*Narra David*
Después de
recoger la mesa, me senté en el sofá a ver la tele. En un sofá estaban María y
Blas, en otro Álvaro y Samira y en el otro Carlos y yo separados, ni que
hubiésemos discutido…
Estaba viendo
la tele cuando me llegó un whatsapp. Lo leí y el mundo se me cayó a los pies…
María José terminó de recoger la cocina y vino al salón, me miró y sé que se ha
dado cuenta de que algo me pasa.
María José: ¿Y
yo qué? ¿Dónde me siento?
-Aquí.-La dije
yo dando palmaditas en el sofá para que se sentara al lado mío y así hizo. Se
sentó y pasó lo que más temía…
María José:
¿Qué te pasa?
-¿A mí? Nada,
¿por qué lo preguntas?
María José:
Porque estas raro y tu mirada está triste.
-No te quiero
perder.
María José:
Eso no pasará.
-No lo sabes.
María José:
¿Estás bien?
-Sí.
María José:
Sabes que no lo estás. ¿Qué pasa?
-Nada.
Se cabreó y se
levantó del sofá y empezó a gritarme. Los demás nos miraban.
María José: No
me digas que no te pasa nada, mira cómo estás. Dime que no me lo quieres contar
y ya está pero no me mientas.
-No es que no
te lo quiera contar… es que es muy fuerte…-dije agachando la cabeza.
María José:
Paso de estar así, si me lo quieres contar sabes dónde estoy y sino pues
nada.-Dijo y se fue dando un puñetazo a la puerta del salón…
Álvaro: ¿Qué
ha pasado?
Carlos: David que
le está ocultando algo a María José.-Agaché la cabeza-.
Samira: ¿Es
eso verdad?
-Sí…
Blas: Por muy
malo que sea, la sinceridad en la pareja es muy importante.
-Lo sé, pero
si se lo digo sé que puedo perderla.
Álvaro: Y si
no se lo dices también. Se ha enfadado mucho.
Samira: Es
normal que se enfade. Si su chico está mal, lo normal es que quiera saber por
qué.
-Si tenéis
razón pero…
Blas: ¿Por qué
no nos cuentas lo que te pasa y así podremos ayudarte?
-¿Os acordáis
cuando me encontré con mi ex hace unos meses en la discoteca?
Álvaro: Sí,
¿qué tiene que ver ella en todo esto?
-Que con la
borrachera que llevábamos los dos encima, acabamos haciéndolo en uno de los
baños de la discoteca…
Carlos: No
entiendo que tiene que ver eso con María José…
Samira: No
será lo que estoy pensando, ¿no?
La miré.
-Posiblemente.
Samira: Para
algo existen los condones, ¿no? La has cagado pero bien. Espero que empieces a
pensar cómo se lo vas a decir a mi prima. ¿Sabes el daño que la vas a hacer?
María: Samira,
tranquilízate.-Dijo levantándose del sofá y yendo al lado de Samira-.
Samira: No me
tranquilizo, es mi prima.-Dijo levantando la voz-.
María: Cuando
eso pasó, tu prima y David no estaban juntos…
Álvaro: Eso es
verdad, amor. Habrá que pensar cómo se lo decimos.
Samira: María,
la conozco y es capaz de hacer cualquier tontería.
Carlos: ¿Está
confirmado que está embarazada?
-Ella dice que
sí, pero no lo sé.
Blas: Eso es
lo primero que tienes que averiguar antes de decirla nada a María José.
Lucía: Voy a
ir a hablar con María José. La quiero mucho y no me gusta verla mal.
-Gracias
enana.
*Narra María
José*
Después de
discutir con David, sólo tenía ganas de morirme. ¿Por qué no confía en mí? ¿Tan
grave es que no me lo puede contar? Somos una pareja para lo bueno y para lo
malo, o eso pensaba yo… Tocaron a la puerta, haciendo que saliera de mis
pensamientos.
-No quiero ver
a nadie, quien sea que se vaya.-Dije chillando-.
Lucía: Por
favor, ábreme. Soy Lucía.
-Quiero estar
sola, por favor.
Lucía: Yo
quiero estar contigo, abre. Si no quieres que hablemos pues no hablamos, ni
hablaré pero no quiero que te sientas sola.
Me levanté y
abrí la puerta.
-Gracias. Eres
muy cabezota.
Lucía: Tengo
el mejor maestro.-Reímos-.
-Pasa.-Cerré
la puerta para que nadie pudiese entrar-.
Lucía se sentó
en la cama y aunque era más pequeña que yo, en este momento necesitaba más que
nada un abrazo. Me lancé a sus brazos y me eché a llorar.
Lucía: Todo va
a estar, ya verás.
-Yo sé que tu
hermano después de lo que pasó con Dani ya no confía en mí.-Me interrumpió-.
Lucía: Eso no
es verdad.
-Sabes que sí
lo es.
Lucía: mi
hermano te quiere más que a su vida y si algo sé es que le conozco bien y ese
brillo que tiene en los ojos cuando habla de ti, no lo había tenido antes.
Anda, baja a hablar con él…
-En un rato
bajaré. Baja tú primero.
Lucía: Está
bien. Pero si no bajas, subiré a buscarte.
-Vale.-Dije
tirándola la almohada, lo que hizo que comenzásemos a reír-.
*Narra David*
Escuche unas
risas y al poco tiempo apareció mi hermana en el salón.
-¿Qué ha
pasado?
Samira: ¿Cómo
está?
Lucía: Mal,
como queréis que esté.
-La he cagado
pero bien. Sé que no me perdonará.
Lucía: Ella
piensa que no la cuentas lo que te pasa porque no confías en ella después de lo
que pasó con Dani.
-Eso no es
verdad. Yo sí confío en ella.
Lucía: Díselo
a ella, no a mí.
Sonaron unos
pasos en la planta de arriba, después en la escalera y finalmente ella apareció
en el salón.
María José: Te
dije que bajaría.-Dijo mirando a mi hermana-.
Lucía: Menos
mal, si no hubiese subido a por ti y te hubiese bajado de la oreja.-Reímos
todos ante ese comentario-.
Carlos:
Deberíamos dejarlos solos.
Álvaro: Yo
opino igual.
Todos se
fueron dejándonos a los dos a solas. Ninguno articulaba palabra. Yo seguía
sentado en el sofá cabizbajo y ella de pie cual estatua de museo. Se sentó en
el sofá a mi lado.
María José:
¿Me vas a decir lo que te pasa?
-No es tan
fácil.
María José:
¿No confías en mí?
-Claro que sí,
no sé por qué piensas eso…
Cuando iba a
contestarme mi móvil comenzó a sonar.
María José: Te
están llamando.
-Lo sé.
María José:
¿No lo vas a coger?
-No.
María José:
¿Por qué? ¿Quién es?
No me dio
tiempo a contestarla, me quitó el móvil y vio que era…
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