sábado, 1 de febrero de 2014

Capítulo 28

*Narra Blas*
Cómo no Carlos cortando el royo con la excusa de que tiene hambre. Este chico siempre está igual. El día que se eche novia, la compadezco.
-Entremos ya. Si no Carlos es capaz de comerse la puerta.-Todos rieron.
Carlos: Tengo hambre pero tampoco llegaría a eso.
David: Yo no estoy tan seguro de eso.
Samira: Vamos dentro que todavía hay que hacer la comida.
María José: sí, eso es cierto.
Carlos: Preparad algo que no tarde mucho, por favor, si no moriré de hambre.-Dijo poniendo cara rara y dramatizando como sólo es sabe. Todos reímos de nuevo-.
Álvaro: Me preocupas por momentos.

*Narra María José*
Pasamos todos dentro, preparamos la comida, sin hacer caso a lo que Carlos había dicho. Media hora después…
Carlos: ¿Queda mucho?
David: ¡qué pesado! Lleva su tiempo…
-¿Lo has hecho para saberlo?-Dije entrando en el salón. Todos me miraron y se echaron a reír-. Qué malpensados sois.
Álvaro: La culpa es tuya por decir eso.
Samira: O vuestra por pensar mal.
David: También es verdad.
Carlos: ¿Queda mucho?
-Una media hora más o menos.
Carlos: ¿Tanto? Moriré desnutrido.
Blas: Dramatizas demasiado, no te morirás. El chocolate ha hecho que tengas buenas reservas.-Todos reímos ante el comentario tan ocurrente de Blas-.
-me voy a la cocina, que si se quema Carlos puede matarme.
David: Si el rubio teñido este te hace algo, puede darse por muerto.
Samira: Mira cómo te defiende.
María: ¡Qué bonito es el amor!
Blas: Estoy de acuerdo.-La dio un beso en los labios-.
Me fui a la cocina a verificar que la comida no se había quemado. ¡Bien, no se ha quemado!-pensé.
Quince minutos después, la comida ya estaba casi lista.
-La comida está casi lista. Poned la mesa. No seáis vagos.-Nadie me hizo caso…-. Muchas gracias por la ayuda.
David: ¿Te has enfadado?-Dijo abrazándome por detrás-.
-No, sólo que no me gusta que me ignoren.
David: No lo he hecho, sino no estaría aquí.
En ese momento Carlos entró a la cocina.
Carlos: Agg, no hagáis guarradas con la comida ahí delante que hay que comérselo.
Álvaro: ¿El qué hay que comerse?
David: La comida, Álvaro.
Álvaro: ahh, claro. ¿Si no para qué está cocinando si no es para comérnoslo?
Carlos: No te enteras de nada. Estaban haciendo guarradas y les he dicho que mientras hacen la comida no…
Álvaro: Vale, es que no había escuchado la conversación entera.
-Esto ya está. ¿Podéis poner la mesa?
Samira: Claro, ¿qué hay que llevar?
-Eso.-Dije señalando los platos, vasos y cubiertos que había dejado encima de la mesa de la cocina-.
Álvaro: Vale, vamos llevándolo.
Pusieron la mesa y yo llevé la comida con cuidado de no quemarme. La repartí en los platos y comenzamos a comer.
Blas: Nosotros mientras coméis vamos a ver una peli.
David: ¿A verla? No creo…
-Eso es cosa suya. No te metas.-Dije dándole en el brazo, ya que estaba sentado a mi lado-.
Media hora después ya habíamos terminado de comer.
Carlos: ¿Y el postre?
David: ¿Todavía tienes hambre?
Carlos: Pregunté yo primero.
Álvaro: No empecéis.
-No hay postre. Vamos a recoger.
Recogimos la mesa, metí todo en el lavavajillas y le puse. Fui al salón y estaban Blas y María abrazados y Álvaro y Samira también. Carlos estaba con el móvil y David… David estaba raro. Algo le pasaba.

*Narra Carlos*
Terminamos de comer, ayudamos a María José a recoger la mesa y me puse a ver la tele. En ese momento me sonó el móvil. Era un número que no tenía grabado. Decidí leer.
*Conversación de Whatsapp*
X: Hola rubiales, soy Estela, la chica con la que te chocaste en la cafetería del hospital. ¿Te acuerdas de mí? Descubrí el papelito con un número de teléfono y supuse que era tuyo.
-Hola guapa, claro que me acuerdo de ti. Y sí yo te lo dejé.
Estela: Ha sido genial el tiempo que estuvimos hablando. Eres muy…
-muy ¿qué?
Estela: Muy simpático.
-Gracias J
Estela: De nada. Tengo que irme, ya tienes mi número por si quieres hablarme aunque seguro tienes cosas más importantes que hacer…
-Las auryners son lo primero, gracias a vosotras estamos donde estamos.
Estela: Gracias a que vosotros sois tan geniales y dais todo encima de un escenario es que existimos las auryners.
Ese comentario me dejó sin palabras no supe que contestar…
Estela: Ya me tengo que ir. Adiós, un placer haber hablado contigo J
-Adiós preciosa.
Estela: Adiós guapo ;)

Después de decirme eso, se desconectó. A mí se me dibujó una sonrisa enorme. ¿Me estaría enamorando?

No hay comentarios:

Publicar un comentario