y se separaron.
Dani: ¿Qué pasa?
Samira: Estáis gilipollas y sobre todo tú – dije mirando a mi prima.
María José: Ya sé que la he cagado… - la interrumpí.
Samira: No lo sabes bien.
Dani: La culpa no ha sido de ella, ha sido mía.
María José: No es verdad, un beso así no surge si uno no quiere… - le dijo mi prima mirándole.
Samira: Ya veréis como arregláis todo esto porque no me gusta ver así a David. Otra cosa, iros a cambiar que nos vamos a comer en casa de Blas.
María José: ¿Tú y yo también? – me dijo.
Samira: Sí, nosotras también.

Dani y mi prima se fueron a ducharse y a cambiarse para irnos en casa de Blas. Mientras aproveché para hablar con Álvaro para ver si podíamos hacer algo para cambiar el estado de ánimo de David.
Me dirigí a la puerta, donde estaban Carlos, David y mi Smiler. Me acerqué y le dije al oído que necesitaba hablar con él a solas. Me agarró de la mano y fuimos al salón.
Álvaro: ¿Qué pasa?
Samira: Nada, quería estar a solas contigo - Sonreí-.
Álvaro: Perfecto – me dijo abrazándome-.
Samira: Sí, es genial. – le dije acercándome a él y besándole-.
Álvaro: Me voy a volver adicto a tus besos. – me sonrojé-.
Samira: Yo ya soy adicta a tu mirada, a tu sonrisa, a tus abrazos, a tus be… - me interrumpió besándome-.
Cada vez que me besaba, se me aceleraba el corazón, me ponía a temblar, sentía que nada ni nadie existía, solo él y yo…
Samira: Me encanta estar así contigo pero… - agaché la cabeza y me interrumpió-.
Álvaro: ¿Qué te preocupa?
Samira: David.
Álvaro: A mí también me preocupa, pero mientras no diga lo que le pasa, no le podremos ayudar.
Samira: Lo que le pasa es que ha visto a mi prima liándose con Dani.
Álvaro: ¿Con Dani? – me dijo sorprendido-.
Samira: Sí, en la piscina.
Álvaro: ¿Estás segura?
Samira: Sí.

Escuché unos pasos en la escalera, era mi prima que bajaba ya preparada para irnos, al momento bajó Dani. Nos fuimos hacia los coches, yo me fui con mi prima en su coche y los chicos se fueron en el AurynCar.
En el AurynCar, todos iban en silencio, nadie se atrevía a hablar. En el camino aproveché para hablar con mi prima, que también iba callada, parecía muy concentrada en la carretera, pero estaba pensativa.

Samira: Te has pasado con lo del rubio, pobre David, él te quiere y… - me interrumpió-.
María José: Fue él el que me besó. – dijo excusándose-.
Samira: Un beso así no pasa si uno no quiere, como tú le has dicho a él. – la dije cabreada-.
María José: No sé que me ha pasado, yo quiero a David y tú lo sabes.
Samira: Yo sí sé qué te ha pasado, el rubio es mucho rubio y no está nada mal.
María José: Ya sé que no está nada mal, pero me siento fatal. Voy a joder su amistad. – me dijo mientras se la soltaban unas lágrimas-.
Samira: Ya verás como todo esto pasa y arreglas las cosas con David.
María José: Eso espero, porque si le pierdo me muero.
Samira: Pues mientras besabas Dani no pensabas eso…
En ese momento llegamos a la casa de Blas, el rubio ya había aparcado el AurynCar y se estaban bajando, mi prima estacionó el coche detrás y se bajó mientras se secaba las lágrimas. Llamamos en casa de Blas y subimos, mientras un silencio invadía el espacio en el que nos encontrábamos. Era como si ese silencio se apoderase de nosotros. Por fin llegamos y Blas nos estaba esperando en la puerta junto a María.
Hola. – dijimos todos a la vez-.
Blas: Hola.
Samira: ¿No nos presentas, Chiqui? – le dije mirando a la chica-.
Blas: Perdón, ella es María, mi novia.
María: Encantada. – dijo ella tímidamente-.
Samira: Igualmente. – la dije dándola dos besos, y todos los demás hicieron lo mismo-.
María José: Seguro que nos llevamos muy bien. – dijo mi prima sonriendo-.
María: Eso espero.

Pasamos todos a la casa, Carlos corrió a la cocina para ver si Blas tenía chocolate pero no lo encontró porque Blas lo tenía escondido. Los demás se sentaron en los sofás. Mientras mi prima y yo fuimos a la cocina para ayudar a poner la mesa porque la comida ya la había hecho Blas, olía muy bien. Hizo lentejas, como no…
Pusimos la mesa entre mi prima, María y yo mientras nos reíamos al escuchar cómo le decía Carlos a Blas que quería chocolate. Tenía el presentimiento de que María, mi prima y yo nos íbamos a llevar muy bien, ese podía ser el inicio de una bonita amistad.
Nos sentamos a comer, nadie hablaba. David estaba concentrado en el plato comiendo para que no le preguntasen. Dani estaba bien, como si no tuviese remordimientos ni nada por haberse liado con María José, era increíble. Mi prima no hablaba, parecía que se había quedado muda. Blas y María estaban comiendo, sonriéndose mutuamente y de vez en cuando se daban uno que otro beso. Álvaro me miraba de vez en cuando ya que se había dado cuenta de que estaba cabreada por lo que el rubio y mi prima le habían hecho a David. Terminamos de comer, y Álvaro me dijo de hablar a solas.
Álvaro: ¿Podemos hablar? – me dijo cogiéndome la mano-.
Carlos: ¿No me digáis que vais a discutir?
Álvaro: No, solo quiero hablar con mi novia. – dijo levantándose-. ¿Novia? ¿Había escuchado bien? Un escalofrío me recorrió el cuerpo.
Samira: Sí. – le dije levantando la cara y viendo esa magnífica sonrisa que me tenía hechizada-.
Nos fuimos a la habitación de huéspedes. Entramos y Álvaro cerró la puerta. Me abrazó y me dijo que no estuviese mal por lo que había pasado. Me separé.
Samira: No me gusta ver así a David, además no sé porqué mi prima ha hecho eso. Se supone que está enamorada de él.
Álvaro: Lo sé, pero eso es cosa de ella. No dejes que te afecte. – me dijo sonriendo dulcemente-.
No me pude resistir y le besé. Me agarró fuerte pero delicadamente y me acercó a su cuerpo. Me tumbó en la cama, se puso encima de mí. Me empezó a besar dulcemente los labios, después el cuello, aquellos besos iban cobrando temperatura. No sé cómo, pero al segundo estábamos en ropa interior, ¿lo íbamos a hacer en casa de Blas? Sí. Estaba a punto de desabrocharme el sujetador y seguir con la tarea, por decirlo de alguna forma, pero llamaron a la puerta. Era Carlos, decía que el postre estaba en la mesa. Como no le contestamos ninguno de los dos, abrió la puerta y nos pilló en ropa interior. Llevaba un helado en la mano y de la impresión que le dio de vernos, se le cayó al suelo. Álvaro  y yo nos empezamos a reír, acto seguido éste cogió un cojín y se lo tiró a Carlos advirtiéndole de que no contara nada.

                                        {CONTINUARÁ}

domingo, 28 de julio de 2013

Capítulo 11.


Dos meses después, en otro sitio…
Con todo lo ocurrido solo Dani extrañó la presencia de Carlos. ¿Dónde estará el rubio?  Nos separamos todos para buscarle y así tardar menos tiempo. Blas fue el que le encontró. Estaba cogiendo comida de la nevera.  Blas le echó una pequeña regañina y nos fuimos todos a dormir, por fin…

Por la mañana…
Cuando nos despertamos, bajamos a desayunar. Blas fue el último en bajar. Se sentó y se sirvió el café, mientras se lo tomaba le notamos muy nervioso.
    *Narra Álvaro*
Mientras desayunábamos, vi que Blas estaba raro. Decidí preguntarle, me preocupaba verle así.
Álvaro: Blas, ¿te encuentras bien?
Blas: Sí, ¿por qué lo preguntas?
Álvaro: Porque estás raro, normalmente estás gastando bromas a las chicas y riéndote.
Blas: La verdad es que sí que me pasa algo. Os tengo que contar una cosa…
Álvaro: ¿Qué pasa?
Blas: Tranquilos no es nada grave, lo que pasa es que María viene desde Bilbao para quedarse a vivir conmigo.
Álvaro: Qué buena noticia, ¿no?, no entiendo por qué estás así.
Blas: Sí, es genial y estoy muy contento pero también nervioso.
Dani: ya te vale, no habernos contado nada…

    *Narra Dani*
Blas nos contó lo sucedido con María meses atrás. No entiendo por qué no nos ha dicho nada hasta ahora, hubiésemos estado juntos, los cinco superando todo lo que viene como hasta ahora.
Carlos: La has cagado. Eres muy joven para pensar en una sola chica.
Álvaro: Pues a mí me parece muy bonito – sonrió-.
David: ¡Uy! Que romanticón estás últimamente.
Todos reímos y seguimos tranquilamente con el desayuno.

Cuatro horas después, en otro lugar…
María llama al timbre de la casa de Blas. Él la está esperando ansioso. Iban a empezar juntos una etapa muy importante en sus vidas.
-Ding, dong.- Llamó al timbre.
Blas: ¿Eres la luz que guía mi vida?, si no es así no te abro.
María: -Sonrió- Tonto… ábreme.
Blas abrió la puerta y ella se le echó encima. Le echaba mucho de menos, se dieron un beso muy dulce. Se fueron a la habitación a colocar todas sus cosas. Blas sacaba la ropa de la maleta de María y ella la iba colocando en el armario. Tocaba la ropa interior…
Blas: No sabía que usabas braguitas de encaje. –Soltó una gran carcajada-.
María: Hay muchas cosas de mí que aún no sabes. –Le dijo abrazándole-.
Blas: Tendrás tiempo para enseñármelas.
María le tiró las bragas a la cabeza y siguieron colocando ropa.

A esa misma hora en otro lugar…
    *Narra María José*
Tengo mucho calor, me bañaré un rato. Fui al armario a coger el bikini. Me lo puse y bajé a la piscina. Me tiré de bomba, estaba el agua helada.  De repente, escuché que alguien se tiraba al agua detrás de mí.
Dani: ¡Vamos, morena! Nada un rato para que se te pase el frío.
Le hice caso y juntos nadamos unos cuantos largos. Después Dani empezó a juguetear con el agua como los niños pequeños hasta que terminamos en una esquina de la piscina.
Dani: Hoy tienes un brillo diferente en los ojos.
MaríaJ: No me mires así, anda.-Sonreí-
Dani: ¿Qué pasa?, ¿te pongo?
MaríaJ: Sí, pero nerviosa.-
Le salpiqué y el rubio contraatacó con un pequeño beso. En ese instante David salía por la puerta para hacernos una foto y subirla a instagram, se quedo boquiabierto.

                          {CONTINUARÁ}

sábado, 27 de julio de 2013

Capítulo 10.

Dos meses atrás...

Los chicos tenían concierto en Bilbao dentro de dos días pero decidieron ir allí antes para relajarse un poco.
En especial Blas tenía algo muy importante que hacer.
María, una chica que los sigue desde el principio le había robado el corazón. Se veían a escondidas de vez en cuando, y hoy quería dar un paso más allá, la quería solo para él.

*Narra Blas*
''Calle Spalders, nº16''. Allí me dirijo en taxi con un ramo de rosas rojas de un agradable aroma. Nunca he estado tan nervioso. Es la chica más preciosa que he conocido nunca, en todos los sentidos. Simpatía, picardía, una preciosa sonrisa...lo tiene todo. Y desde hoy quiero ser el único que la bese.
En 15 minutos llegue a su dirección. Me coloqué un poco la ropa y me decidí para llamar al timbre.

-¿Sí?
Blas: ...Hace días te esperé, y ya estás conmigo.

Empecé a cantar 'Me gusta', escuché un suspiro de emoción a través del telefonillo y en 5 minutos bajó. Ahí la tenía, preciosa como siempre y desprendiendo su dulzura.
Saqué el ramo de flores que tenía escondido y se lo dí.

María: ...
Blas: Dime algo, eso o te robo un beso-Sonreí-.

María muy emocionada se tiró a mis brazos y me dio un largo y apasionado beso, el mejor de mi vida.
Al separarnos la abracé y la dije mil veces 'Te quiero'.

Blas: Espero que no tengas planes para esta noche, porque en una hora te estaré esperando en el mejor restaurante de la ciudad.
María: No tengo, pero por ti cancelaría cualquier cosa.
Blas: -Sonreí-Ponte más guapa de lo que ya eres, te espero allí.  Por cierto... tienes 45 minutos para arreglarte.

Me fuí dejándola con la palabra en la boca.

*Narra María*
¿45 minutos para arreglarme? ¡No sé que ponerme! ¡Y ni si quiera me ha dicho a que restaurante vamos! Sollocé.
Nunca me había vestido tan rápido. En media hora ya estaba sentada en el sofá esperando a que pasaran los 45 minutos. ¿Qué prepara este chico?
15 minutos después llamaron al portal. Bajé inmediatamente y me encontré a un chico vestido de forma muy elegante, miré mas allá y vi un coche precioso aparcado en mi puerta.
El conductor me abrió la puerta y monté. Dentro había 16 ramos de flores, uno por cada cita o encuentro que hemos tenido. De repente empezó a sonar una grabación, era un CD que había puesto el conductor.
Sonaba la canción 'Me gusta' , pero algo editada. Cuando terminó la canción se escuchaba la voz de Blas diciendo: ¿Quieres ser mi novia?

                                                             {CONTINUARÁ}

viernes, 26 de julio de 2013

Capítulo 9.



*Narra Samira*
No me esperaba que Álvaro me dijera que estaba enamorado de mí, muchísimo menos que me besase. Cuando me abrazó por detrás y nos pusimos a mirar las estrellas, yo tenía la sensación de estar en las estrellas jajaja. Estar así con él era como un sueño. Nadie podría romper este momento o eso era lo que yo quería.
De repente, se escucharon unas voces que venían de la planta de abajo. Álvaro y yo decidimos bajar a ver qué pasaba. Cuando llegamos a la parte de abajo, los que estaban discutiendo eran David y mi prima. Dani y Blas estaban intentando calmar a David pero no podían, él estaba muy cabreado.

Samira: ¿Qué pasa? ¿Qué son esas voces?
David: ¡Que te explique tu prima!
María José: Ten cuidado con lo que dices, ¡que la vas a liar! – le dije mientras miraba que Samira y Álvaro estaban agarrados de la mano.
David: ¿Por qué la voy a liar?
Blas: Porque estás tonto, sabes que María José solo te quiere a ti.
Samira: No entiendo nada.
Dani: David, que está celoso.
Samira: ¿Celoso? ¿De quién? – en ese momento miré a mi prima.
María José: Prométeme que me vas a dejar terminar de hablar – me dijo mirándome.
Samira: Sabes que sí… - la dije yo sonriendo
María José: Te lo estoy diciendo en serio. – me dijo muy seria.
Samira: Vale, te dejaré hablar.
María José: Lo que ha pasado es que estaba en mi habitación con David… - Blas se echó a reír y Dani la interrumpió.
Dani: A saber qué estabais haciendo…
María José: Haber si me dejáis que la explique – le dijo a Dani cabreada.
Dani: Vale, ya me callo.
María José: Eso que estábamos en mi habitación y Álvaro abrió la puerta porque quería hablar conmigo… - la interrumpí.
Samira: ¿Os pilló en paños menores? – dije yo riéndome.
María José: No, Álvaro se iba a ir pero le dije que se quedara que de qué quería hablar y David en ese momento se cabreó y como nos quedamos Álvaro y yo en mi habitación solos hablando… y le he llamado antes para decirle que fuera a hablar contigo que estabas sola en la terraza… - me dijo con cara de desesperación.
Samira: Haber, que estuvierais hablando solos en la habitación no tiene nada que ver y que le avisases de que estaba en la terraza te lo voy a agradecer toda la vida – la dije yo dándola un abrazo.
David: ¿Por qué la dices eso?
Álvaro: Porque Samira y yo estamos juntos.
Blas: ¿Ves?, te has comportado como un imbécil – le dijo mirando a David.
David seguía enfadado.
Samira: David, mi prima solo tiene ojos para ti. Te lo puedo asegurar.
David: Está bien, perdón por todo esto. La noche se está haciendo eterna.
Samira: Anda, vamos a dormir, que mañana todos tenemos que trabajar.
David: ...¿Cada uno a su habitación?

Le fulminé con la mirada y se sonrojó. Rezo por que cada uno se vaya a su cuarto. 

Dani: Oye, ¿sabéis donde está Carlos?

                                    {CONTINUARÁ}

miércoles, 24 de julio de 2013

Capítulo 8

Blas era el único que estaba dormido ya que Samira no podía pegar ojo al pensar que estaba en la misma casa con Álvaro. Al oír el grito de Dani, Blas se despertó, salió de la habitación dando un portazo a la puerta ya que estaba cabreado porque le habían despertado. Blas puso rumbo a la habitación en la que estaban Carlos y Dani, abrió la puerta y ahí los vio discutiendo.
Blas: ¿Se puede saber qué es lo que pasa?
Carlos: Se ha comido mis oreos – dijo mirando a Dani con odio
Dani: yo no me he comido nada, cabezón – dijo Dani enfadado
Blas: Carlos, baja a la cocina y te comes otra cosa y dejas el drama ya
Carlos: pero se ha… - le interrumpió Blas
Blas: ya está bien, las chicas están durmiendo. Vamos a dar muy mala imagen, ¡baja la voz!

Mientras en la planta de arriba…

Álvaro: No, claro que no – dijo mirando para otro lado
David: ¿Se puede saber que quieres? ¿No puedes llamar a la puerta antes de entrar?
Álvaro: Hablar con ella, pero ya veo que estáis ocupados asique en otro momento y he llamado a la puerta pero no lo habéis oído – se dio la vuelta cabizbajo
María José: Espera, Álvaro, no te vayas – le dije levantándome de la cama
David: ¿No podéis hablar mañana? – me dijo mirándome
María José: No ves que está mal, es nuestro amigo y si necesita hablar deberíamos estar ahí – le dije yo mirándole mientras él salía de la cama cabreado
David: Voy a ver qué pasa ahí abajo, a ver que son esas voces – salió de la habitación
Álvaro: Lo siento, no quería que David se enfadara contigo
María José: No te preocupes, se le pasará. ¿De qué querías hablar? – le dije yo cerrando la puerta
Álvaro: Pues verás… es que me da un poco de vergüenza contártelo, te conozco desde hace unas horas y… - no le dejé terminar
María José: ¿Qué pasa? Me estás asustando.
Álvaro: Es que no sé como contártelo
María José: No me irás a decir que estas por mi ¿no? – le dije sonriendo
Álvaro: Por ti no, pero por tu prima sí – dijo el agachando la cabeza
María José: ¿Por qué no se lo dices?
Álvaro: Porque no sé si ella siente lo mismo. Me da miedo decirla lo que siento porque creo que podíamos llegar a ser buenos amigos.
María José: y algo más si tú quieres. Ella está enamorada de ti aunque sabe disimular bien sus sentimientos.
Álvaro: Hay un problema…
María José: ¿Cuál?
Álvaro: Que no sé cómo voy a decírselo, he intentado decírselo dos veces y las dos me han interrumpido…
María José: Jajaja no te preocupes ya se me ocurrirá la manera para que se lo digas
*Narra María José*
Las voces que estaban dando en la planta de abajo eran tales que nos asustamos y Álvaro y yo bajamos a ver qué pasaba. Estaban discutiendo Carlos, Blas, Dani y David. A consecuencia de eso, Samira se despertó y también bajó a ver qué pasaba. Samira dijo que qué pasaba pero ninguno la dijimos nada porque no la habíamos visto. Al momento, escuché unos pasos por la escalera, supuse que era ella. Salí a la escalera y la vi subir corriendo. Subí a ver que la pasaba y la vi en la terraza, poniendo los cascos al móvil y poniéndose música. Eso es justo lo que hace cuando quiere evitar pensar – dije yo para mis adentros. Decidí no decirla nada y bajar a hablar con Álvaro, esa podía ser la oportunidad que él estaba buscando para confesarla sus sentimientos. Bajé y llamé a Álvaro. Los demás ya habían dejado de discutir y Carlos se metió en la cama y se quedó dormido ya que él era sonámbulo. David me miró enfadado pero pensé “luego hablo con él y se lo explico”.
Álvaro: Dime, ¿Qué pasa?
María José: A mi prima la pasa algo, está escuchando música en la terraza. Creo que ésta es la oportunidad que necesitabas para confesarla lo que sientes.
Álvaro: Está bien, voy a ver. Deséame suerte – me dijo sonriendo
María José: Mucha suerte.

*Narra Álvaro*
Ésta es la oportunidad que estaba esperando, espero que no nos interrumpan como las veces anteriores. Me dispuse a subir las escaleras, llegué a la terraza y ahí la vi de espaldas a mí, escuchando música y con la mirada perdida. Me partía el corazón verla así. Decidí hablarla pero no me oía con la música, asique me puse a su lado y la agarré del brazo. Ella no me había visto y se asustó cuando la agarré. Cuando me vio se quitó los cascos y comenzamos a hablar.
Álvaro: Siento haberte asustado
Samira: No pasa nada, tranquilo
Álvaro: ¿Qué te pasa? ¿Qué haces aquí sola?
Samira: No importa, pero ¿Qué tenías que decirme antes? Me lo has intentado decir dos veces y no has podido – me dijo con una sonrisa tímida
Álvaro: Pues verás es que no sé como decírtelo… - le dije yo un poco nervioso
Samira: Dímelo como te salga, pero dímelo porque me estás asustando
Álvaro: Está bien. Te lo voy a decir. Desde que te conocí, tu sonrisa me hipnotizó, tus ojos, tus ojos son los más bonitos que he visto nunca… - respiré hondo – estoy enamorado de ti, desde que te vi

Por la cara que tenía no se esperaba que yo la dijera eso, me fui acercando a ella, con miedo tenía miedo de que ella no sintiera lo mismo pero me acordé de lo que me había dicho María José. Samira sentía lo mismo que yo. Me seguí acercando a ella hasta que solo unos milímetros separaban nuestros labios. La besé, la besé como nunca antes había besado a nadie, se juntaron las ganas que tenía de besarla y la emoción de que estuviéramos fundiéndonos en un dulce pero ardiente beso. Fue el mejor beso de toda mi vida. Nos separamos y la sonreí, ella me devolvió la sonrisa. La abracé por detrás y estuvimos mirando las estrellas…

martes, 23 de julio de 2013

Capítulo 7.


*Narra Álvaro*
No aguanto más, necesito decírselo a alguien. Esta chica me atrae tanto… ¿Se lo digo a Blas? Miré a Blas y le vi durmiendo plácidamente. No, confío en Blas pero no me puedo arriesgar a que alguien se entere. Bah, le pediré ayuda a MaríaJ.
Salí de la habitación con mucho cuidado para no interrumpir el descanso de Blas y me dirigí al piso superior donde está  la habitación de MaríaJ, estas no son horas pero he escuchado ruidos de arriba, supongo que no estará dormida, eso o Carlos anda sonámbulo otra vez-Reí  para mis adentros-.
Me dispuse a llamar a la puerta cuando escuché una risa tímida, casi un susurro. ¿Era David? ¡No puede ser! Quizás solo se han intercambiado la habitación…

  Toc,toc,toc.-Llamé-.  Nadie me abría y yo me empecé a preocupar  así que decidí abrir la puerta.

·¡Ahhhh!, joder que susto.-Gritó David-.
Álvaro: …¿Susto? ¿Pero se puede saber que hacéis?
MaríaJ: ¿De verdad quieres detalles?-Se sonrojó-.


Mientras, en otro lugar de la casa...

Carlos: Mis oreos, no están, maldito enano-Dijo mientras golpeaba a Dani con la almohada-.
Dani se despertó. ·Cabezón, ¿¡qué haces!?
Carlos(con los ojos en blanco): Te has comido mis oreos, tienes que morir.
Dani: ¡Blaaaaaaaaaaaass!
              
                                                     {CONTINUARÁ}

Capítulo 6: 2ª parte

Blas: Podíamos ver una peli ¿no?
Samira: Me parece buena idea, chiqui – dijo sonriendo y los demás asintieron.
Decidimos ver una peli de miedo. Hicimos palomitas y llevamos para beber coca-cola ya que a todos nos gustaba. Había dos sofás, en uno se sentaron Álvaro, Samira y Dani y en el otro nos sentamos Carlos, Blas, David y yo.
Salió una escena en la que me asusté mucho, grité y todos se empezaron a reír, yo me cabreé porque se habían reído de mí. Al rato, Samira estaba dormida apoyada en el pecho de Álvaro, Dani escuchando música a su rollo, Blas mirando como estaba de asustado Carlos y riéndose de él y yo también me quedé dormida encima de David. Cuando terminó la película, los únicos que estaban despiertos eran Blas y Dani. Blas llamó a Dani y se empezó a reír, tenía un plan en mente.
Blas: Dani, ehh, tengo una idea.
Dani: Qué idea – dijo quitándose los cascos
Blas: ¿Y si les mojamos?
Dani: Nos matan jajaja pero me parece buena idea
Blas y Dani pusieron en marcha su plan, empezaron a echarnos agua y a reírse. Nos despertamos cuando notamos que estábamos un “poco” mojados, bueno la verdad es que estábamos empapados. En eso que Carlos mira el reloj.
Carlos: ¡Ostias! Son las 4 de la mañana.
Dani: Vámonos, ¿no? Que ya es hora
María José: ¿Por qué no os quedáis a dormir? – dije yo medio dormida
Álvaro: si no te importa – dijo mirando a Samira
Samira: No, claro que no – le dijo sonriendo
Nos fuimos Samira y yo a preparar las habitaciones. Cuando estaban preparadas, llamamos a los chicos dando voces por la escalera.
Samira: ¡Subid!
María José: ya está todo preparado
¡Ya subimos! – dijeron ellos a la vez
Samira y yo les dijimos cuales eran las habitaciones. Carlos y Dani decidieron dormir juntos, Blas y Álvaro en otra, y David en la habitación más pequeña de las tres. Samira se fue a su habitación al igual que todos los demás. Yo estaba en mi habitación poniéndome el pijama cuando llamaron a la puerta.
María José: Un momento – dije yo terminándome de poner el pijama y fui a abrir la puerta. Ahí estaba David.
María José: ¿Qué haces aquí?
David: Me gustaría que hablásemos de lo que ha pasado antes.
María José: No creo que tengamos nada de qué hablar – dije yo evitando su mirada – Y si lo hay pues lo hablamos mañana, estoy un poco cansada.
David: Prefiero hablarlo ahora que sé que no nos van a interrumpir.
María José: Está bien, pasa.
Estuvimos hablando de lo que había pasado y los dos llegamos a la conclusión de que no nos arrepentíamos de lo que había pasado. Se iba a levantar para irse, pero sentí un impulso y evite que se fuera.
María José: David, espera.
David: dime – dijo dándose la vuelta
María José: ¿Te importaría quedarte a dormir conmigo?
David: No, claro que no – dijo él sonriendo.
Abrí la cama, pero David estaba un poco cortado, íbamos a dormir juntos. Vi que no se atrevía a meterse en la cama y no sé cómo pero le dije:
María José: Puedes meterte en mi cama, no te voy a comer.
David: Vale – dijo sonriendo y metiéndose en la cama.

Me arrimé a él, le besé, fue un beso muy dulce pero a la vez apasionado. Un beso que solo él me podría haber dado. Ese beso llevó a besos más ardientes, con más pasión…

Capítulo 6: 1ª parte

*Narra María José*
Cuando dije que iba al baño y dijo David que venía conmigo me quedé un poco loca jajaja. No hace falta que me acompañen al baño, me sé el camino pensé. Cuando entré en el baño, él me siguió y entró también.

María José: Te has equivocado de baño, este es el de las chicas. ¿No sabes leer?
David: Jajaja sí, sí que sé leer.
María José: Entonces, ¿por qué has entrado?
David: Porque tengo que decirte algo.
María José: ¿Y lo que me tienes que decir no puede esperar dos minutos? Tengo urgencia – dije yo sonrojándome
David: No, no puede esperar. Es de vida o muerte. – dijo serio
María José: Joder, me estás asustando, ¿Qué pasa?
David: Es que no sé por dónde empezar.
María José: pues por el principio estaría bien.
David: ya, pero no encuentro las palabras… ¿puedo hacer algo que llevo mucho tiempo con ganas de hacer?
María José: Si quieres…

*Narra María José*
En ese momento se me quedó mirando a los ojos, estaba sonriendo. Yo sentía que me podía perder en sus ojos y su sonrisa era la más bonita que había visto nunca. Se fue acercando a mí hasta que sus labios estaban casi rozando los míos. Por fin se decidió y me besó, yo en ese momento me sentía la chica más afortunada del mundo porque me estaba besando con el chico más maravilloso que había conocido nunca. Fue un beso dulce pero a la vez apasionado. De repente se abrió la puerta, era Samira, inmediatamente David y yo nos separamos. Samira estaba como en estado de shock, no se lo esperaba claro jajaja. David me miró y dijo que se iba a por la cena que tenía mucha hambre. Samira le iba a seguir pero la dije que se esperase un momento que necesitaba explicarle lo que había visto.
María José: Espera, necesito darte una explicación.
Samira: Jajaja, con lo que he visto es suficiente, no necesito ninguna explicación.
María José: Pero yo quiero dártela.
Samira: No hace falta, lo único que he visto ha sido un beso entre tú y David. Nada más.
María José: No se lo digas a los demás, por favor.
Samira: No diré nada.

*Narra María José*
Después de terminar de hablar con mi prima, nos fuimos hacia la mesa. David estaba cogiendo su cena y los demás no paraban de mirarme. ¿Por qué me miraban así? ¿David se lo habría contado? No creo, sino no estarían tan tranquilos, estarían más revolucionados supongo. Vi como David se acercaba a la mesa, se me quedó mirando. Decidí ir a por mi cena, ya que los demás estaban terminando de comerse lo que tenían en los platos y yo no había empezado. Me fui a por la cena y me senté en la mesa. No se escuchaba nada en nuestra mesa, había un auténtico silencio. Esta vez, Dani fue el que rompió el silencio.
Dani: Te has tirado una hora en el baño, ¿Qué estabas haciendo? – dijo mirándome
María José: He ido al baño a hacer mis necesidades, pero dejemos ese tema que estamos comiendo.
Samira: Sí, será mejor.
Álvaro: María José estás muy callada, ¿Te pasa algo?
María José: No, no me pasa nada.
Blas: ¿Estás segura?
Carlos: No habla porque está concentrada comiendo, ¿no la veis? Es lo que tendríais que estar haciendo todos. Comiendo y callados.
Álvaro: No es la única, mirad David tampoco pronuncia palabra, raro en él.
David: Como ha dicho Carlos, estoy concentrado comiendo. – dijo enfadado
Dani: Desde que habéis venido del baño, estáis raros. ¿Ha pasado algo?
David: No, ¿Qué va a pasar?
Blas: No sabemos, eso lo tendríais que decir vosotros.
Samira: Vamos a terminar de cenar que se está haciendo tarde – dijo para que pararan lo que parecía ser el principio de una discusión.

Cuando terminaron de cenar, pusieron rumbo hacia los coches. Cuando estaban llegando a los coches, todos iban en silencio. Era un silencio que producía tensión. Samira decidió romperlo.
Samira: Oye, ¿Por qué no venís a casa y nos tomamos algo?
Carlos: Ya es tarde.
Álvaro: La invitación de una chica no se rechaza nunca – dijo mirando a Samira y sonriendo
Samira: ¿Eso es un sí?
Sí – dijeron todos a la vez
Dani: Para que luego no diga David que vamos nosotros en un coche y vosotras en el otro, nos repartimos ¿os parece bien?
Blas: Sí, eso estaría bien.
Carlos: ¿Quién va a conducir?
David: Tú no, por supuesto, eres un peligro – rieron todos menos Carlos
Samira: Mi prima conduce su coche, no se lo deja a nadie, no se fía.
Dani: Perfecto, el otro le conduciré yo.
Álvaro: Ahora que sabemos quién va a conducir, ¿cómo nos repartimos?
Samira: Yo opino que podían ir en un coche mi prima, David y Carlos. Y en el otro los demás. ¿Os parece bien? – dije guiñándole un ojo a mi prima

A todos les pareció buena idea. Emprendimos el camino y pronto llegamos a casa. El camino fue un silencio absoluto en los dos coches. Cuando llegamos, todos estábamos un poco cansados pero decidimos ver una película.

lunes, 22 de julio de 2013

Capítulo 5.


Carlos: Enano, ya verás que paliza te voy a dar.
Antes de que Dani le contestara David se metió por medio.

David: Chicos, no empecéis…
Álvaro: Va, una partida de reconciliación. –Dijo sonriendo-.
Entramos a la bolera y los chicos eligieron el ‘’espacio’’ del medio para jugar, solo podían jugar un máximo de seis personas a la vez y nosotros éramos siete así que David decidió jugar en otro lado con María José.
María José: Deivid, si yo ni si quiera sé jugar a los bolos, no tengo buena puntería.
David: Mujer, ¡pues yo te enseño!
David cogió una bola y puso la mano de María José encima.


*Narra María José*
Yo no sé jugar a los bolos, voy a hacer el ridículo, buff es que todo me pasa a mí. Pero bueno, dentro de lo malo, él está aquí conmigo y dice que me va a enseñar jajaja. Por lo menos pasaremos un rato de risas juntos... Está pegado a mí, solo puedo pensar en eso, estoy temblando, ¿se estará dando cuenta? No, no creo. De repente oigo una voz que hace que deje de pensar. Era David hablándome al oído, eso hacía que un escalofrío me recorriera el cuerpo, pero no escuchaba lo que decía. Me vuelve a hablar...


David: ¿Estás bien?
María José: S... Sí, es que estoy un poco nerviosa... - antes de que pudiera terminar de hablar, él me interrumpió.
David: No te preocupes, yo te voy a enseñar.
Nos quedamos mirándonos a los ojos, estábamos pegados, ya que se suponía que me iba a enseñar a jugar. De repente, escuchamos unas voces, eran Dani y Carlos otra vez discutiendo.


Carlos: Olé, olé, voy ganando - le dijo riéndose
Dani: Eso lo veremos, todavía no ha nacido nadie que me gane - le dijo con cara de odio


David y yo nos separamos, y él como buen hermano fue a pararlos ya que los demás estaban hablando de la "escenita" que estaba sucediendo entre David y yo.
Cuando los calmó ellos siguieron jugando, mientras Blas cuchicheaba a la vez que miraba a David.

Blas: ¿No veis la actitud de David rara?
Álvaro: No, yo lo veo normal, como siempre
Blas: Que no, que hay algo raro. Y muchísimo más cuando está con María José.
Álvaro: ¿Qué quieres decir?
Blas: Que yo creo que a David le gusta María José - Álvaro se quedó sin palabras, él lo intuía pero si decía que eso era verdad, David podría decir lo mismo con él y Samira. Samira vio a Álvaro que no le contestaba y les dijo:
Samira: ¿Por qué no vamos a jugar con Dani y Carlos? que sino se van a poner a pelear otra vez
Blas y Álvaro: Sí - dijeron a la vez
Samira, Blas y Álvaro se fueron a jugar junto a Carlos y Dani. Mientras dos pistas más a la derecha estaban María José y David.
David: ¿Sigo enseñándote a jugar?
María José: No vas a desistir con la idea, ¿verdad?
David: No, claro que no. No todos los días puedo hacer de profe - sonrió - ¿entonces?
María José: Está bien, vamos.


David volvió a coger la bola, me enseño como cogerla pero yo seguía sin saber jugar. Él se me acerco, estaba pegado a mí, yo empezaba a temblar. Podía sentir su respiración en mi cuello, eso hacía que mi corazón latiera a mil. Por fin pude dejar de temblar y estuvimos "jugando" hasta que los demás terminaron su partida. Ganó Dani, como no. Era tarde así que, decidimos irnos a cenar a algún sitio y después ellos se irían al hotel y nosotras a nuestra casa. Nos dispusimos a ir a por los coches pero nadie hablaba, por fin David rompió el silencio.

David: Vamos a ir a cenar todos juntos, ¿no?
María José: Si, eso hemos dicho ¿Por qué? - dije sonriendo-.
David: Porque no es justo que siempre vayamos nosotros por un lado y vosotras por otro, parece que estamos peleados.
Álvaro: Eso es cierto - dijo sin dejar de mirar a Samira.
Carlos: ¿Vamos a ‘’Muerde la pasta’’?, hoy hacen descuento.-Dijo con una enorme sonrisa-.
Todos reímos al ver la cara de ilusionado que puso Carlos y nos fuimos juntos hacia el restaurante. Una vez allí nos pusimos en una mesa discreta para que los chicos estuvieran cómodos.
Carlos: Mmmmm… ¡qué pinta tiene eso!, yo me voy sirviendo.
Blas: Te acompaño, no la vayas a liar.
Dani: Yo también voy, por si coge todo el cabezón.
María José: Chicos, mientras os servís voy al baño.
David: Voy contigo.

*Narra Samira*
Álvaro empezó a hablar de unos discos de música que quería comprar y me comentó su apoyo a consumir música legalmente. ¿Cómo puede ser tan mono? ¡Y qué ojos! Me quedé embobada  en esa mirada tan dulce pero misteriosa…
Álvaro: Samira, eh, ¿me estás escuchando?
Samira: ¿Eh?-Reí- Lo siento, estaba pensando en lo que voy a cenar.-Mentí-.
Álvaro: No pasa nada, yo también tengo hambre, vamos a servirnos.

Todos habíamos cogido nuestra cena y nos sentamos a comer, Dani preguntó que donde estaban María José y David, ya ni me acordaba de ellos. Fui al baño a ver si se encontraban bien.
Cuando abrí la puerta me quedé de piedra, ahí estaban besándose apoyados contra el lavabo…
                            {CONTINUARÁ}

domingo, 21 de julio de 2013

Capítulo 4.


Blas: A mí el sitio me parece perfecto.
Álv: A mí también, ya solo queda comentárselo a Magí, pero seguro que le encantará.
David: Podríamos rodar unas escenas en la piscina, para mis niñas. –Dijo sonriendo-.
Dani: Yo voto porque Laika aparezca en el vídeo, estaría bien, ¿verdad, Carlos?
Todos rieron al unísono menos Carlos, que puso mala cara.
Blas: ¿Qué os parece si esta noche salimos por ahí para agradecéroslo?
Samira: Chiqui, no es necesario.
Carlos: ¡Que sí, rubia! A las ocho nos vemos en la bolera.-Al decir esto se fue al AurynCar que tenían aparcado en la parte delantera de la casa-.
María José: ¿A dónde va?
Dani: Tranquila, no irá muy lejos porque no sabe conducir-Risas-.
Blas: Pues nos vemos esta noche, bonitas.
Los chicos se van al AurynCar.
María José: ¡Míralos que majos!
Dani: ¿Qué pasa? – dice Dani dándose la vuelta y posteriormente todos los demás.
María José: Nada, nada. – dijo tartamudeando mientras no paraba de mirar a David.
Carlos: Nos vamos, nos vemos luego.
Adiós – dijeron Samira y María José al unísono.

Mientras se iban al hotel. En el AurynCar había un profundo silencio.
Álv: ¡Qué poco caballerosos somos! – dijo rompiendo el silencio
Carlos: ¿Por qué dices eso?
Álv: Podíamos ir a buscarlas ¿no?
David: Bien pensado, hermano – dijo sonriendo.
Dani: A vosotros os pasa algo con ellas ¿no? –
David y Álvaro se miraron - No – dijeron los dos a la vez.
Dani: Ya, claro
Blas: Mira a la carretera que nos vamos a estrellar – dijo señalando hacia delante.
Dani: Estoy mirando a la carretera, ¿no lo ves?
Carlos: A lo que estamos, me parece buena idea lo de ir a buscarlas pero que no se me acerque la perra.
Rieron todos menos Carlos que estaba un poco cabreado por lo de su sombrero.

Eran las 18:30, los chicos aún no habían empezado a prepararse. Mientras tanto, las chicas estaban duchándose y preparándose para llegar a su cita.
Samira: ¿Te pasa algo?
María José: No sé cómo puedes estar tan tranquila, tenemos una cita con Auryn.
Samira: No estoy tranquila, solo que lo disimulo.
María José: ¡Venga, date prisa! A ver si vamos a llegar tarde…
Samira: Que no que todavía tenemos tiempo – dijo mirando el reloj – madre mía son las 19:15 y nosotras todavía a medias de preparar.
María José: Te lo estoy diciendo y no me haces caso.
Samira: Me voy a maquillar, ahora vengo y te ayudo. Vete vistiéndote.
María José: Vale, pero date prisa.

Samira se fue a maquillarse, no tardó mucho. Cuando volvió estaba esperándola María José para que la maquillara ya que ese no era un punto fuerte suyo.
Cuando la estaba terminando de maquillar, sonó el timbre.
María José: ¿Quién será ahora?
Samira: Da igual, si nos paramos a abrir llegamos tarde. ¿No querrás que lleguemos tarde a nuestra cita con Auryn? – dijo con mini-enfado.
María José: No, claro que no.

Cuando estaba terminando de maquillarla, las dos se asomaron a la ventana. Vieron que eran los chicos y se pusieron muy nerviosas. Eran las 19:40, ¿Qué harían ahí?

María José abrió la puerta  y  ahí estaba David muy arreglado y sonriente.
María  José: ¿No nos veíamos en la bolera a las ocho?
David: Sí, pero como soy un hombre caballeroso les dije a estos que si veníamos a por vosotras.
Álv: ¡Eh! Que la idea fue mía. –Dijo asomando la cabeza por la ventanilla del AurynCar-.
Carlos: ¿Os queda mucho?
Samira: La termino de maquillar el ojo y listo.-Risas-

Las chicas se terminaron de arreglar y se montaron en el AurynCar.  El camino a la bolera fue una mezcla de risas y alguna que otra mirada coqueta.  Al llegar a la bolera Blas le abrió la puerta a las chicas como un buen ‘’Don Juan’’.
Entraron y Carlos y Dani empezaron a picarse como siempre.
                                                      {CONTINUARÁ}

sábado, 20 de julio de 2013

Capítulo 3

-Tengo que hacerla una foto – dijo Álvaro riéndose
-Vale – dijo Samira riéndose también
-Espera, tengo que decirte una cosa… - le dijo Álvaro
-Dime - dijo Samira
-Bueno, verás… - dijo Álvaro
-¿Venís ya o qué? – se oyó a lo lejos, era la voz de Maria José.
-Vamos-le dijo Samira a Álvaro

Entraron a la casa riéndose y cuando llegaron a la cocina...

-¿De qué os reís? - Preguntó Dani
-De nada – dijeron Álvaro y Samira riendo.
-Comemos ya, o lo dejamos para mañana – dijo Maria José con tono de enfado
-Sí, preciosa- dijo David. Lo que hizo que ella se sonrojara.
Eso hizo que se produjera un silencio incómodo.
-¿Te ayudamos a llevar la comida a la mesa? - dijo Blas rompiendo el silencio.
-Sí, gracias – respondió Maria José
-¡Vengaaaa! Que tengo hambre – dijo Carlos
Todos empezaron a reírse.
Llevaron toda la comida a la mesa. La mesa era para unas 20 personas.
-Qué grande es la mesa, ¿no? – dijo Dani
-Sí, es muy grande-dijo Samira riéndose de la cara que había puesto Dani
-Es para cuando tenemos visitas - dijo María José
-Dejemos de hablar de la mesa y comamos - dijo Blas
-¡Qué buena pinta tiene todo! – dijo Carlos con cara de asombro
-Pues espera a ver el postre – dijo María José riéndose.
Cuando terminaron de comer...
-Yo estoy lleno – dijo Dani
-Yo también – dijo David
-Y yo – dijo Blas
-Y yo – dijo Álvaro
-Os queda el postre – dijo Samira mirándolos
-¡Que venga el postre! – dijo Carlos
-Samira, me acompañas a por el postre – dijo María José
-No puedes traerlo tu sola – dijo Samira cabreada
-¡No! ¡Ven! – dijo María José
-Vale, ya voy – dijo Samira
Se fueron a la cocina. Cuando María José abrió la nevera y Samira vio el postre que había hecho se quedo con cara de asombro.
-Verás cuando lo vea Carlos, ¿es un bizcocho? – dijo Samira
-Sí, está relleno de chocolate – dijo María José sonriendo – pero no digas nada, le voy a decir que es trufa – dijo ella riéndose
-¡Qué mala! – la dijo Samira con tono irónico
-Coge la tarta que está ahí abajo – la dijo María José
-Vale – dijo Samira
Por fin salieron de la cocina, cuando Carlos las vio llegar con el bizcocho relleno de chocolate y la tarta se quedó boquiabierto y David también.
-¿Dónde lo has comprado? – dice Dani
-Chaval, que en esta cosa no se compran cosas de estas – dijo Samira con aires de superioridad.
-¿Lo has hecho tu? – le preguntó Blas a María José
-Sí, lo he hecho yo – dijo ella
-¡Vamos a probarlo! – dijo, por fin, Carlos
María José empezó a partir trozos del bizcocho y de tarta, uno de cada para cada uno, y Samira los iba repartiendo.
-Está muy bueno – dijo David
-No más que tú – dijo ella susurrando
-¿Cómo? – dijo David
-Que gracias – dijo ella
-Es verdad, está buenísimo – dijo Álvaro
-Como tú – dijo Samira
-¿Ehh? ¿Qué has dicho? – la preguntó Dani
-Que sí – dice Samira
-Estaba todo espectacular – dijo Blas
-Cuando queráis repetís – dijo María José
-Encantados – dijeron todos al unísono
-Bueno, vamos a quitar la mesa y luego vamos a que veáis la casa haber si os sirve para el videoclip – dijo Samira
-Perfecto – dijo Carlos, que estaba comiéndose el tercer trozo de tarta
Mientras recogían la cocina, Álvaro y Samira se quedaron solos en el salón.
-¿Qué querías decirme?-le pregunta Samira
-Pues verás, es que no sé por dónde empezar… - le respondió el
-Pues por el principio – dice ella sonriendo
-Emm… - dijo Álvaro
Cuando se disponía a contarle a Samira lo que sentía cuando estaba cerca de ella…
-Vamos a ver la casa – dice Dani
-Vamos – dice Samira
Álvaro le miró de una forma que si las miradas matasen, Dani se habría muerto en ese momento.
Llegaron a la parte de atrás, era como un porche, una fuente de piedra al lado derecho, una mesa de madera al lado izquierdo, el techo era también de madera, sujetado por vigas de madera. Todo era de madera, eso le daba un ambiente parecido al de las casas antiguas.
Los chicos se quedaron boquiabiertos, se miraban sin decir nada.
¿Será el sitio para grabar el videoclip? ¿Decidirán usar ese espacio para su videoclip?

Capítulo 2


*Narra  Samira*
Cuando llegué al salón no había nadie. Me asusté, ¿dónde se habrán metido estos cinco tontos?
                                                                                                                                                            ·¡Rataaaaa! ¡Ven aquí! -Escuché decir a Carlos con tono desesperado-.

Los chicos estaban pegando voces desde el patio, fui corriendo hasta donde se encontraban ellos, y sí, efectivamente la situación era como me la había imaginado… ¡Nuestra  perra  le había quitado el sombrero a Carlos! Álvaro era el único que tenía intención de ayudar al rubio con la cabeza descubierta.  Blas y David observaban la escena desde las hamacas del jardín mientras se partían de risa.  Y Dani… ¡joder con Dani! Él estaba encantado de ver a Álvaro y Carlos corriendo detrás de nuestro cachorro de Bulldog.

Dani:  Carlos, siempre te dicho que eres muy perro, es normal que la perrita quiera jugar-Dijo entre risas-.

Carlos:  Por lo menos a mí no me roban nada en los conciertos…

·¡Laika, siéntate ahora mismo! –Dije intentando no reírme por la situación-

La perrita me obedeció enseguida y soltó el gorro de Carlos ahora manchado de babas.
Carlos: Puaj, que asco. Yo soy un hombre muy pulcro, yo esto no me lo pongo.
Dani: ¿Un hombre?, ¡si ni si quiera tienes pelos en el sobaco!
Blas: Chicos parad ya, os recuerdo que María José nos estará esperando con la comida.
David: Yo me voy para la cocina, no voy a hacer esperar  a esa morena-Dijo sonrojándose-.

Los chicos siguieron a David hasta la cocina y me quedé sola en el patio con Álvaro y Laika.
Álv: Perdón por la escenita-Dijo con su perfecta sonrisa-.
·Tranquilo, me imaginaba que pasaría algo así-Risas-. ¿Vamos a comer?
Álv: Sí, espera que tengo que hacer una cosilla.
·¿Una cosilla?

‘’El responsable’’ del grupo le puso a Laika el sombrero de Carlos y los dos reímos al ver lo graciosa que estaba la perrita.
{CONTINUARÁ}

Capítulo 1

Samira está en su último año de periodismo y ha empezado con las prácticas, gracias a un amigo ha empezado a ayudar en una revista de música y le toca entrevistar al grupo revelación, Auryn. En la entrevista Samira descubre que están buscando un sitio para grabar su nuevo video y ella le propone la parcela Route 66 donde viven ella y su prima.

Ha llegado la hora en la que Samira tiene que entrevistar a ese grupo, Auryn. Ella está muy nerviosa ya que es muy fan, mejor dicho Auryner. Los chicos de Auryn están en una sala grande, con una mesa en el centro. Están sentados en la mesa hablando de cómo será el entrevistador, si sería simpático. Cuando de repente, entra Samira a la sala. Los chicos se quedan boquiabiertos, ya que ella entra en la sala diciendo:
-Hola, buenos días. Soy Samira, voy a haceros la entrevista. Sentaos por favor.

Los chicos la hacen caso, sin pronunciar palabra. El primero en hablar es David aunque no sabía muy bien que decir. Asique empezó diciendo:
-Encantados. Somos todos tuyos.
-Somos Auryn, como ya sabes, ese rubio se llama Dani, este chico moreno tan majo se llama David, el otro moreno más tímido es Blas, el de la sonrisa es Álvaro y bueno yo que soy el mejor me llamo Carlos – dijo Carlos con una sonrisa pícara
-Sí claro el mejor de todos – dijo Dani con tono irónico

Samira le sonrió, eso hizo que Álvaro se fijase en su sonrisa y se quedó como hipnotizado. Después de quedarse los dos mirándose, Samira comenzó la entrevista más nerviosa aún ya que solo podía pensar en cómo se habían mirado:
-Bueno aquí va la primera pregunta – dijo ella un poco nerviosa
-Adelante – la contestó Dani

-Sois la banda revelación y tenéis a todas las adolescentes enloquecidas, ¿Cómo lleváis eso? – Preguntó Samira
-Bueno, la verdad es que no solo son adolescentes, también hay alguna que otra abuelita – dice Blas entre risas
-¿Cómo lleváis eso de ver tantas fans tanto en las firmas como en los conciertos porque al principio eran muchísimas menos?-Preguntó Samira
-La familia de Auryners ha ido creciendo al igual que hemos ido creciendo nosotros, supongo – contestó David
-Es un orgullo saber que hay tanta gente, y de todas edades, siguiéndonos, escuchándonos y acompañándonos en este camino sin fin – respondió Álvaro
-Se comenta en las redes sociales que el próximo single será Route 66 y haréis videoclip. – Dijo Samira
-Bueno, estamos concretando el lugar para grabar – Dijo Carlos
-¿Cómo tendría que ser el lugar? – Preguntó Samira
-Bueno eso es algo que no vamos a desvelar. ¡Sorpresa!  - Dijo Dani

Hasta aquí lo que es la entrevista, a continuación siguieron hablando pero de una forma más cercana.
-Yo creo que no quiere saberlo como entrevistadora… - Dijo Álvaro
-Bueno, te lo vamos a decir pero porque nos has caído bien – Dijo David sonriendo
-Estamos buscando algo con aire de antigüedad pero a la vez de actualidad, algo de tipo rústico – Dijo Carlos
-Os puedo parecer atrevida – dijo Samira – pero mi casa es algo así, vivo con mi prima Maria José. Si queréis podéis pasaros haber si os sirve para el videoclip – dijo con una sonrisa tímida.
-Claro que sí, vamos – Dijeron los chicos al unísono
-Antes de irnos, tengo que ir a llevar la entrevista a Vanesa, mi redactora. Veniros y os la presento – Dijo Samira
-Claro – Dijo Dani
-Vamos – Dijeron a la vez los demás

Se fueron al despacho de Vanesa pero ella estaba ocupada y tuvieron que esperar cinco minutos. Después de esos cinco minutos salió Vanesa y dijo:
-Samira, perdón por hacerte esperar pero estaba muy ocupada.
-No te preocupes – Respondió Samira
-Estos son Auryn, los chicos de la entrevista.
-Soy David – Dijo uno moreno
-Soy Carlos – Dijo uno rubio
-Soy Álvaro – Dijo el de la sonrisa
-Soy Blas – Dijo el más tímido
-Y ese es Dani – dijo David con sonrisa pícara
-Encantada de conoceros – Dijo ella sin dejar de mirar a Dani
-Ya nos podemos ir – Dijo Samira señalando la puerta
-Espera tenemos que avisar a Magí – Dijo Álvaro
-Claro, aquí os espero – Dijo Samira

Samira estaba muy nerviosa ya que iba a ir a su casa acompañada de Auryn. Después de asimilar un poco lo que estaba pasando, pensó: ¿Qué dirá mi prima cuando me vea llegar con los chicos? Samira decidió llamar a su prima para decirla que iba a llegar con visita pero que era una sorpresa y por lo tanto no podía decírselo.
*CONVERSACIÓN TELEFÓNICA
-Samira: Hola guapa
-María José: Hola
-Samira: Oye, prepárate porque voy a ir en un rato para casa, voy con una visita.
-María José: ¿una visita?
-Samira: Sí, una visita.
-María José: Sabes que no me gustan las visitas…
-Samira: Esta sí te va a gustar – dijo riéndose
-María José: Vale, os esperaré
-Samira: Vale, tengo que colgar luego nos vemos.
*FIN CONVERSACIÓN TELEFÓNICA
Samira colgó ya que vio que venían los chicos a lo lejos.
-Nos podemos ir – Dijo Dani
-Vámonos – Dijo Samira
Mientras bajaban en el ascensor:
-Oye, ¿cómo vamos a llegar? – le preguntó Carlos
-En coche – Dijo Samira seria y todos se echaron a reír
- Yo me voy en el mío y vosotros en el vuestro. Me seguís y así llegamos – Dijo Samira
- Está bien – Dijo David

Se fueron para los coches y se pusieron en marcha. A mitad del camino, Maria José llamó a Samira ya que estaba preocupada porque no llegaba y porque la dijo que venía con una visita. Al ver la llamada, Samira se estacionó a un lado de la carretera, los chicos preocupados se bajaron y cuando la iban a preguntar, Samira hizo un gesto para que no hablaran.
*CONVERSACIÓN TELEFÓNICA*
-Samira: Dime
-Maria José: ¿Dónde estás? Estoy preocupada
-Samira: Llegaré en unos 10 minutos, sino me mato o me denuncian por ir hablando contigo.
-Maria José: Entendido, ahora nos vemos.
*FIN CONVERSACIÓN TELEFÓNICA*

-¿Por qué no la has dicho que íbamos nosotros? – Dijo Blas
-Porque es una sorpresa – Dijo Samira sonriendo
-¡Vámonos ya! –Dijo Carlos
-Sí, vámonos – Dijo Samira
Volvieron a emprender el camino y llegaron a la casa. Samira les hizo un gesto para que no se bajaran. Llegó y llamó al timbre y salió María José y se pusieron a hablar.
-María José: Ya está bien que hayas llegado, estaba preocupada.
-Samira: Lo sé, pero no tienes de qué preocuparte. – Dijo ella riéndose.
-María José: ¿De qué te ríes? No le veo la gracia
-Samira: Yo sí – decía ella sin parar de reírse
-María José: Bueno, y la supuesta sorpresa, ¿Dónde está? Porque yo no veo nada ni a nadie.
-Samira: Espera no seas impaciente.
-María José: ¿Y ese coche?
-Samira: Ahí está la sorpresa – les hace un gesto a los chicos para que salgan del coche.
Cuando María José ve a los chicos salir del coche se queda petrificada. No era capaz de articular palabra y mucho menos de moverse.
-Samira: Os dije que esto pasaría.
-Dani: Hola, tu prima nos ha dicho que te llamas María José – se acerca a ella para darla dos besos pero ella no sabe qué hacer pero al final corresponde con dos besos.
-Carlos: Hola, encantado.
-Blas: Encantado
-Álvaro: Encantado – dice sonriendo
-David: Encantado. ¿Estás bien?
-María José: Sí ¿Por qué?
-Carlos: Porque no nos contestabas jajaja
-Samira: Es que no se esperaba esta sorpresa
-María José: pues la verdad es que no. No todos los días se puede recibir a tus ídolos en tu casa – sonrió tímidamente.
Todos sonrieron. Bueno pero pasad dijo Samira finalmente. Todos pasaron a la casa y los chicos estaban un poco, bueno bastante, asombrados con la casa.
-¿Vivís aquí las dos solas? – Preguntó Carlos
-Jajaja sí – Respondió María José
-Es un poco grande y no está muy en el centro, nos gusta este ambiente – Dijo Samira.
-Es genial – Dijo Álvaro con una sonrisa
-Pero bueno, y… ¿Qué hacéis vosotros aquí? – Dijo María José
-Aquí, donde – respondió David riéndose
-Pues aquí en nuestra casa… - respondió María José
-Quieren grabar un videoclip, como ya sabes, y habían pensado en algo así. Les propuse que vinieran a verlo haber si les servía – Dijo Samira
-Aquí, ¡Qué bien! – Respondió algo confusa y sorprendida
-Nosotros nos vamos esta tarde volvemos – dijo Blas
-Oye, ¿Por qué no os quedáis a comer? – Dijo Samira mirando a Álvaro y sin saber porqué había dicho eso.
-Si a tu prima no la importa… - Dijo Dani
-Por supuesto que no me importa, al contrario estoy encantada – Dijo María José sonriendo

Los chicos decidieron quedarse allí a comer con ellas. María José se puso a preparar la comida ya que a ella la gustaba mucho la cocina. Samira decidió ir a ayudarla, la verdad es que no quería quedarse sola con los chicos.

*Narra Samira*
No me puedo creer que tenga a mis ídolos en mi casa, y muchísimo menos que me vaya a compartir la mesa con ellos. Esto es como un sueño. Espero que no se acabe nunca. Y pensar todo el tiempo que he estado pensando y soñando en cómo sería el momento en el que los tuviera enfrente y madre mía ha sido muchísimo mejor de lo que me había imaginado, poderles entrevistar, tenerles tan cerca… un auténtico sueño al alcance de pocas chicas.

De repente, mientras María José estaba preparando la comida, estaba hablando con Samira sobre la sorpresa que la había dado que todavía no se lo creía. Samira la preguntó que qué estarían haciendo los chicos que no se les escuchaba, fueron al salón, que era donde ellos estaban, y cuando llegaron ellos no estaban.
¿Dónde estaban los chicos? ¿Se habrían ido sin decirlas nada?