sábado, 1 de febrero de 2014

Capítulo 29

*Narra David*
Después de recoger la mesa, me senté en el sofá a ver la tele. En un sofá estaban María y Blas, en otro Álvaro y Samira y en el otro Carlos y yo separados, ni que hubiésemos discutido…
Estaba viendo la tele cuando me llegó un whatsapp. Lo leí y el mundo se me cayó a los pies… María José terminó de recoger la cocina y vino al salón, me miró y sé que se ha dado cuenta de que algo me pasa.
María José: ¿Y yo qué? ¿Dónde me siento?
-Aquí.-La dije yo dando palmaditas en el sofá para que se sentara al lado mío y así hizo. Se sentó y pasó lo que más temía…
María José: ¿Qué te pasa?
-¿A mí? Nada, ¿por qué lo preguntas?
María José: Porque estas raro y tu mirada está triste.
-No te quiero perder.
María José: Eso no pasará.
-No lo sabes.
María José: ¿Estás bien?
-Sí.
María José: Sabes que no lo estás. ¿Qué pasa?
-Nada.
Se cabreó y se levantó del sofá y empezó a gritarme. Los demás nos miraban.
María José: No me digas que no te pasa nada, mira cómo estás. Dime que no me lo quieres contar y ya está pero no me mientas.
-No es que no te lo quiera contar… es que es muy fuerte…-dije agachando la cabeza.
María José: Paso de estar así, si me lo quieres contar sabes dónde estoy y sino pues nada.-Dijo y se fue dando un puñetazo a la puerta del salón…
Álvaro: ¿Qué ha pasado?
Carlos: David que le está ocultando algo a María José.-Agaché la cabeza-.
Samira: ¿Es eso verdad?
-Sí…
Blas: Por muy malo que sea, la sinceridad en la pareja es muy importante.
-Lo sé, pero si se lo digo sé que puedo perderla.
Álvaro: Y si no se lo dices también. Se ha enfadado mucho.
Samira: Es normal que se enfade. Si su chico está mal, lo normal es que quiera saber por qué.
-Si tenéis razón pero…
Blas: ¿Por qué no nos cuentas lo que te pasa y así podremos ayudarte?
-¿Os acordáis cuando me encontré con mi ex hace unos meses en la discoteca?
Álvaro: Sí, ¿qué tiene que ver ella en todo esto?
-Que con la borrachera que llevábamos los dos encima, acabamos haciéndolo en uno de los baños de la discoteca…
Carlos: No entiendo que tiene que ver eso con María José…
Samira: No será lo que estoy pensando, ¿no?
La miré.
-Posiblemente.
Samira: Para algo existen los condones, ¿no? La has cagado pero bien. Espero que empieces a pensar cómo se lo vas a decir a mi prima. ¿Sabes el daño que la vas a hacer?
María: Samira, tranquilízate.-Dijo levantándose del sofá y yendo al lado de Samira-.
Samira: No me tranquilizo, es mi prima.-Dijo levantando la voz-.
María: Cuando eso pasó, tu prima y David no estaban juntos…
Álvaro: Eso es verdad, amor. Habrá que pensar cómo se lo decimos.
Samira: María, la conozco y es capaz de hacer cualquier tontería.
Carlos: ¿Está confirmado que está embarazada?
-Ella dice que sí, pero no lo sé.
Blas: Eso es lo primero que tienes que averiguar antes de decirla nada a María José.
Lucía: Voy a ir a hablar con María José. La quiero mucho y no me gusta verla mal.
-Gracias enana.

*Narra María José*
Después de discutir con David, sólo tenía ganas de morirme. ¿Por qué no confía en mí? ¿Tan grave es que no me lo puede contar? Somos una pareja para lo bueno y para lo malo, o eso pensaba yo… Tocaron a la puerta, haciendo que saliera de mis pensamientos.
-No quiero ver a nadie, quien sea que se vaya.-Dije chillando-.
Lucía: Por favor, ábreme. Soy Lucía.
-Quiero estar sola, por favor.
Lucía: Yo quiero estar contigo, abre. Si no quieres que hablemos pues no hablamos, ni hablaré pero no quiero que te sientas sola.
Me levanté y abrí la puerta.
-Gracias. Eres muy cabezota.
Lucía: Tengo el mejor maestro.-Reímos-.
-Pasa.-Cerré la puerta para que nadie pudiese entrar-.
Lucía se sentó en la cama y aunque era más pequeña que yo, en este momento necesitaba más que nada un abrazo. Me lancé a sus brazos y me eché a llorar.
Lucía: Todo va a estar, ya verás.
-Yo sé que tu hermano después de lo que pasó con Dani ya no confía en mí.-Me interrumpió-.
Lucía: Eso no es verdad.
-Sabes que sí lo es.
Lucía: mi hermano te quiere más que a su vida y si algo sé es que le conozco bien y ese brillo que tiene en los ojos cuando habla de ti, no lo había tenido antes. Anda, baja a hablar con él…
-En un rato bajaré. Baja tú primero.
Lucía: Está bien. Pero si no bajas, subiré a buscarte.
-Vale.-Dije tirándola la almohada, lo que hizo que comenzásemos a reír-.

*Narra David*
Escuche unas risas y al poco tiempo apareció mi hermana en el salón.
-¿Qué ha pasado?
Samira: ¿Cómo está?
Lucía: Mal, como queréis que esté.
-La he cagado pero bien. Sé que no me perdonará.
Lucía: Ella piensa que no la cuentas lo que te pasa porque no confías en ella después de lo que pasó con Dani.
-Eso no es verdad. Yo sí confío en ella.
Lucía: Díselo a ella, no a mí.
Sonaron unos pasos en la planta de arriba, después en la escalera y finalmente ella apareció en el salón.
María José: Te dije que bajaría.-Dijo mirando a mi hermana-.
Lucía: Menos mal, si no hubiese subido a por ti y te hubiese bajado de la oreja.-Reímos todos ante ese comentario-.
Carlos: Deberíamos dejarlos solos.
Álvaro: Yo opino igual.
Todos se fueron dejándonos a los dos a solas. Ninguno articulaba palabra. Yo seguía sentado en el sofá cabizbajo y ella de pie cual estatua de museo. Se sentó en el sofá a mi lado.
María José: ¿Me vas a decir lo que te pasa?
-No es tan fácil.
María José: ¿No confías en mí?
-Claro que sí, no sé por qué piensas eso…
Cuando iba a contestarme mi móvil comenzó a sonar.
María José: Te están llamando.
-Lo sé.
María José: ¿No lo vas a coger?
-No.
María José: ¿Por qué? ¿Quién es?

No me dio tiempo a contestarla, me quitó el móvil y vio que era…

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