martes, 24 de diciembre de 2013

Capítulo 24

Siento tardar tanto en subir capítulo pero no he podido, he estado ocupada. Siento que sea corto, prometo que el siguiente será más largo. Sé que va a haber mucha gente que me va a criticar por el capi hot, pero me da igual es mi novela y yo decido lo que escribo. Siento si parezco borde... bueno, os dejo con el capi. P.D: Feliz Navidad.
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*Narra María*
Si no paro ahora, no podré hacerlo después.
-Ahora no, después. Voy a preparar la comida.-Me fui hacia la cocina y él me siguió. Volvió a besarme el cuello, me dio la vuelta, quedando nuestros labios a pocos milímetros-.
Blas: Te quiero, eres lo mejor que me ha pasado en la vida. Gracias, gracias porque contigo a mi lado, he podido afrontar todo lo del accidente de David y…-le interrumpí-.
-No tienes que darme las gracias. Sabes que te quiero y siempre estaré ahí, contigo, en las buenas y en las malas.-Me dio un tierno beso-.
Blas: Ya te dejo cocinar, ¿o prefieres que te ayude?
-Mejor lo hago sola, porque si no la comida hoy no se hace.
Blas: Tienes razón. Me apetecen macarrones.-Me besó y salió de la cocina-.
Me puse a cocinar unos macarrones con tomate, no es un plato que se tarde mucho en hacer. Después de una media hora, los macarrones estaban casi listos.
-Blas, cariño, ¿puedes venir?-escuché sus pasos en el trayecto del salón a la cocina.
Blas: dime, amor.
-Ve poniendo la mesa.
Blas puso la mesa, llevó los platos con los macarrones y abrió una botella de vino.
-¿y esto?
Blas: ¿el vino?
-Sí.
Blas: señorita Cantó, el vino es para celebrar que estamos juntos, que todo está bien y que te quiero muchísimo.-me dio un tierno beso y empezamos a comer-.
Cuando terminamos de comer recogimos los platos, los metimos en el lavavajillas.
Blas: por fin hemos recogido todo y ya te tengo para mí solita.
-No por mucho tiempo que tenemos que ir a ver a David y a Dani.
Blas: eso puede esperar.-dijo comenzando a besar mi cuello dejando un río de besos hasta la comisura de mis labios. Se separó y le cogí de la mano, llevándolo hasta su habitación-. Tengo una mejor idea.-dijo yendo al baño-. Ven.- Entré al baño y lo vi llenando la bañera-.
-¿Qué haces?
Blas: Vamos a estrenar el jacuzzi.-me dijo con una sonrisa pícara-.

Empezó a besar mi cuello, me dio un pequeño mordisquito en el lóbulo de la oreja, sabe que eso me excita mucho. Comencé a besarlo como si no hubiese mañana. Le quité la camiseta y él hizo lo mismo con la mía. Se quedó mirando mis pechos, comenzó a besarme desde los labios hasta el borde del pantalón pasando por mis pechos y dejando varios besos en cada uno. Me estaba desesperando, estaba empezando a excitarme, hasta tal punto que ya no podía controlarme. Lo besé, quería tomar el control, pero no me dejaba. Decidí besarle el cuello a la vez que acariciaba su pecho con mis manos. Notaba como se desesperaba quería que avanzásemos más, asique le bajé los pantalones y él hizo lo mismo conmigo. Los dos estábamos en ropa interior, mirándonos con deseo, con ardor, con ganas de ser uno solo. Se acercó a mí, empezó a besarme como si me quisiera devorar, me quitó el sujetador dejando así mis pechos al descubierto, comenzó a masajearlos con sus manos, mientras me miraba a los ojos. Podía ver en sus ojos fuego, deseo, pasión. Nos quitamos la ropa que nos quedaba y nos metimos a la bañera. Seguimos besándonos, mientras se escuchaba el burbujeo de fondo, los chorros de agua producían un leve masaje que hacía que nos relajásemos un poco de tanta presión acumulada. Noté como su amiguito no aguantaba más, Blas me miró y asentí. Lo introdujo en mí despacio, con amor. Fue aumentando el ritmo y con ello nuestros gemidos. Aumentó más el ritmo, yo no puede evitar llegar al orgasmo y grité su nombre, él me sonrió, parece ser que había conseguido lo que quería.
Blas: Eres mi vida entera, te amo.-Me besó-.

-Yo también te amo.-Le sonreí-.

martes, 17 de diciembre de 2013

Capítulo 23

*Narra María José*
-Yo…-me callé un momento-. Con las drogas pones en peligro tu vida, haces daño al grupo, haces daño a los que te quieren. Prométeme que lo vas a dejar.
Dani: No es tan fácil, no voy a poder.
En ese momento tocaron la puerta.
-Adelante.
X: María José, el Dr. Galván quiere hablar contigo, está en la habitación de David.
-Enseguida voy, gracias.
Me volví a quedar a solas con Dani. Cuando iba a salir por la puerta…
Dani: Espera.-Me di la vuelta-.
-Dime.
Dani: ¿Cómo está David?
-Está mejor. Supongo que en unos días le darán el alta.
Dani: Me alegro de que esté mejor.
-Lo sé.
Salí de la habitación y me dirigí a la habitación de David. Toque la puerta y me dijo que pasase.
-¿está todo bien?
Dr.Galván: Sí, no te preocupes. Le estaba comentando a David que en un par de horas le daré el alta y podrá volver a casa.
-Esa es una gran noticia. ¿Por qué quería hablar conmigo?
Dr.Galván: Las heridas de David no están totalmente cerradas y ya que tú has sido la enfermera encargada de su caso, me gustaría que tú siguieras encargándote de su caso, si él no tiene ningún problema.-Dijo mirando a David-.
David: No, por mi está bien.
-Claro. David seguirá a mi cargo hasta que se recupere completamente.

*Narra María*
Salimos de la habitación de David y nos dirigimos al coche de Blas.
Blas: ¿Dónde vamos?
-A tu casa.
Blas: Estás muy misteriosa.
-Ya que David está bien, quiero que te relajes, que pienses un poco en ti…-me interrumpió-.
Blas: ¿Quieres una tarde a solas, no?-dijo con una sonrisa pícara-.
-Sí, ¿algún problema?
Blas: No, ninguno. Complaceré a la señorita Cantó.- ¿señorita Cantó? Esas palabras me dejaron sin habla-. Hemos llegado.-Salió del coche y vino a abrirme la puerta como todo un caballero-. Me permite señorita-me dijo tendiéndome la mano-.
Cerró el coche y entramos en su casa.
Blas: Señorita Cantó, ¿cuáles son los planes para hoy?-otra vez esas palabras. Me encanta como suena, Señorita Cantó-.
-En primer lugar, comeremos. De hecho, voy a preparar la comida.

Blas: La comida puede esperar.-Comenzó a besar mi cuello, puso sus manos en mi cintura, metió la mano por debajo de mi camiseta y ascendió, acariciando mi espalda hasta llegar al broche del sujetador…

viernes, 6 de diciembre de 2013

Capítulo 22

-Chicos, ¿podéis dejarme a solas con David?
Sin decir nada, todos se salieron.
-David, yo…
David: No digas nada, el pasado, pasado es.
-¿En serio? Sabes que no es pasado, también es el presente y sino mira como me tratas.
David: Lo siento, pero no puedo hacer como que nada ha pasado.
-Sé que pedirte perdón no va a cambiar nada pero siento mucho lo que pasó, todo fue culpa mía…
David: Sabes que no solo fue culpa tuya.
-Te quiero y después de todo lo que ha pasado, lo sé. Sólo te quiero a ti.-David se incorporó y se sentó en la cama.
David: Sin ti mi vida no tiene sentido, tu eres mi vida. Sin ti estoy muerto en vida, así me sentí cuando te vi con Dani, me quería morir.
-No digas eso. Si tú te mueres, yo me muero contigo.-Nos quedamos mirándonos fijamente y lo besé, él no se apartó.

*Narra María*
Salimos de la habitación de David para que Maria José y David pudiesen hablar. Quiero que todo sea como antes, volver a ver a todos sonreír. Nos fuimos a la sala de espera y nos sentamos. Al momento llegó Carlos.
En la sala de espera…
Carlos: Hola, Maria José me dijo que David despertó.-Dijo sentándose.
Blas: Hasta que apareces…
Álvaro: No discutáis. David está bien y hay que estar juntos y unidos, como siempre.
Carlos: ¿Cómo está David? Quiero verlo.
Samira: Está con mi prima, mejor no interrumpir.
María: Sí, espérate Carlos. Cuando Maria José salga, entras a verlo.
Carlos: No puedo esperar, quiero dar un abrazo a mi hermano.
Lucía: jajaja vamos a verlo.

Nos levantamos todos y fuimos a la habitación de David.
Blas: ¿Quién abre?
Samira: A saber que está pasando ahí dentro…
Carlos: Ya abro yo.
Carlos abrió la puerta y nos sorprendimos con lo que estábamos viendo, se estaban besando.
Carlos: ejem, ejem.-Maria José y David se separaron.
María: Blas y yo nos vamos, por la tarde volvemos.
Blas: ¿Dónde vamos?
María: Es sorpresa- dije sonriendo a lo que él me respondió con un beso. Salimos de la habitación-.
*Narra Lucía*
Lucía: ¿Esto significa que habéis vuelto?-Maria José y David se miraron.
Samira: ¿Estáis juntos o no?-En ese momento el móvil de Maria José sonó.
Maria José: Es Dani.-dijo mirando a David.
David: Cógelo, lo estás deseando.
Álvaro: David, no seas así.
Como Maria José no se lo cogió, Dani llamó a Carlos.
Carlos: Es Dani.
Álvaro: Cógelo, puede ser importante.
Carlos: Dime Dani.
X: Perdone, ¿Usted conoce a… Daniel Fernández?
Carlos: ¿Con quién hablo? ¿Dónde está Dani?
X: Le están trasladando al hospital “…” ¿Sabe dónde queda?
Carlos: Sí, claro. Es más, estoy en ese hospital en este momento. Gracias por avisar.
Carlos colgó y estábamos todos esperando a que nos dijese qué pasaba.
-¿Qué le pasa a Dani?
Carlos: No lo sé bien, me han dicho que le están trayendo a este hospital pero no sé qué tiene.
Álvaro: ¿Tu puedes averiguar qué es lo que tiene?-Dijo mirando a Maria José.
María José: Claro, en cuanto sepa algo vengo y os lo cuento.
Samira: Aquí estaremos esperándote.
María José salió de la habitación.

*Narra Maria José*
Bajé a la planta baja para averiguar sobre Dani. Cuando salía del ascensor, lo vi entrar en una camilla y me acerqué.
-¿Qué le ha pasado?
X: En principio parece una sobredosis, le haremos un lavado de estómago.
Y: ¿Lo conoce? Se la ve afectada.
-Sí, lo conozco.
X: Se pondrá bien.
Se lo llevaron para hacerle el lavado de estómago. Unos 20 minutos después salieron los médicos.
-¿Cómo está?
Dr. López: Fuera de peligro, pero la sobredosis era grave. Unos minutos más y podría haber muerto.
-¿Puedo verlo?
Dr. López: Sí, que no se altere mucho. ¿Podría dejarla a cargo de sus cuidados?
-Claro, no hay problema.
Me dirigí a la habitación de Dani. Abrí la puerta y ahí lo vi, estaba mirando por la ventana. Cuando entré giró la cabeza para mirarme.
-Hola.
Dani: hola.
-¿Me puedes explicar qué es lo que te pasa? Te han traído por una sobredosis, unos minutos más y ahora estarías muerto.
Dani: ¿Por qué vas vestida de enfermera?
-Porque soy enfermera, soy la que está cuidando a David.
Dani: ¿Por qué lo mencionas? No entiendes que me está matando saber que le quieres a él.
-Sabes que mis sentimientos no cambiarán. Pero no estoy aquí para hablar de eso. ¿Por qué te dio una sobredosis?
Dani: Prométeme que no se lo dirás a los demás.
-No puedo prometerte eso.
Dani: Por favor, quiero ser yo quien se lo diga.
-Está bien.
Dani: Me estoy drogando. Drogándome me evado de todo, me olvido de los problemas, me olvido de que soy el culpable de que David haya estado a punto de morir.-Se calla un momento, suspira-. Me olvido de ti y de lo que siento por ti.-Al oír eso me quedé de piedra-.

-Yo…

lunes, 2 de diciembre de 2013

Premios Liebster Awards

No me esperaba la nominación, me hace mucha ilusión no pensé que fuese a estar nominada, pero bueno, me ha tocado y estoy muy contenta.

Para recibir el premio tengo que hacer lo siguiente:

  1. Agradecer el premio a quien te lo concedió.
  2. Seguir al blog de la persona que te premia.
  3. Nominar a 11 blogs que siga o con menos de 200 seguidores e informarles de la nominación con un comentario en su blog.
  4. Responder a 11 preguntas que te formula quien te nomina y hacer 11 preguntas para que respondan mis nominados.

1.- Tengo que agradecérselo a Vanesa, la autora de la novela  http://yapasolatempestad.blogspot.com.es/ , muchas gracias por pensar en mí, muchísimas gracias de verdad, no sabes la ilusión que me hace.
2.- Ya le sigo
3.- Vamos a empezar con las nominaciones.

4.- Contestar a las preguntas que ha formulado la que me ha nominado:
  1. ¿Cuántas novelas lees aproximadamente? No lo sé exactamente, leo muchas, más de 30 seguro.
  2. ¿Cuál es tu favorita? do you wanna make my day
  3. ¿Tienes más de una novela? Sí, tengo otra, es lastnightonearth16.blogspot.com , estoy escribiéndola.
  4. ¿Crees que se te da bien escribir? No lo sé, a la gente le gusta lo que escribo pero no estoy segura de que se me de bien.
  5. ¿Cómo decidiste empezar a hacer una novela? Esta la estaba escribiendo con otra chica, en principio fue idea suya pero me gustó y la empezamos y ahora la llevo yo sola.
  6. ¿Te gusta leer más, novelas o libros? Depende, leo novelas porque me gustan mucho pero también me gusta leer libros, aunque leo más novelas que libros...
  7. ¿Te gusta escribir? Sí, me ayuda a desconectar, mientras escribo desconecto de todo.
  8. ¿Te cuesta mucho escribir? Depende, normalmente no suele costarme escribir pero hay veces que sí, por falta de inspiración.
  9. ¿Te gustaría que tu novela fuera famosa? me gustaría que fuera conocida y que más gente la leyese, pero de ahí a que fuese famosa no lo sé...
  10. ¿Cuántos capítulos más o menos piensas subir, hasta acabar la novela? no lo sé seguro, la primera temporada acabará pronto y habrá segunda pero los capítulos que suba hasta que termine la novela depende de si la siguen leyendo o no...
  11. ¿Has dado alguna vez una mala crítica de alguna novela? Crítica no, a lo mejor he dicho lo que yo cambiaría...



Estas son las preguntas que tienen que responder los nominados:
  1. ¿Cuántas visitas tienes?
  2. ¿Han criticado tu novela o algo que aparece en ella?
  3. ¿Qué cambiarías de tu novela?
  4. ¿Has escrito más novelas?
  5. ¿Cómo, en que o con que te inspiras?
  6. ¿Lees otras novelas?
  7. ¿Por qué empezaste a escribir la novela?
  8. Si alguien te pidiera consejo para escribir una novela, ¿qué consejo darías?
  9. ¿Cuántos capítulos va a tener tu novela?
  10. ¿Qué te gusta más, leer novelas o escribirlas?
  11. ¿Qué novela recomendarías?

jueves, 21 de noviembre de 2013

Capítulo 21

*Narra María José*
Lucía decidió volver a entrar para estar con David mientras yo hablaba con Dani. Después de que él me dijera que se moría por besarme no sabía que contestar, pensé en decirle a Dani que aceptaba pero cuando se lo iba a decir Lucía salió corriendo de la habitación de David llorando.
Lucía: Da…da…David…-dijo muy nerviosa-.
-¿Qué pasa Lucía?-ella no me contestaba y corrí a la habitación-.
Cuando entré pude ver como abría y cerraba los ojos.
-David, ¿cómo te sientes?
Lucía: María José es la enfermera que te ha estado cuidando. Hermano, di algo. ¿No puedes hablar?
David: Sí, sí puedo.
Lucía: Entonces, ¿por qué no contestas a lo que te ha preguntado María José?
David: Pequeña, estoy bien. ¿Puedes dejarnos solos?
Lucía: Sí, claro.
María José: Avisa a los demás y que vayan a hablar con el doctor.
Lucía: Ahora mismo voy.-Salió de la habitación-.
En la habitación hay un tremendo silencio, no me atrevía a hablarle. ¿Por qué querrá que estemos solos?
-¿No dices nada?
David: ¿Qué quieres que diga? Lo último que supe de ti es que te estabas liando con MI hermano.-Dijo remarcando el MI y girando la cabeza hacia el lado contrario al que yo estaba-.
-Lo siento, ¿me lo vas a recordar toda la vida?
David: ¿Crees que se me va a olvidar ver a mi hermano liándose con la chica que amo?-Después de oír ese “te amo” no sabía qué decir, tenía toda la razón-.
-Ya hablaremos de eso cuando salgas del hospital. Ahora ¿cómo te encuentras? Me alegra que estés bien, si te hubiese pasado algo me hubiese muerto.
David: ¿Por la culpa y el remordimiento?
En ese momento el Dr.Galván entró en la habitación para comprobar que el estado de David era favorable interrumpiendo así nuestra conversación. El doctor comprobó el estado de David y efectivamente era favorable, salió de la habitación y les dijo a los demás que pasaran a verlo pero que evitaran que hablase mucho.
Dani: Bro, por fin despiertas.-Le dijo abrazándolo-.
David: Bro, me estás aplastando.
Blas: ¿Y qué quieres? Llevamos días pensando que no volveríamos a escuchar tus tonterías.
Álvaro: habló el que no las dice.
María: Se echaban de menos estas conversaciones.
Samira: Se echaban de menos sus tonterías.-Todos reímos-.
David: No me hagáis reír que me duele.-Dijo llevándose la mano a la tripa-.
María José: Tranquilidad ehh, no debe agitarse mucho, no está totalmente recuperado.-Después de decir eso salí de la habitación-.

Blas: ¿Qué ha pasado?
Samira: ¿Por qué se ha ido así?
David: la he dicho que la última vez que la vi, se estaba liando con Dani. Hablando de Dani, ¿dónde está? ¿Y Carlos?
Álvaro: Es una larga historia, en otro momento te lo contamos.

Mientras en la sala de espera…
Carlos: ¿Qué pasa? No quiero hablar.
María José: Escúchame, por favor. David despertó.
Carlos: ¿Qué? Ahora voy al hospital.
Colgué. Salió Samira de la habitación de David.
Samira: Habla con David y arreglad las cosas. Vamos.

Entramos en la habitación de David. Todos me miraban.
-Chicos, ¿podéis dejarme a solas con David?
Sin decir nada, todos se salieron.

-David, yo…

jueves, 14 de noviembre de 2013

Capítulo 20

Siento tardar en subir capítulo pero estoy un poco liada con deberes, exámenes, trabajos... no es muy bueno este capítulo porque no estoy muy inspirada y tampoco estoy pasando por un buen momento...
No os aburro más y os dejo con el capítulo, espero que no me matéis por este capi, no me gusta mucho pero es lo único que he conseguido hacer... Espero que me deis opinión tanto positiva como negativa. Y ahora sí, os dejo con el capi :)
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*Narrador*
El día siguiente pasó sin mucho cambio, María José hacía su visita diaria a David, María apoyaba a Blas como si la vida se la fuera en ello, Álvaro y Samira celebraron su último día de vacaciones con una cena romántica a la luz de las velas, Lucía, la hermana de David, deseaba poder ver a su hermano pero eso no fue posible por este día tampoco y Dani y Carlos “los desaparecidos”… no se sabía de ellos.
Al día siguiente…
Por la mañana, el Dr. Galván estuvo hablando con María José, ya que era la enfermera encargada de cuidar a David. La dijo que David mejoraba por segundos, que dijera a otra persona, la que ella quisiera, que podía pasar a ver a David.
María José salió de la consulta del Dr. Galván y se dirigió a la sala de espera donde se encontraban los demás.
María José: Chicos, el Dr. Galván me ha dicho que David está algo mejor y que sólo una persona puede pasar a verle. Poneos de acuerdo sobre quien va a ser esa persona, voy a preparar la bata y la mascarilla y todo para el que vaya a pasar.-Se fue a prepararlo todo para darles tiempo a decidir quién iba a ser el/la que entrase-.
Álvaro: A mí me gustaría mucho entrar pero yo creo que debe ser Lucía la que entre, ya que es su hermana.
Blas: Tienes razón, bro. Ella debe ser la que entre.
Samira: Sabia decisión.
María: Hazle ver a David que le queremos mucho y que nos hace falta.
Lucía: Muchas gracias, chicos. –Dijo mientras se secaba las lágrimas que no podía contener-. Necesito ver a mi hermano.
Blas se acercó a Lucía y la abrazó, los demás le imitaron y se fundieron en un cálido abrazo grupal.
Al momento María José llegó y Lucía la dijo que iba a ser ella la que pasase a ver a David. Se dirigieron a la habitación en la que Lucía se iba a cambiar, se cambió y pusieron rumbo a la habitación de David.
Cuando Lucía entró, la impresionó mucho ver a su hermano tan pálido.
*Narra Lucía*
Fui a ponerme la bata, la mascarilla y todo lo necesario, fuimos a la habitación de David y entramos.
Le vi ahí en la cama, inmóvil, pálido como la pared, no parecía él. No, definitivamente estaba muy cambiado.
Me acerqué a la cama, le cogí la mano.
Lucía: ¿me puede escuchar?
María José: yo creo que sí, yo le he estado hablando durante todos estos días. Cabe la posibilidad de que no nos escuche pero por intentarlo no se pierde nada.-Después de esto, empecé a hablarle-.
Lucía: Te echo mucho de menos. Necesito de nuestras peleas, nuestras risas, poder abrazarte cuando estoy mal y sentir que todo está bien. Escucharte cantar y reír a la vez, y decirte todo lo que te quiero y que me respondas con un abrazo de oso.-Solté una pequeña sonrisa-. Necesito que abras los ojos y que todo vuelva a ser como antes.
María José: Te dejo sola con él para que estés más tranquila. Si necesitas algo, estaré fuera.
Lucía: Gracias.
María José salió de la habitación dejándome sola. Empecé a cantarle su canción “Querer es poder”.

Vives dirigiendo tu destino 
hacia un mundo que no es compartido.
Vives escribiendo tu destino 
con tinta negra en un mar de sacrificios.
Anhelas el momento de pensar 
que todo ha terminado, anhelas una oportunidad
que pueda hacer tu sueño realidad
y no quedarte en el intento de poderlo alcanzar.

Intentando abrir cerraduras que nos impiden día a día
conseguir ser alguien en esta puta vida.
Destrozando los muros que anteponen nuestras fuerzas
y nos dejan caer cuando se acaban las estrellas.
Andando sobre un suelo que parece derretirse 
hundiendo nuestras mentes en el fango del deseo.
Viviendo un viejo amor por un momento, 
elevando nuestro anhelo muerte al séptimo cielo.
Miro un reloj que da vueltas
siento que el alma revienta.

Si querer es poder yo llegare,
si querer es poder sé que podre,
no me rendiré aquí estaré tarde o temprano;
mi sueño cumpliré.
No pienses que no vas a llegar
si querer es poder a donde quieras irás.
Imaginando un mundo sobrenatural
tus sueños pueden hacerse realidad.
No pienses que te caerás,
simplemente imagina en tu mente un lugar;
donde todo lo material será artificial
tus sueños pueden hacerse realidad
(Quien es la gente para medir 
donde puedes llegar) Ohhh
Tu sueño puede hacerse real
No pienses que te vas a caer
¡¡¡¡¡Querer es poder!!!!!

No pude evitar que las lágrimas corrieran por mis mejillas, como si se tratasen de gotas de agua haciendo carreras cuando hay lluvia.
Decidí salir de la habitación. Fui hacia donde estaba María José y fuimos a quitarnos las batas y todos los artilugios que llevábamos.
*Narrador*
Lucía cantó esa canción que David había compuesto con mucho sentimiento, ese sentimiento que hizo que algunas lágrimas salieran de sus ojos.
Ella se fue un poco disgustada de la habitación de su hermano porque no notaba ninguna mejoría, lo que ella no sabía es que David empezó a mover los dedos de la mano derecha cuando Lucía se disponía a salir de la habitación.
Los demás permanecían en la sala de espera, anhelando una buena noticia acerca del estado del chico.

*Narra Dani*
No puedo más, necesito hablar con ella porque si no lo hago siento que me voy a enloquecer. Cogí mi móvil y la llamé.
María José: Dani, ¿dónde estás? Estamos muy preocupados por ti.
Dani: ¿de verdad estás preocupada por mí?
María José: Claro que sí, ¿cómo estás? ¿Dónde estás?
Dani: No me hagas tantas preguntas, morena, que no las puedo responder todas.
María José: No me llames así.-Me dijo elevando la voz, se ve que llamarla así la enfada-.
Dani: ¿dónde estoy? Eso da igual, ¿cómo estoy? Bien, con ganas de verte…
María José: Podemos vernos donde quieras, te considero mi amigo y quiero verte bien y aunque me digas que estás bien, yo sé que no. Si estuvieras bien, estarías aquí en el hospital, al lado de los demás.
Dani: Lo siento, pero yo no te veo como una amiga, te veo como algo más y lo sabes y, además…
María José: ¿además qué?
Dani: Me muero por besarte.-Se produjo un silencio arrollador por parte de los dos, ninguno se atrevía a romperlo…-.

miércoles, 6 de noviembre de 2013

Capítulo 19

*Narra María José*
Entré en la habitación en la que estaba David y lo primero que hice fue mirar hacia la cama y ahí le vi, con muchos cables, tubos y aparatos. Me vine abajo y empecé a llorar. Para llegar al lado suyo, tuve que apartar el plástico que había alrededor de la cama y de todos los aparatos, lo aparté y entré. Me puse al lado de la cama, mirándole, estaba muy pálido, no parecía él. Se me partía el corazón verle así y ahí. Decidí hablarle:
María José: No sé si me escuchas, bueno sí lo sé, seguro que sí me escuchas. Yo sé que parte de la culpa de que estés aquí, en esta cama, en coma y que tu vida penda de un hilo es mía. No puedo verte así, me está matando. Necesito que abras los ojos, que me mires, que me hables… aunque sea para discutir, pero necesito que estés bien. –Me cayó una lágrima-. Tienes que luchar, por tu madre, por tu hermana, por los chicos, por ti, por mi…-comencé a llorar más fuerte, no podía aguantarme las ganas, ya no, después de tantos días no, además ahora no vería nadie-. Necesito que despiertes y que te levantes de esta maldita cama, necesito ver tu sonrisa, escuchar tu voz, necesito que me mires y me hagas sentir especial como solo tú sabes. Sé que soy muy egoísta diciéndote todo esto, pero yo solo quiero que estés bien y que sonrías aunque yo no esté a tu lado.-Me senté en el suelo y empecé a llorar más fuerte, tan fuerte que me escucharon desde fuera de la habitación.
El Dr.Galván entró y me dijo que David me estaba escuchando y que no era bueno que me escuchase llorar así, que podría influir en su recuperación. Decidí salir fuera, ya que comprendí que tenía razón y que era lo mejor.
Durante los cuatro días siguientes, hice mi visita a David, para comprobar que seguía bien… o por lo menos igual.

*Narra Samira*
Estos días con Álvaro están siendo increíbles, después de lo que pasó, lo hablamos y ya se quitó la tensión que había entre nosotros. Estar con Álvaro así, sin nadie que nos moleste y teniéndole para mi sola es genial.

*Narra Álvaro*
Samira está tumbada boca abajo en la cama, está pensativa, algo la pasa aunque no me lo diga. Estos días están siendo geniales, increíbles, perfectos porque estoy con ella, la chica perfecta para mí. Me tumbé en la cama a su lado.
Álvaro: -La acaricio el brazo, haciendo que me mire-. ¿Qué te pasa? Estás muy ausente.
Samira: Estoy pensando en lo feliz que soy contigo.-Me besó y sonreí-.
Álvaro: Estos días a tu lado están siendo los mejores de mi vida, nunca los olvidaré.
Samira: Yo tampoco los olvidaré, son como un sueño.-La abracé y ella apoyó su cabeza en mi pecho, adoraba estar así con ella-. ¿Habrá alguna noticia de David?
Álvaro: Supongo que no, si la hubiese nos habrían llamado. Pero de todas formas voy a llamar, hace días que no les llamamos.
*Conversación*
Blas: Hola hermano. ¿Qué tal las vacaciones?
Álvaro: Hola, genial, serán difíciles de olvidar.
Blas: Me alegro.
Álvaro: Oye, ¿cómo está David?
Blas: Sigue igual, María José le está atendiendo.
Álvaro: ¿María José? ¿La prima de Samira?-Dijo algo desconcertado.
Blas: Sí, resulta que es enfermera.
Álvaro: ¿enfermera?-mira a Samira y ésta asiente-. ¿Entonces no hay mejoría?
Blas: No, todo está igual. Solo que ahora sabemos que está en buenas manos.
Álvaro: Sí, tienes razón. ¿Y los demás?
Blas: Dani… está desaparecido. No le hemos visto desde aquel día…, Carlos está muy raro, hace días que no aparece por el hospital, María está aquí conmigo, sin moverse ni un segundo, no sé qué haría si ella no estuviese aquí…-se produjo un silencio que enseguida Álvaro rompió-.
Álvaro: Lo de Dani supongo que será normal, se siente culpable de lo que pasó. Carlos sabes que está loco, no me sorprende. Y respecto a María, cuídala porque te está apoyando muchísimo y eso es porque de verdad te quiere. No la pierdas porque perderías un gran tesoro.
Blas: Gracias hermano. La cuidaré.
Álvaro: Ahora te dejo. Ya hablaremos mañana.
Blas: Adiós.
*Fin conversación*

Álvaro: ¿Por qué no me habías dicho que tu prima es enfermera?
Samira: Porque no ha salido el tema.
Álvaro: También.-Nos echamos a reír los dos-. Mañana volvemos, así que habrá que aprovechar el día, ya que es el último.
Samira: Tienes razón, ¿qué planes tienes?
*Narra Carlos*
Estos días lejos del hospital, lejos de lo que es mi vida actual me ha hecho bien. He ido de pub en pub, emborrachándome, acostándome con una y con otra, sin importarme nada. Esto es lo bueno de vivir la vida y no tener ataduras.
*Narra Dani*
Tenía ganas de saber cómo estaba David, pero no me atrevía a llamar, no después de cómo me habló Carlos, estaba muy cabreado. Sé que me pasé, que todo lo que le está pasando a David es culpa mía, pero no es para que me trate así.
No sé ni los días que han pasado desde aquello, solo sé que estos días he estado yendo al bar, y seguir consumiendo es lo que me hace estar bien, solo cuando lo hago, me siento menos mierda, y… me olvido de todo y de todos.

No sé nada de mis hermanos, ni de las chicas, ni de… ¡no! ¿Por qué me tengo que acordar de ella? Es la chica de mi hermano, es la chica de David. No tenía ni tengo derecho a meterme entre ellos, pero ¿y si ella es la chica de mi vida? ¡Daniel, qué estás diciendo!  Ella está prohibida para ti. ¡Entiéndelo! Ahora mismo estoy eufórico, me siento libre, libre como el viento. –En cuestión de segundos su ánimo cambió-. ¿Me estaré enamorando de ella? No, no puede ser. Eso sería fatal, saber que es de otro me mata, pero me muero por un beso suyo, me muero por abrazarla, me muero por… sentirla mía. En estos días, lo que he hecho es coger mi moto, ir a doscientos por hora, dando bandazos por la vida, porque no quiero darme cuenta de lo que pasa a mi alrededor, para no darme cuenta de lo mierda que soy. Pero me gusta vivir así, sin preocuparme por nada ni por nadie, únicamente por lo que quiera en ese momento. Y lo que quiero es… besarla.

lunes, 4 de noviembre de 2013

Capítulo 18

*Narra Blas*
Me armé de valor y llame a la madre de David.-Ring, ring-. No tardó nada en cogerlo.
Matilde (madre de David): Hola Blas, ¿qué tal estáis?
Blas: Verás, no sé muy bien como decirte esto…
Matilde: ¿Qué pasa Blas? Te noto triste.
Blas: Es que no sé cómo decírtelo… verás, ¿estás sola? Tengo miedo de tu reacción.
Matilde: No, no estoy sola. Lucía está conmigo. Dime qué es lo que pasa.
Blas: David ha tenido un accidente…
Matilde: Dime que mi hijo está bien, porque está bien ¿verdad?
Blas: Está en coma, los médicos no saben qué va a pasar –hace una pausa- no saben si se salvará. -Un silencio arrollador invade el otro lado de la línea-. ¿Te encuentras bien? –Que pregunta más tonta de mi parte-.
Matilde: ¿cómo voy a estar bien si me acabas de decir que mi hijo está en coma y no se sabe si se va a morir? –Empiezan a oírse sollozos pero parece que no solo es de Matilde, Lucía también está llorando-. Ahora salimos para allá. –Inmediatamente colgó-.

Ahora solo queda esperar y ver si se producen mejorías en el estado de mi hermano…

María: Amor, ¿qué te ha dicho la madre de David? –Me agarró la mano-.
Blas: La ha afectado mucho la noticia. Me ha dicho que viene para acá, junto con la hermana de David.


*Narra Carlos*
Yo ya no podía más con la tensión que había en el ambiente. Blas cada vez estaba más preocupado aunque intentaba disimularlo, tanto por el estado de David, como por la pronta llegada de la familia de David, la desaparición de Dani… que aunque sabíamos que estaba bien no sabíamos exactamente donde estaba. Decidí irme a dar una vuelta, cambiar por un rato de ambiente.


*Narra Blas*
Pasaban las horas y no había noticias. Parecía que el tiempo no pasaba. Vimos entrar a unas mujeres casi corriendo al hospital, eran la madre y la hermana de David. Se nos acercaron rápido y nos preguntaron que si había alguna noticia nueva, yo simplemente negué con la cabeza. Se sentaron y siguieron pasando las horas. Nadie nos decía nada, no había noticias, Carlos se había ido del hospital, sólo estábamos María José que parecía ajena a todo, como si esto no fuese con ella y María… que voy a decir de María, ella no se ha separado de mí ni un segundo, está ahí apoyándome incondicionalmente. Ahora, en momentos como este, me doy cuenta de que mi elección fue la correcta y que no me arrepentiré nunca de haberla elegido como la persona con quien compartir mi vida.


*Narra María José*
Así pasaban los días y nadie decía nada… ya habían pasado cuatro días desde que pasó el accidente, David no presentaba ninguna mejoría, su madre se tuvo que volver a Granada ya que su estado iba a cada segundo que pasaba en decadencia brutal. Dani no daba señales de vida, era como si se le hubiese tragado la tierra. Carlos estaba muy raro, como si ya no fuese el mismo. Y de Álvaro y Samira no sabíamos nada desde hacía dos días. Toda esta situación me superaba, mi estado de culpabilidad era tal que ni siquiera me había parado a pensar que era enfermera y que, como tal, tal vez podría averiguar algo más o simplemente poder entrar a verle ya que en estos días que han pasado no nos lo han permitido.
Me levanté y empecé a pasearme de un lado para otro, con esto hice que Blas se pusiese muy nervioso.

Blas: ¿Qué te pasa? ¿Por qué no paras quieta?
María José: ¿vosotros creéis que si enseño mi acreditación como enfermera me dejarán pasar a ver a David o conseguir averiguar algo más sobre su estado? –Dije dirigiéndome a todos.
Carlos: ¿eres enfermera? –Asentí- me estás diciendo que eres enfermera, que posiblemente podrías haber averiguado algo más sobre el estado de MI hermano –dijo recalcando el MI- y que sin embargo te has quedado ahí sentada –dijo señalando el banco- y llorando…-dijo muy pero muy enfadado-.
María: No creo que con ponerte así con ella arreglemos nada. Esa puede ser la única manera de averiguar algo sobre David. ¿No te das cuenta?
Carlos: Sí, tal vez tengas razón.-Dijo algo más tranquilo-.

No sé cómo se me pudo olvidar que yo era enfermera… supongo que por la tensión del momento, pero nada lo justifica. Fui a averiguar sobre el estado de David, me pidieron mi acreditación y la enseñé. Me dieron una plaquita en la que ponía mi nombre e informaba de que era personal acreditado. Me dejaron pasar a ver a David. Antes de pasar decidí ir a contárselo a los demás.

María José: Gracias a mi acreditación, me dejan pasar a ver a David. He preguntado que si podíais pasar y me han dicho que no, que ni los familiares podían pasar, que el estado de David era muy delicado y que no sabían cómo aguantaba tanto.
Carlos: Que puedas pasar tú, por un lado es un consuelo, así sabremos algo más sobre su estado.
Blas: Si David, aunque está muy delicado, está ahí aferrándose a la vida es porque tiene motivos para vivir, para seguir con nosotros, para no darse por vencido, para luchar –se le escapó una lágrima-.
María: No lo dudes más y entra a verle, sabes que lo estás deseando –me dijo mientras me empujaba para que me alejase y fuese a ver a David-.

Me dirigí a ponerme la ropa adecuada para entrar. Me tuve que poner guantes y mascarilla, ya que me dijeron que la habitación en la que se encontraba David estaba esterilizada y por tanto, usar mascarilla y guantes era obligatorio.

Entré en la habitación en la que estaba David y…

sábado, 2 de noviembre de 2013

Capítulo 17

Pido disculpas por haber tardado tanto en subir capítulo, tuve problemas de gestión de la novela y también falta de inspiración y de ideas.
Ayer me vino la inspiración a las dos de la mañana y nada me puse a escribir y me salió este capítulo y el siguiente, la verdad es que no tardé nada en escribirlos, no sé qué os parecerán. Espero opiniones, tanto positivas, como negativas. Solo pido que seáis sinceras ante todo.
Espero que os guste y que comentéis tanto en el blog, como por twitter o whatsapp.
Agradecer a todas esas personas que me preguntaban que si iba a seguir escribiendo o que si había dejado la novela.
Agradecer, especialmente, a @CarmenPastelita ya que ha sido una de las personas que me ha preguntado que cuando iba a subir el siguiente capítulo y también agradecerla que, aunque no la conozca en persona, ha estado ahí y me ha sacado millones de sonrisas con un solo “se te echaba de menos” o “cuanto tiempo”. Decir que ella ha sido una de las personas que me ha motivado a seguir escribiendo y a no dejar la novela sin terminar. Y sólo puedo decir que es una chica increíble, muy maja y espero poder decir algún día “me alegro de haberla conocido”.
Y bueno, ya no me enrollo más y os dejo con el capítulo, espero que os guste y espero opiniones.
___________________________________

*Narra Samira*
Acabamos de llegar al aeropuerto, el silencio entre Álvaro y yo es muy incómodo. Yo no puedo hablar con él después de lo que ha pasado en el ascensor, no sé cómo reaccionar, no sé qué decir ni qué hacer y supongo que él se sentirá igual que yo. Álvaro pone las maletas en la cinta y no se presenta ningún problema.
Decido llamar a mi prima a ver si hay alguna novedad sobre David, aunque supongo que si las hubiese nos habrían llamado.
Samira: Álvaro, voy a llamar a mi prima a ver si hay novedades sobre David. –Hablándole hago que salga de sus pensamientos.
Álvaro: Está bien, llámala, espero que haya buenas noticias. –dice distante-.
Saco mi móvil del bolsillo y me dispongo a llamarla, espero, al igual que Álvaro, que las noticias sean buenas.
*Narra María José*
El médico le ha dicho a Blas que le han quitado la respiración artificial a David, eso es una gran noticia. Esto quiere decir que David se recupera rápido ya que lleva pocas horas en coma. Mi móvil empieza a sonar, haciendo que salga de mis pensamientos. Lo miro y veo que es mi prima, rápidamente lo cojo.
María José: Hola guapa, ¿dónde estás? ¿Ya habéis cogido el avión?
Samira: Hola, estoy en el aeropuerto y no, todavía no hemos cogido el avión, nos quedan unos veinte minutos. Oye, ¿algo nuevo sobre David?- Álvaro está atento escuchando y viendo las reacciones que tengo a lo que mi prima me dice-.
María José: Blas ha estado hablando con el médico y le han dicho que ya le han quitado la respiración artificial.
Samira: ¿Le han quitado la respiración artificial? Eso es una muy buena noticia.- Dice sonriendo al igual que Álvaro-.
María José: Sí, es genial. ¿Y Álvaro?
Samira: Está aquí a mi lado, está un poco más contento con la noticia que nos has dado. Oye, tengo que colgar ya, vamos a coger el avión. Cuidaros mucho y mantenednos informados sobre lo que pase con David, por favor.
María José: Claro que sí, así lo haré. Disfrutad mucho del viaje y sobre todo tened cuidado.
Samira: Lo tendremos, no te preocupes. Te quiero.
Maria José: Yo también te quiero.- Seguidamente colgué-.
*Narra Samira*
Anunciaron nuestro vuelo asique nos pusimos en marcha ya que si nos retrasábamos más no llegaríamos a tiempo y el avión se iría sin nosotros. Entregamos los billetes a la azafata, comprobó que todo estaba correcto y subimos al avión. Por fin estamos en el avión, rumbo a… un lugar que se asemeja mucho al paraíso, un lugar donde podré sentirme libre, sin ataduras, lejos de todo lo relacionado con mi vida actual, en definitiva, un cambio radical que solo durará unos días…
*Narra María José*
Les conté a los chicos la conversación que había tenido con Samira, todos estuvieron de acuerdo conmigo en cuanto al tema de que mi prima y Álvaro tenían que disfrutar de esas vacaciones que tan merecidas tenían.
Pasó un rato, nadie hablaba, todos estaban sumergidos en sus pensamientos. Decidí romper el silencio.
Maria José: Deberíamos avisar a la familia de David ¿no?, es justo que estén aquí.
Carlos: Sí, deberían enterarse del estado de David.
Blas: ¿Quién los llama? –dijo dubitativo-.
Carlos: O tú o yo.
María: Blas, cariño, creo que deberías llamarles tú, a fin de cuentas eres el que ha estado hablando con el médico y eres el que más al día está de la evolución de David, aunque nos hayas contado lo que te ha dicho el médico.
Carlos: Creo que María tiene razón.
María José: Yo opino igual que Carlos.
*Narra Blas*
Era un silencio incómodo hasta que María José le interrumpió diciendo que deberíamos avisar a los familiares de David. La verdad es que ella tenía razón, pero era un tema que me aterraba. ¿Cómo se le dice a una madre que su hijo está en coma y que no sabemos si se salvará?

miércoles, 4 de septiembre de 2013

Capítulo 16

*Narra Álvaro*

Me siento mal después de saber que  David está en el hospital y yo me voy de vacaciones, no está bien, pero María tiene razón, que todos estemos en el hospital no va a hacer que él se recupere más pronto.
Esta situación me supera. No pude evitarlo y me eché a llorar, mi hermano está en una cama de hospital, en coma, y sin que nadie podamos hacer nada para que se mejore.

Samira: Eh, no llores. David se va a poner bien muy pronto. Ya lo verás. –Me dijo mientras me abrazaba-.
Álvaro: Esperemos que sí. No soporto saber que está en esa situación.
Samira: Se recuperará pronto. Antes de que nos demos cuenta todo esto habrá pasado. Sé que es duro, pero si queremos coger el avión nos tenemos que ir ya sino no llegaremos.
Álvaro: Tienes razón, vamos. –Dije limpiándome las lágrimas-.

Nos disponemos a coger el bus para ir a mi casa a por mi maleta. Justo en el momento que salimos vemos que pasa, levanto el brazo y el conductor para.
Una vez en mi casa cojo mi maleta y bajamos en el ascensor. De repente, el ascensor se para. Doy al botón de emergencia pero no funciona.


*Narra Samira*

Estoy muy nerviosa, me voy de vacaciones con el chico perfecto. Todo es genial, voy pensando en lo que va a ser todo junto a él. De pronto, el ascensor se para y salgo de mis pensamientos.

Veo como Álvaro da al botón de emergencia, pero no funciona. Pasan unos 10 minutos, y todo sigue igual. Me estoy agobiando, hace mucho calor.

Samira: ¡Qué calor hace aquí!
Álvaro: Sí, está empezando a hacer mucho calor...

Nos miramos fijamente, nuestras miradas son penetrantes. En ese momento se quita la camiseta. Ahora mismo siento que me voy a morir. Verle así, es demasiado para mí. Desvío la mirada. Empieza a acercarse a mí, cada vez más. Tiemblo, tenerle cerca me descontrola. Estamos a solo unos centímetros, me besa. Sigue besándome el cuello mientras mete sus manos por debajo de mi camiseta y empieza a acariciar mi espalda. Comienzo a estremecerme, él se da cuenta y suelta una pequeña sonrisa, esa sonrisa que me vuelve loca. En ese momento, empezamos a besarnos apasionadamente. Me quita la camiseta, y me observa. Se queda quieto, como si estuviera paralizado. Algo en mi se activa y me lanzo a besarle. Le desabrocho el pantalón, él hace lo mismo conmigo, en segundos estamos en ropa interior. Me acerca a él, como si fuéramos uno. Comenzamos a besarnos suave pero a la vez salvajemente. Sentía que en cada beso iba a explotar, no podía más estar así. Quería llevar el control pero él no me dejaba. Me estaba entregando en cuerpo y alma, nunca antes había sentido lo que siento por él. Me desabrochó el sujetador, dejando así mis pechos descubiertos. No paraba de mirarlos, empezó a tocarlos, me besó como nunca antes. Me bajó las bragas, después yo le quité los boxers. Sentía que no podíamos más, le necesitaba dentro de mí, ¡ya! Álvaro cogió los pantalones y sacó algo de uno de sus bolsillos, era un preservativo, se lo puso y comenzó a penetrarme lentamente, iba aumentando el ritmo, de repente me sale un gemido a la vez que le agarro del pelo tirando de forma brusca a lo que él me responde con un gemido y aumenta más el ritmo, me penetra con más rapidez. Así estamos un rato, entre gemido y gemido cuando de repente escuchamos una voz del exterior del ascensor que nos saca de ese momento perfecto que no me hubiese gustado que terminase nunca. A los pocos segundos el ascensor comienza a moverse y con eso nosotros nos ponemos la ropa rápidamente para que al abrirse el ascensor estuviese todo normal, como si nada hubiese pasado. Todo esto mientras un silencio incómodo invadía el interior del ascensor.

Me moría de la vergüenza solo de pensar en cómo íbamos a afrontar ese tema, pero eso sería más adelante. Se abrió la puerta del ascensor. Quería maldecir a la persona que había llamado a emergencias por habernos interrumpido pero simplemente le dimos las gracias al señor que había allí, el que había avisado de la avería del ascensor y nos fuimos para coger un taxi.

Taxista: ¿Dónde les llevo?
Álvaro: Al aeropuerto, por favor.
Taxista: Enseguida.

En unos 10 minutos llegamos al aeropuerto.



*Narra Dani*

Me acabo de despertar y estoy tirado en un portal, como si fuera un vagabundo. ¿Cómo he llegado aquí?  La verdad es que no me acuerdo de nada y ya es por la mañana. Lo último que recuerdo es que estaba en el baño… me sentía vivo, libre, sin preocupaciones, me sentía mejor conmigo mismo, no me importaba nada ni nadie. Me desinhibí completamente, sin importarme las consecuencias.

Ahora siento escalofríos, mareos, ansiedad, siento que todo me da vueltas, no tengo ánimo para nada, siento que nada tiene sentido, incluso la vida. ¿Por qué me pasa esto? Ayer todo era diferente. Vuelvo a recordar que por mi culpa, por mi irresponsabilidad, mi hermano está en una cama de hospital, en coma. Siento que mi vida se va apagando junto a la suya, si él no sobrevive, yo… yo me moriría por culpa de llevarlo sobre mi consciencia.

Me siento abatido, hundido, sin ganas de seguir, intento levantarme pero no puedo, mis piernas no me responden, no tengo fuerzas. Siento que todo se acaba, que ya no puedo seguir, pero se me viene a la cabeza la euforia que sentía ayer después de consumir. Sí, ésta es la solución. Volveré al bar.

Cojo mi móvil, veo que tengo llamadas perdidas y sms. Tenía 5 llamadas de Carlos, 4 de Blas, 2 de María… los ignoraré, pero ¿y si hay noticias de David? Les llamaré. Marqué el número de Blas y me daba apagado, y el de Carlos y María igual. Llamé a María José y me lo cogió Carlos.



En el hospital...

*Narra Carlos*

María José se ha ido al baño y su móvil está sonando. Miraré quién la llama. Es Dani.

Carlos: ¿Se puede saber dónde te has metido? –Dije enfadado-.
Dani: Eso no te importa. –Contestó borde-.

Carlos: ¿Para qué la llamas? ¿Qué quieres? ¿No has tenido bastante? –La verdad con esto me pasé pero estaba muy enfadado, nuestro hermano estaba en coma y él desaparecido-.
Dani: Solo quería saber si había noticias de David.
Carlos: No las hay, pero si te importase estarías aquí.-Dije esta vez más cabreado-.

Dani me colgó. Llegó María José y le conté lo que había pasado. Ella me dijo que me había pasado que seguramente Dani también lo estaría pasando mal. En este momento, llegó María de la cafetería.

María: ¿Hay noticias? ¿Dónde está Blas? –Dijo preocupada-.
Carlos: No hay noticias. Blas ha ido a preguntar a ver si le decían algo.
María: -Suspiró-. Menos mal, ya me había preocupado.

En esto, llegó Blas. Se le veía más contento.

Carlos: Blas, se te ve más contento. ¿Qué te ha dicho el médico?
Blas: El médico me ha dicho que le han quitado la respiración artificial. –Dijo con una pequeña sonrisa-.
María: Eso es una muy buena noticia. –Le dijo dándole un abrazo-.
María José: Sí, es una gran noticia.-Nos dimos un abrazo grupal-.



miércoles, 28 de agosto de 2013

Queridos lectores

Queridos lectores:
Siento muchísimo que esté tardando tanto en subir un nuevo capítulo, pero queremos que sea lo más realista posible.
El capítulo que viene ahora me está siendo muy difícil escribirle, sé que no es real pero escribir una escena así me está costando muchísimo.
Para que una historia sea realista, para mi gusto, tiene que ser lo más parecida a la vida real, con todo lo que podemos vivir cualquier persona tanto bueno como malo.
Espero que la espera por el siguiente capítulo merezca la pena, espero que los comentarios que pongáis sea lo que de verdad pensáis, tanto si es bueno como malo. Los comentarios buenos nos animan a seguir escribiendo y si hay alguna crítica, simplemente la aceptaremos ya que no todo nos gusta a todo el mundo.

P.D: Muchísimas gracias a toda la gente que sigue la novela, que nos pregunta cuando subiremos capítulo y que nos anima a seguir escribiendo.


Sólo deciros que gracias por estar siempre ahí.

@PastelitaTala

¡Concurso!

Para que las lectoras tengáis más participación en la novela hemos pensado en hacer algo parecido a un casting.
Buscamos a tres chicas para tener el papel de amantes de Carlos. ¿Os suena interesante?
Debemos advertiros de que las escenas serán subidas de tono y contadas con máximos detalles pero el personaje en ningún momento será tratado de forma vulgar.
Lo más probable es que las chicas solo aparezcan una vez. Si queréis participar dejad un comentario con los siguientes detalles, elegiremos los que más nos gusten:

-Nombre y edad.
-Descripción física y psicológica.
-Lo que más os gusta de la novela y lo que menos.
-Una razón por la que crees que debes aparecer en la historia.

El plazo del concurso es desde el 28 de agosto hasta el 4 de septiembre. ¡Mucha suerte!

viernes, 9 de agosto de 2013

Capítulo 15


Blas: Se va a recuperar pronto, ¿verdad?
Dr.Galván:  Eso no lo sabemos, a medida que vayan pasando las horas veremos su evolución.
Blas: ¿Se puede quedar en coma?
Dr.Galván: No se puede saber en este momento. Siento tener que dar noticias así, de verdad. – dijo triste.
Blas se levantó y salió de la consulta. Allí estaban todos  esperando a que les dijera lo que le había dicho el médico.


*Narra Carlos*

Blas decidió entrar solo ha hablar con el médico, siendo realista es el más fuerte ahora mismo. La espera nos estaba matando, el silencio invadía el pasillo. Cada uno estábamos pensando qué tan grave podría estar David. Los segundos pasaban como si fueran horas o incluso días. Sentí que la puerta de la consulta se abría, me levanté y ahí vi a Blas, salía destrozado aunque intentaba contenerse pero no podía, era nuestro hermano, nuestra mitad. 
María corrió a abrazarle.
Carlos: ¿Qué te ha dicho el médico? – María y Blas se separaron-.
Blas: -Empezó a caer una lágrima por su mejilla-. Me ha dicho que está en coma y que hay que esperar a ver su evolución. – Dijo agachando la cabeza y María le volvió a abrazar-.
María: No te preocupes, ya verás como todo sale bien.- Le dijo a Blas dándole un pequeño beso-.
Blas: Eso espero, tiene que ponerse bien.
Carlos: Claro que sí, se recuperará y pronto estará con sus tonterías…- María le interrumpió.
María: Le veremos sonreír más pronto de lo que nos pensamos, ya veréis.
María José lo único que hacía era llorar aunque intentaba guardárselo y que no la escuchásemos ni la viésemos. Dani estaba empezando a ponerse pálido, se levantó y empezó a dar puñetazos a la pared, diciendo que todo eso era culpa suya y que si algo le ocurría no se lo iba a perdonar nunca. Salió corriendo, supongo que hacia la calle. Necesitaría estar solo, aunque me preocupaba. Nunca le había visto así.
Carlos: ¿Y Álvaro?
María: Es verdad, con todo esto no le hemos avisado.
Blas: Voy a llamarle.
Carlos: ¿Estás seguro? Si quieres le llamo yo.
Blas: Sí, no te preocupes.
Blas sacó su iphone del bolsillo y llamó a Álvaro.


*Narra Álvaro*

Todo esto es perfecto, me voy por un tiempo  con la chica de mi vida. Voy a hacer que estos días no los olvide nunca. Serán especiales tanto para ella como para mí. Estaba centrado en mis pensamientos cuando una canción me sacó de ellos. Mi móvil estaba sonando, era Blas.
Álvaro: Hola.-Dijo sonriendo.-
Blas: Hola, tengo que contarte algo.
Álvaro: ¿Qué pasa? Tu tono de voz no me gusta.-Rápidamente le desapareció la sonrisa.-
Blas: David ha tenido un accidente y está en coma.
Álvaro: ¿Qué? No, no puede ser.

Samira entró en la habitación y me vio que estaba a punto de llorar, me dijo que qué me pasaba y se lo conté, me dijo que no me preocupara que cancelábamos el viaje y lo dejábamos para más adelante. En ese momento se escuchó a Blas por el móvil.

Blas: ¿Os ibais a ir?
Álvaro: Sí, me iba a ir unos días a descansar y le pedí a Samira que viniera conmigo.
Carlos: ¿Qué pasa?
Blas puso el altavoz.
Álvaro: Hola, no pasa nada solo que Samira y yo nos íbamos a ir unos días a descansar y lo vamos a cancelar, quiero estar con mi David y con vosotros, dándonos apoyo, juntos como hasta ahora.
Blas: No, mejor vete. Os merecéis ese viaje, disfrutadlo y descansad.
Carlos: Opino igual que Blas, os avisaremos con las noticias que haya.
Samira: Es que no es justo. En un momento así, deberíamos estar todos juntos.
María: Samira, yo te entiendo pero aquí todos no hacemos nada. Id a ese viaje, disfrútalo junto a Álvaro, os lo merecéis. Nosotros os avisamos de las novedades.
Álvaro: Está bien, eso haremos. Pero mantenernos informados.
Samira: Oye, ¿mi prima y Dani no están ahí?
María: Tu prima sí, intenta disimular que está llorando pero no puede y Dani, cuando Blas ha dicho que David estaba en coma, ha empezado a dar puñetazos a la pared, diciendo que todo esto es su culpa y se ha ido…
Por un momento callaron todos.
Carlos: ¿Cuándo sale el vuelo?
Álvaro: Esta noche. Si nos da tiempo pasaremos por el hospital.
María: Si no os da tiempo no os preocupéis os llamaremos cuando haya novedades.
Samira: Vale, estaremos esperando vuestra llamada.
Carlos: Adiós.
Álvaro y Samira: Adiós.-Dijeron los dos a la vez-.


En el hospital…

Estaban todos sentados en los asientos de la sala de espera, el Dr.Galván pasó por la sala y María José se levantó a hablar con él.
María José: Perdone, usted es el doctor que está tratando a David, ¿verdad?
Dr.Galván: Sí, ¿puedo ayudarla en algo?
María José: ¿Podríamos verle?
Dr.Galván: De momento eso va a ser imposible, quizás mañana.
María José: Vale, muchas gracias.- Volvió hacia donde estaban los demás y comenzó a llorar, esta vez con fuerza, la daba igual que la vieran. Carlos se levantó y la abrazó.-
Carlos: Todo va a estar bien, ya verás.
María José: Si no se recupera, no me lo voy a perdonar nunca.
María: Esto no es culpa tuya, además hay que pensar en David.
Blas: Sí, María tiene razón. No es momento de buscar culpables.
Carlos: Es ahora cuando más unidos tenemos que estar.
En ese momento, se abrazaron los cuatro. Les vino muy bien a todos. Lo único que les quedaba era estar juntos y apoyarse como nunca.


En otro lugar de la ciudad…

*Narra Dani*

Mi hermano está ahí, en coma, solo por mi culpa. Si hubiera respetado que María José es su novia, esto no estaría pasando. Pero para ser realista, ella no me puso ningún impedimento, es más ella parecía feliz. Parecía no importarle David…
Ahora solo quiero dejar de pensar, olvidar toda esta situación. Evitar sentirme culpable por un momento, olvidarme de todo y de todos, aunque solo sea un segundo…
Entré a un bar que había cerca, me acerqué a la barra, el camarero estaba en el otro lado asique levanté la mano para llamar su atención.
Camarero: Dígame.
Dani: Un vodka con Coca-Cola.
Camarero: Ahora mismo te lo sirvo.
Dani: Gracias.
Camarero: Aquí tienes. Te veo preocupado, ¿te encuentras bien?
Dani: No, no estoy bien.
Camarero: ¿Por qué no me lo cuentas?
Dani: Está bien. Un amigo, bueno, mi hermano está en el hospital en coma por mi culpa.
Camarero: ¿Qué le ha pasado?
Dani: Resumiendo, me lié con su novia, delante de él tonteaba con ella y él se cabreó, salió corriendo y un camión le atropelló. Por eso estoy aquí, para intentar olvidar y sobrellevar esta culpa que me está matando.-Cogió el vaso y bebió.-
Camarero: Yo tengo la solución a tus problemas.
Dani: Lo dudo. ¿Cuál es?
Camarero: -Sacó algo de su bolsillo.- Esto es la solución. -Me dijo mientras me enseñaba una bolsita transparente con algo blanco dentro-.
Dani: ¿Qué es eso?
Camarero: Da igual lo que sea, lo que importa es que ayuda a olvidar los problemas, a que la vida sea más fácil o por lo menos a verla desde otra perspectiva.
Dani: Si es verdad lo que dices, lo quiero. Es lo que necesito ahora mismo.
Camarero: Toma, por ser la primera vez, te lo doy. Estoy seguro de que volverás.-Me dijo dándome la bolsita.-
La cogí y me la guardé en el bolsillo. Fui al baño para que nadie me viera y cerré la puerta. Lo probé y la sensación me gustaba. Me sentía…libre, feliz, motivado, algo excitado, sin preocupaciones. Es justo lo que necesito.
                                                                                  {CONTINUARÁ}