*Narra María José*
Entré en la habitación en la que estaba
David y lo primero que hice fue mirar hacia la cama y ahí le vi, con muchos
cables, tubos y aparatos. Me vine abajo y empecé a llorar. Para llegar al lado
suyo, tuve que apartar el plástico que había alrededor de la cama y de todos
los aparatos, lo aparté y entré. Me puse al lado de la cama, mirándole, estaba
muy pálido, no parecía él. Se me partía el corazón verle así y ahí. Decidí
hablarle:
María José: No sé si me escuchas, bueno sí
lo sé, seguro que sí me escuchas. Yo sé que parte de la culpa de que estés
aquí, en esta cama, en coma y que tu vida penda de un hilo es mía. No puedo
verte así, me está matando. Necesito que abras los ojos, que me mires, que me
hables… aunque sea para discutir, pero necesito que estés bien. –Me cayó una
lágrima-. Tienes que luchar, por tu madre, por tu hermana, por los chicos, por
ti, por mi…-comencé a llorar más fuerte, no podía aguantarme las ganas, ya no,
después de tantos días no, además ahora no vería nadie-. Necesito que
despiertes y que te levantes de esta maldita cama, necesito ver tu sonrisa,
escuchar tu voz, necesito que me mires y me hagas sentir especial como solo tú
sabes. Sé que soy muy egoísta diciéndote todo esto, pero yo solo quiero que estés
bien y que sonrías aunque yo no esté a tu lado.-Me senté en el suelo y empecé a
llorar más fuerte, tan fuerte que me escucharon desde fuera de la habitación.
El Dr.Galván entró y me dijo que David me
estaba escuchando y que no era bueno que me escuchase llorar así, que podría
influir en su recuperación. Decidí salir fuera, ya que comprendí que tenía
razón y que era lo mejor.
Durante los cuatro días siguientes, hice
mi visita a David, para comprobar que seguía bien… o por lo menos igual.
*Narra Samira*
Estos días con Álvaro están siendo
increíbles, después de lo que pasó, lo hablamos y ya se quitó la tensión que
había entre nosotros. Estar con Álvaro así, sin nadie que nos moleste y
teniéndole para mi sola es genial.
*Narra Álvaro*
Samira está tumbada boca abajo en la cama,
está pensativa, algo la pasa aunque no me lo diga. Estos días están siendo
geniales, increíbles, perfectos porque estoy con ella, la chica perfecta para
mí. Me tumbé en la cama a su lado.
Álvaro: -La acaricio el brazo, haciendo
que me mire-. ¿Qué te pasa? Estás muy ausente.
Samira: Estoy pensando en lo feliz que soy
contigo.-Me besó y sonreí-.
Álvaro: Estos días a tu lado están siendo
los mejores de mi vida, nunca los olvidaré.
Samira: Yo tampoco los olvidaré, son como
un sueño.-La abracé y ella apoyó su cabeza en mi pecho, adoraba estar así con
ella-. ¿Habrá alguna noticia de David?
Álvaro: Supongo que no, si la hubiese nos
habrían llamado. Pero de todas formas voy a llamar, hace días que no les
llamamos.
*Conversación*
Blas: Hola hermano. ¿Qué tal las
vacaciones?
Álvaro: Hola, genial, serán difíciles de
olvidar.
Blas: Me alegro.
Álvaro: Oye, ¿cómo está David?
Blas: Sigue igual, María José le está
atendiendo.
Álvaro: ¿María José? ¿La prima de
Samira?-Dijo algo desconcertado.
Blas: Sí, resulta que es enfermera.
Álvaro: ¿enfermera?-mira a Samira y ésta
asiente-. ¿Entonces no hay mejoría?
Blas: No, todo está igual. Solo que ahora
sabemos que está en buenas manos.
Álvaro: Sí, tienes razón. ¿Y los demás?
Blas: Dani… está desaparecido. No le hemos
visto desde aquel día…, Carlos está muy raro, hace días que no aparece por el
hospital, María está aquí conmigo, sin moverse ni un segundo, no sé qué haría
si ella no estuviese aquí…-se produjo un silencio que enseguida Álvaro rompió-.
Álvaro: Lo de Dani supongo que será
normal, se siente culpable de lo que pasó. Carlos sabes que está loco, no me
sorprende. Y respecto a María, cuídala porque te está apoyando muchísimo y eso
es porque de verdad te quiere. No la pierdas porque perderías un gran tesoro.
Blas: Gracias hermano. La cuidaré.
Álvaro: Ahora te dejo. Ya hablaremos
mañana.
Blas: Adiós.
*Fin conversación*
Álvaro: ¿Por qué no me habías dicho que tu
prima es enfermera?
Samira: Porque no ha salido el tema.
Álvaro: También.-Nos echamos a reír los
dos-. Mañana volvemos, así que habrá que aprovechar el día, ya que es el
último.
Samira: Tienes razón, ¿qué planes tienes?
*Narra Carlos*
Estos días lejos del hospital, lejos de lo
que es mi vida actual me ha hecho bien. He ido de pub en pub, emborrachándome,
acostándome con una y con otra, sin importarme nada. Esto es lo bueno de vivir
la vida y no tener ataduras.
*Narra Dani*
Tenía ganas de saber cómo estaba David,
pero no me atrevía a llamar, no después de cómo me habló Carlos, estaba muy
cabreado. Sé que me pasé, que todo lo que le está pasando a David es culpa mía,
pero no es para que me trate así.
No sé ni los días que han pasado desde
aquello, solo sé que estos días he estado yendo al bar, y seguir consumiendo es
lo que me hace estar bien, solo cuando lo hago, me siento menos mierda, y… me
olvido de todo y de todos.
No sé nada de mis hermanos, ni de las
chicas, ni de… ¡no! ¿Por qué me tengo que acordar de ella? Es la chica de mi
hermano, es la chica de David. No tenía ni tengo derecho a meterme entre ellos,
pero ¿y si ella es la chica de mi vida? ¡Daniel, qué estás diciendo! Ella está prohibida para ti. ¡Entiéndelo!
Ahora mismo estoy eufórico, me siento libre, libre como el viento. –En cuestión
de segundos su ánimo cambió-. ¿Me estaré enamorando de ella? No, no puede ser.
Eso sería fatal, saber que es de otro me mata, pero me muero por un beso suyo,
me muero por abrazarla, me muero por… sentirla mía. En estos días, lo que he
hecho es coger mi moto, ir a doscientos por hora, dando bandazos por la vida,
porque no quiero darme cuenta de lo que pasa a mi alrededor, para no darme
cuenta de lo mierda que soy. Pero me gusta vivir así, sin preocuparme por nada
ni por nadie, únicamente por lo que quiera en ese momento. Y lo que quiero es…
besarla.
Me encanta tu novela estoy deseando el proximo cap, si necesitas algun personage avisame pliss @inmalopez_12
ResponderEliminarLo tendré en cuenta, pero de momento no :)
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