lunes, 29 de septiembre de 2014

Capítulo 7 (ST)

En el capítulo anterior…
Ahí a unos cuantos metros está la chica de la que estoy enamorado. Me levanté de la mesa dejando a todos ahí, me acerqué a ella y la abracé por detrás.
-Necesitaba escuchar esas palabras.
María José: ¿David?
-Te quiero.
María José: ¿Lo has escuchado?
-Sí, pensé que nunca te escucharía diciendo que me quieres.
María José: Claro que te quiero y siempre lo haré. Si hubiese seguido un segundo más sin ti hubiese enloquecido.
-Te quiero.
La besé con todas mis ganas, necesitaba sentir sus labios pegados a los míos, abrazarla y sentirla cerca. Escuché unos aplausos y silbidos, eran los chicos. En medio del beso comenzó a reír, echaba de menos verla así y el brillo de sus ojos. La echaba de menos a ella, a mi princesa.
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*Narra Samira*
Todos habíamos escuchado las palabras de mi prima y no me sorprendieron en absoluto. Nunca dejará de querer a David y cuándo quieres a alguien como ella quiere a David eres capaz de hacer cualquier cosa ¿no?
Todos empezaron a aplaudir al ver a David y a mi prima besándose, por fin lo habían arreglado.
Blas: Esto hay que celebrarlo ¿no? No todos los días se ve una reconciliación tan bonita.
Carlos: Estoy de acuerdo con Blas. Además yo ya empiezo a tener hambre.
María José: Pues tendrás que aguantar hasta la hora de la comida y para eso quedan unas horas.
Carlos: ¡Queréis matarme! ¿No podéis encontrar una manera menos cruel que dejándome sin comer?-dijo dramatizando.
Dani: Qué payaso eres.-dijo dándole una colleja.
Todos reímos.
Álvaro: Esta tarde empezamos a grabar el videoclip.
María José: ¿Estás bien?-dijo mirando a Álvaro y después a mí.
-A mí no me mires, no tengo ni idea de lo que le pasa.-dije y me alejé en dirección al coche.

*Narra María José*
Después de que David me abrazase y nos besáramos, estaba feliz, por fin estaba bien con David. Le volvía a tener a mi lado. Ahora sí tengo un motivo para seguir adelante y ser feliz, porque con él a mi lado todo está bien.
Los chicos aplaudieron y silbaron y se veía que estaban contentos por nosotros.
Blas: Esto hay que celebrarlo ¿no? No todos los días se ve una reconciliación tan bonita.
Carlos: Estoy de acuerdo con Blas. Además yo ya empiezo a tener hambre.
-Pues tendrás que aguantar hasta la hora de la comida y para eso quedan unas horas.
Carlos: ¡Queréis matarme! ¿No podéis encontrar una manera menos cruel que dejándome sin comer?-dijo dramatizando.
Dani: Qué payaso eres.-dijo dándole una colleja.
Todos reímos.
Álvaro: Esta tarde empezamos a grabar el videoclip.-dijo pensativo y ¿triste?
-¿Estás bien?-dije mirando a Álvaro y después a mi prima.
Samira: A mí no me mires, no tengo ni idea de lo que le pasa.-dijo y se alejó en dirección al coche.
-¿Habéis discutido?
Álvaro: No, lleva así desde hace días. No me habla y está muy cortante conmigo.
-Hablaré con ella. Ya verás como no es nada.-Él asintió y yo fui en la misma dirección en la que, minutos antes, se había ido mi prima.
La vi y estaba apoyada en el coche con la mirada perdida.
-¿Me puedes explicar a qué ha venido eso?
Samira: ¿El qué?
-No te hagas la tonta, ¿por qué has dicho eso?
Samira: No lo sé.
-Sí lo sabes. ¿Qué ha pasado?
Samira: El día que estuvimos en casa de Blas, cuando revisaste a María y descubriste que estaba embarazada…-la interrumpí.
-¿Qué tiene que ver María en todo esto?
Samira: Déjame terminar.-asentí.- Blas sospecha que María y Álvaro tienen algo y yo también.-dijo agachando la cabeza.
-No creo que sea así. María está enamorada de Blas y Álvaro de ti.
Samira: ¿Y si no es así? ¿Y si me ha estado mintiendo?
-Y si, y si… eres muy desconfiada.
Samira: He tenido buena maestra.-reímos las dos.
-Si Álvaro no estuviese enamorado de ti, no hubiese cogido un avión dejando a David en coma en la cama de un hospital ¿no crees?
Samira: Quizá tengas razón.-dijo no muy convencida.
-Espera aquí, vamos a arreglar esto.-me alejé un poco de mi prima.
Samira: ¿Dónde vas?
-A buscar a María para arreglar todo esto.
Fui otra vez donde se encontraban todos. Estaban riendo y cuando llegué se callaron.
-¿Pasa algo?
David: No, nada.-dijo colorado.
Paula: y a ti ¿te pasa algo?
-A mí no, María ¿puedes venir un momento? Por favor.
María: sí, claro. Pero ¿qué pasa?
Emprendimos el camino en dirección a donde estaba mi prima.
-No te preocupes, no es nada. Quiero aclarar una cosa.
Llegamos donde estaba mi prima.
-Bueno, vamos a solucionar esto de una vez. Blas desconfía de ti porque piensa que tienes algo con Álvaro y Samira piensa igual que Blas.-dije mirando a María.
María: Samira, eso no es así. Yo estoy enamorada de Blas y nunca le pondría los cuernos y mucho menos con Álvaro.
Samira: ¿Y mucho menos con Álvaro?
-Querrá decir con un amigo de Blas ¿no?
María: Samira, tu sabes que Blas y Álvaro son como hermanos y algo así les distanciaría muchísimo, fíjate en Dani y David…-dijo mirándome, yo agaché la cabeza.-En definitiva, lo que quiero decir es que no le haría eso a Blas.
Samira: ¿Y ese repentino acercamiento entre Álvaro y tú?
-Cuando todos salisteis de la habitación, Álvaro se quedó y me preguntó que si de verdad estaba todo bien que Blas estaba muy preocupado y no quería verlo así.
*Flashback*
Todos salieron hacia el salón excepto Álvaro.
Álvaro: ¿Podemos hablar?-Le dijo a María-.
María: Sí, claro. Dime.
Álvaro: Blas es como mi hermano y sé que está muy preocupado por ti. ¿De verdad estás bien?
María: Sí, lo que tengo no es malo o eso creo.-le dijo un poco triste-.
Álvaro: ¿Qué es lo que te pasa?
María: Prométeme que no se lo dirás.
Álvaro: Lo prometo.
María: Estoy embarazada pero no sé cómo se lo va a tomar Blas.
Álvaro: ¿Estás tonta? Blas se pondrá muy contento. Él sueña con formar una familia contigo, tener pequeños Blases y pequeñas Marías correteando por la casa.-Eso la sacó una sonrisa-.
María: ¿Tú crees?
Álvaro: Claro que sí.
*Fin flashback*

Samira: Siento haber desconfiado de ti pero entiéndeme ese repentino acercamiento no era normal.
María: Lo sé y lo siento, yo también debería haber hablado contigo cuando empezaste a distanciarte de Álvaro y no lo hice.
Mi prima y María se dieron un fuerte abrazo.
María: Álvaro me está apoyando mucho con todo lo del embarazo y por eso está más cerca de mí estos últimos días. Tengo miedo de decirle a Blas que estoy embarazada y no se lo tome bien.

Blas: ¿Estás embarazada?

miércoles, 30 de julio de 2014

Capítulo 6 (ST)

En el capítulo anterior…
Narra María José
Raquel: Te espero mañana a las 10:30 en el bar ………………….
-¿Para qué? ¿Qué va a pasar allí?
Raquel: Tendrás que ir para averiguarlo.
-No faltaré.
Raquel: eso espero.
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Colgué.
María: ¿No faltaré? ¿Qué significa eso?
-Nada.
Paula: ¿Cómo que nada? ¿Has quedado con esa bruja?
-Sí. Estoy cansada de huir. Se acabó.
Samira: Si no te conociera también pensaría que…
-No lo digas.
La miré y salí de aquel salón. Tenía que estar lejos de David. Las ganas de abrazarlo y besarlo me superan. Siento que ya no puedo más, estoy cansada de ser fuerte. No sirve para nada.
Quiero volver a despertar y que sea lo primero que vea, despertarle con besos y que tiemble cada milímetro de mi piel con su sonrisa.

Al día siguiente…
Suena el despertador, son las 9 de la mañana. Si quiero llegar puntual tengo que levantarme ya. Me levanto, decido poner música, tras pensar varios minutos decido poner “Quiero ser feliz” de Melendi, tras esta sonarán cualquiera de las demás canciones que tengo en el móvil, y me voy hacia la ducha. A las 9:30 salgo envuelta en una toalla y voy hacia el armario para decidir que ropa me pondré. A los diez minutos ya lo sé, tampoco hace falta arreglarme mucho… Me visto, apago la música y bajo. Cuando salgo de mi habitación oigo voces y risas que vienen del salón, voy hacia allí y están todos desayunando entre risas y alguna que otra tontería de Carlos.
-Buenos días.
Carlos: Buenos días para quien lo sean porque vaya cara traes.
-No he dormido bien, eso es todo.
Paula: ¿Estás bien?
-De lujo.-digo irónicamente.
Samira: ¿Quieres que te acompañe?
-No.
Samira: ¿Segura?
-Sí.
Paula: ¿En qué quedamos?-comienza a reír.
-Voy sola, no necesito guardaespaldas. Estaré bien.
María: Luego nos cuentas.
-¿Vais a comer aquí?
Carlos: Si cocinas tú, yo me apunto.
Todos ríen.
-Vale, vale. Ya cocino yo.
Álvaro: Entonces no nos moveremos de aquí.
Blas: Te esperamos y así nos cuentas.
Carlos: Si os agarráis de los pelos, pide a alguien que lo grabe, por favor.
-Lo tendré en cuenta.- Digo riendo y saliendo del salón.
Samira: ¿Dónde vas?
-A desayunar y luego me voy.

Fui a la cocina a desayunar, necesitaba mentalizarme de que iba a tener a Raquel enfrente, de que íbamos a hablar civilizadamente y que todo iba a salir bien. Entre pensamiento y pensamiento decidí mirar la hora en el móvil y eran las 10:13, si no me daba prisa iba a llegar tarde. Fui al salón y estaban todos sentados en los sofás.
-Me voy ya. Adiós.
María: Suerte.
Paula: Si hay que matar a alguien, avísame que te ayudo.
Samira: A mí también, así me quitó el estrés.
Empecé a reír. Salí de la casa y fui hacia mi coche, arranqué y puse rumbo al bar en el que había quedado con Raquel.

*Narra Blas*
Después de que María José saliera de la casa, miré varias veces a David y le veía muy pensativo.
-David, ¿estás bien?
David: No, estoy preocupado.
Álvaro: ¿Por qué?
David: No me fío de Raquel, pueda hacerla daño.-dijo casi sin voz.
Carlos: ¿Y por qué no la seguimos?
Todos nos quedamos callados.
Dani: ¿Para qué?
Carlos: Si Raquel la hace algo aparecemos y lo impedimos y si no solamente observamos.
Samira: Buena idea. Venga vamos o la perderemos de vista.
Todos salimos corriendo hacia el Auryncar. No puedo creer como nos metimos todos si solo hay 5 plazas… Dani conducía, salimos de la casa y no veíamos su coche por ningún lado, a lo lejos le vimos y aceleró. Llegamos al bar a la par que ella pero decidimos aparcar más atrás para que no notara nuestra presencia.

*Narra María José*
Llegué, aparqué, me bajé del coche y entré en el bar. A lo lejos la vi, estaba sola, sentada en una mesa y bebiendo de un vaso, supongo que sería un café. Me acerqué a la mesa en la que estaba.
-Hola.
Raquel: Te estaba esperando.
-¿Qué quieres?
Raquel: Decirte que te alejes de David, que él y yo vamos a formar una familia junto al bebé que viene en camino.
-Cuando demuestres que de verdad estás embarazada lo haré.
Raquel: ¿Me estás llamando mentirosa?
-No, simplemente no te creo.
Raquel: Si no te alejas de David…-la interrumpí.
-¿Qué? ¿Qué vas a hacer? Ehh
Por su reacción, ella no esperaba que yo la plantase cara.
-No me voy a alejar de David, ¿Sabes por qué? Porque le quiero más que a mi vida, porque sin él mi vida no vale nada, y porque una arpía como tú no va a joder nuestra relación. ¿Pensabas que lo habías conseguido? Pues estás muy equivocada. Tienes que hacer algo más que decir que estás esperando un hijo de David.
Raquel: ¿Qué quieres decir con eso?
-Que voy a seguir con David le pese a quien le pese, aunque todo el mundo se confabule en contra nuestra, yo estaré con él.

*Narra David*
Estaba observando la escena, las dos sentadas en una mesa aparentemente hablando pero yo sé que están discutiendo. Estaba observando como María José se enfadaba y levantaba la voz. Al momento, se levantó de la mesa supongo que por culpa del enfado que tenía y escuché algo que pensé que no iba a escuchar nunca.
-No me voy a alejar de David, ¿Sabes por qué? Porque le quiero más que a mi vida, porque sin él mi vida no vale nada, y porque una arpía como tú no va a joder nuestra relación. ¿Pensabas que lo habías conseguido? Pues estás muy equivocada. Tienes que hacer algo más que decir que estás esperando un hijo de David.
Nuestra relación… ¡Qué bien suena! Pensé que la había perdido pero no, seguirá siendo mía. Me sacó de mis pensamientos un ruido, Raquel se había levantado tirando la silla en la que estaba sentada y saliendo por la puerta del bar dando un portazo.
Ahí a unos cuantos metros está la chica de la que estoy enamorado. Me levanté de la mesa dejando a todos ahí, me acerqué a ella y la abracé por detrás.
-Necesitaba escuchar esas palabras.
María José: ¿David?
-Te quiero.
María José: ¿Lo has escuchado?
-Sí, pensé que nunca te escucharía diciendo que me quieres.
María José: Claro que te quiero y siempre lo haré. Si hubiese seguido un segundo más sin ti hubiese enloquecido.
-Te quiero.

La besé con todas mis ganas, necesitaba sentir sus labios pegados a los míos, abrazarla y sentirla cerca. Escuché unos aplausos y silbidos, eran los chicos. En medio del beso comenzó a reír, echaba de menos verla así y el brillo de sus ojos. La echaba de menos a ella, a mi princesa. 

miércoles, 16 de julio de 2014

Capítulo 5 (ST)

En el capítulo anterior…
*Narra Paula*
-Cariño, sé que estás haciendo todo esto porque quieres que si David va a ser padre ese bebé crezca con sus padres juntos pero sabes que él no dejará de quererte. Sabes que eres muy importante para David y esto no lo va a cambiar. Él te necesita a su lado aunque si se confirma el embarazo de Raquel, tú decidas hacerte un lado y desaparecer de su vida.
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María José: No puedo Paula, tengo que ser fuerte por los dos. Si es cierto que va a ser padre, debo ser fuerte por los dos y hacerme a un lado.
-Vamos a hablar a otro sitio.-digo casi en un susurro apenas inaudible.
Ella se levanta y salimos al patio. Aquí podremos hablar más tranquilas. No se decide a  reanudar la conversación, así que lo hago yo.
-Sé que esto es muy difícil y que ni yo ni ninguno de los que están ahí dentro sabemos lo que estás pensando y sintiendo pero queremos ayudarte.-me interrumpe.
María José: Lo sé, sé que queréis ayudarme pero no es tan sencillo. Este puede ser el principio del fin, mi vida a cobrado sentido teniendo a David a mi lado. Con él puedo reír, llorar, hacer locuras y sé que no me juzgará por nada de esto pero si no le tengo a mi lado, vivir no vale la pena.
-Tienes muchos motivos por los que luchar y salir adelante.
María José: Dime uno.
-Ser feliz.
María José: Mi felicidad está con David y no voy a anteponer mi bienestar al de una criatura que va a nacer y que no tiene culpa de nada.
-No te precipites, quizá no exista esa criatura de la que hablas. Quizá todo es una mentira.
María José: ¿Y si no lo es?
-Estaré contigo, a tu lado, como lo he estado desde que nos conocimos.
Sé que necesita un abrazo, un abrazo reconfortante y que la ayude a seguir. Así que se lo doy.
María José: ¿Y esto?
-Sé que lo necesitas.
María José: Muchísimo.

*Narra David*
Paula y María José salen al jardín sin decir nada, sé que está muy mal y yo no puedo abrazarla y decirla que todo esto es un mal sueño y que mañana todo será igual que antes, que nada habrá cambiado pero no es así, no puedo decírselo.
Necesito hablar con ella, voy a seguir intentándolo hasta que me escuche, no pido que hable conmigo, simplemente que me escuche decirla que la quiero y que será así por siempre.
En ella descubrí un gran apoyo, esa fuerza diaria que necesitas para afrontar el día a día y todos los obstáculos que se nos vienen encima y ahora, sin que esté a mi lado, siento que no tengo fuerzas para seguir, pero tengo que hacerlo por mis Auryners, mostrar mi mejor sonrisa aunque por dentro me esté muriendo.
Mi móvil suena interrumpiendo mis pensamientos. Es Magí.
Conversación telefónica
-Hola Magí.
Magí: mañana comenzamos a grabar el videoclip. La casa es increíble y será un videoclip espectacular.
-Estoy de acuerdo en eso. Yo se lo digo a los demás.
Fin Conversación telefónica

Blas: David, ¿qué quería Magí?
-Mañana empezamos a grabar el videoclip aquí.
Se hizo un profundo silencio. Mi móvil volvió a sonar pero esta vez era Raquel.
Conversación telefónica
-¿Qué quieres?
Raquel: hablar con tu chica.
-Ella ya no es mi chica por tu culpa.
Raquel: por mi culpa no. Dila que se ponga, sé que está contigo.

Samira: Ya voy yo a llamarla.

*Narra Samira*
Tienen que grabar el videoclip aquí, tendré que ver a Álvaro todos los días quiera o no…
A David le vuelve a sonar el móvil y se empieza a poner pálido. Al escuchar la conversación supongo que será Raquel. Pide hablar con mi prima, seguro que para nada bueno. Yo me ofrezco para ir a llamarla. Salgo al patio y la veo hablando con Paula y con las lágrimas a punto de salir…
-Raquel ha llamado a David y quiere hablar contigo.
María José: ¿Conmigo? Yo no tengo nada que hablar con ella.
Paula: yo creo que deberías ir a ver qué es lo que quiere.
-Paula tiene razón.
María José: Está bien, iré a ver que quiere.

Las tres entramos en el salón y mi prima va hacia David para que la dé el móvil. Éste se lo da y empiezan a conversar.

*Narra María José*
Lo que menos me apetece en este momento es hablar con la arpía esta pero quizá Paula y mi prima tengan razón y lo mejor es saber qué es lo que quiere.
Entro al salón seguida de mi prima y Paula. Voy hacia David y él me da su móvil. Comienza la tortura…
Conversación telefónica
-¿Qué quieres?
Raquel: uy, que borde estás.
-Solo con quien se lo merece. ¿Qué quieres?
Raquel: hablar contigo.
-¿De qué?
Raquel: Te espero mañana a las 10:30 en el bar ………………….
-¿Para qué? ¿Qué va a pasar allí?
Raquel: Tendrás que ir para averiguarlo.
-No faltaré.
Raquel: eso espero.

martes, 24 de junio de 2014

Capítulo 4 (ST)

Siento haber tardado casi dos meses en subir capi pero si no lo he hecho ha sido porque no he podido y estos últimos días por falta de inspiración. Sé que es mucho tiempo pero a partir de ahora subiré más seguido. Siento la espera. Os dejo con el capi. Espero que os guste y gracias por leer :)

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En el capítulo anterior…
*Narra María José*
 “Aunque me duela, el amor que David siente por ti es más fuerte que cualquier cosa que pueda haber entre vosotros. Vuestro amor siempre estará por encima de todo”.

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Me quedé pensando en quién podía estar detrás de este mensaje pero la verdad no estoy para jugar a los detectives, ya lo averiguaré.
Después de aquella discusión vine a casa, aun sabiendo que podía ser el primer lugar en el que vinieran a buscarme. Me he pasado estos últimos días tirada en el sofá, sin ganas de hacer nada, con la mirada perdida y con la única compañía de Laika. La verdad es que gracias a ella no me siento tan sola.
No he visto a mi prima, ni a ninguno de los chicos, tampoco a María ni tampoco a Paula. Sé que estarán preocupados por mí, pero no quiero verlos, no después de saber que me estaban mintiendo. Quizá tuvieran sus razones pero me costará poder mirarlos a los ojos y no sentir esta fuerza que me oprime el pecho.
Oigo un ruido fuera de la casa pero no le doy importancia, Laika viene a mi lado, me mira y salta al sofá y se tumba en mi regazo. La he cogido mucho cariño y sé que mis días no serían los mismos si no estuviera ella.

La puerta de la casa sonó y presentí que se avecinaban gritos, discusiones… así que decidí hacerme la dormida.

*Narra Samira*
Hace días que no sé nada de mi prima, las cosas con Álvaro últimamente no están nada bien y necesito a mi prima, siempre ha estado ahí cuando la he necesitado y ahora no está, no tengo a quién contarle lo que pienso y lo que estoy sintiendo…
Estos días me he quedado en casa de Blas. La verdad es que no tenía ganas de volver a casa y María ha sido un gran apoyo pero es hora de volver a casa.
Les he propuesto comer en mi casa y ellos, con tal de no cocinar…, han aceptado.
Hemos llegado a casa y veo el coche de mi prima. Por fin la veré y sabré si está bien físicamente porque sé que moralmente está destruida.
Bajamos del coche y todos nos quedamos mirando al coche de mi prima, sobre todo David. Blas le da una palmada en la espalda y nos dirigimos a la puerta. Con miedo la abro. No sé lo que podré encontrarme al cruzarla.
Entramos y todo está en silencio. Les hago una señal para que pasen dentro de la casa pero que no hagan ruido. Ellos me hacen caso y se dirigen al salón entre susurros.
Al llegar nos encontramos a mi prima tumbada en el sofá, con las mejillas llenas de lágrimas y a Laika que nos ladra y nos mira con furia. Con sus ladridos hace que mi prima se despierte.
María José: Laika ven, ya vale. Todo está bien.-la dice acariciándola la cabeza.-Hola.
-¿Eso es lo único que vas a decir después de estar días sin saber de ti? Por lo menos cúrratelo más.
María José: siento no haber contestado nuestras llamadas, no tenía ganas de hablar.
-Tampoco podías mandar un whatsApp para saber que estabas bien ¿no? Para qué la niña se va a molestar en mandar un puto whatsApp, es demasiada molestia.
Mi prima solo se limita a agachar la cabeza. Laika comenzó a ladrar otra vez pero con las caricias de mi prima los ladridos cesaron.
-No agaches la cabeza y te calles. ¡Di algo!-la digo chillando. Debo controlarme, quizá en su situación yo hubiese hecho algo parecido.
María José: No estaba preparada para afrontar todo esto.
-¿Y ahora sí lo estás?
María José: No.-dijo casi con un hilo de voz.
María: Debes ser fuerte.
María José: No puedo.
Paula: Todavía no está confirmado que esté embarazada, a lo mejor es mentira.
María José: Yo no me inventaría algo así y supongo que ella tampoco.
-Habla por ti. Yo ya puedo esperar cualquier cosa.-digo mirando a Álvaro.
María José: ¿Pasa algo que yo no sepa?
-Muchas cosas pero como has estado desaparecida no te has enterado de nada.
Laika vuelve a ladrar pero esta vez ni las caricias de mi prima hacen que se calme.
Carlos: Definitivamente, no le caigo bien.
Todos reímos.

*Narra Álvaro*
Estos días están siendo muy difíciles. David quizá sea padre, Blas sigue pensando que entre María y yo hay algo, Dani sigue distante y raro, sigue a la defensiva con Paula, Carlos sigue hablando con Estela y parece que están bien, no sé si tienen algo o no, ya le preguntaré y Samira está muy distante conmigo, casi no me habla y no me deja que me acerque a ella. No entiendo qué la pasa…

*Narra David*
Después de días sin saber de ella la tengo enfrente. Está apagada, sin ganas de nada, con sus ojitos tristes…
Me muero de ganas de abrazarla, besarla y decirla que todo estará bien y nosotros estaremos juntos, como hasta ahora. Decirla que esto solo es una piedra en el camino y que dentro de un tiempo solo será un mal recuerdo pero sería mentirla porque no sé si esto es así, sería mentirla a ella y mentirme a mí mismo.
Por fin veo su sonrisa, esa sonrisa que me vuelve loco y sus ojos están triste pero con un brillo raro.
Si no consigo arreglar todo esto, terminaré haciendo una locura de la que probablemente me arrepienta tiempo después.
-María José, ¿podemos hablar?
Se hace un silencio absoluto y ella no dice nada, ninguno se atreve a decir nada.
-Por favor.
Digo con lágrimas en los ojos. Paula se agacha a su lado y no puedo oír lo que la dice.

*Narra Paula*
Cada día las cosas están peor. Dani sigue sin querer dejarse ayudar. De María José últimamente no he sabido nada, a simple vista parece que solo ha pasado una mala noche, pero yo sé que lo que la está pasando es muy fuerte, difícil de superar en solitario.
David hace ademán de hablar con ella pero ella no responde. Hace como si no le hubiese oído. Conociéndola como la conozco, sé que se muere de ganas de decirle que todo está bien, que vuelven a estar como antes y que aquí no ha pasado nada pero eso no será así.
Me agacho a su lado.
-Cariño, sé que estás haciendo todo esto porque quieres que si David va a ser padre ese bebé crezca con sus padres juntos pero sabes que él no dejará de quererte. Sabes que eres muy importante para David y esto no lo va a cambiar. Él te necesita a su lado aunque si se confirma el embarazo de Raquel, tú decidas hacerte un lado y desaparecer de su vida.

miércoles, 30 de abril de 2014

Aviso/pregunta

Esto de escribir lo que a mí se me va ocurriendo me está pareciendo un rollo, necesito opiniones de mis lectoras. Para ello os voy a hacer unas preguntillas.
El siguiente capítulo le subiré hoy o a más tardar mañana por la mañana. Si no tengo 7 opiniones aquí en comentarios o por mi twitter @PastelitaTala no subiré hasta el jueves que viene.
No me entretengo más y os dejo las preguntas.
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1.- ¿Por quién se enterará Blas que María está embarazada? ¿Se lo dirá ella o alguien se adelantará?
2.- ¿Qué pasará entre Carlos y Estela?
3.- ¿María José volverá con David?
4.- ¿Qué pensará María José del mensaje que ha recibido? ¿Qué hará?
5.- ¿La relación entre Samira y Álvaro va tan bien como parece?
6.- ¿Aceptará Dani la ayuda de Paula?
7.- ¿Seguirá Blas pensando que entre María y Álvaro hay algo?
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Ya sabéis 7 opiniones o no subo capi hasta dentro de una semana. Tic-tac el tiempo corre ;)
Os quiero<3

viernes, 25 de abril de 2014

Capítulo 3 (ST)

Perdonad por tardar tanto en subir pero no he podido subir antes. Espero que os guste el capi y que me deis opiniones porque eso de no saber si gusta o no hace que pierda motivación por escribir. No seáis lectores fantasma y dadme opiniones tanto por mi twitter @PastelitaTala o por comentarios. Gracias por leer. No me entretengo más, os dejo con el capi. Os quiero<3
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Pasaban las horas y no había noticias de María José. David estaba preocupado por su situación y que por ésta María José saliera lastimada y sufriera todas las consecuencias. Carlos sólo pensaba en si habría alguna posibilidad de que se estuviera enamorando de Estela. Álvaro pensaba en cómo podría ayudar a María para que le contase que estaba embarazada. Samira estaba preocupada porque Álvaro estaba ausente y no se acercaba a ella. Blas estaba contemplando la posibilidad de que entre María, la chica de la que estaba completamente enamorado y por la que daría su vida, y Álvaro pudiese haber algo. Paula estaba nerviosa porque no localizaban a María José y no sabía ni si ella estaba bien ni podría acercarse a Dani para poder ayudarle y que volviera a ser el mismo chico que era antes de meterse toda esa mierda. Dani estaba como en otro planeta y de María José no había noticias, era como si se la hubiera tragado la tierra.
Después de haber estado en aquel bar, como sugirió Carlos, volvieron a casa de Blas a ver si estaba allí, pero nada. Samira decidió llamar a su casa para comprobar si estaba allí pero no obtuvo respuesta. Llamaron a su móvil pero ella no contestaba. El tiempo pasaba pero para ellos es como si los segundos no pasasen, como si el tiempo estuviera congelado.

Cuatro días después…
*Narra David*
Han pasado cuatro días, cuatro días en los que ninguno hemos tenido noticias de ella. Si algo le pasa por mi culpa, yo me muero. No puedo vivir sin ella. Ella es la que ilumina mis días, la que hace que el tiempo se pare, la que con un abrazo hace que mi corazón vaya lento y de repente se acelere, la que hace que no pueda conciliar el sueño, la razón de mi sonrisa, la que con un beso me da la vida. Siento que mi mundo se quiebra si ella no está en él, no tengo fuerzas para levantarme de la cama, salir ahí fuera y sonreír como si todo estuviese bien, no puedo hacerlo si ella no está conmigo.

*Narra Álvaro*
Todo eran problemas, la desaparición de María José, no teníamos noticias suyas desde hace días y cuando se fue iba muy nerviosa… el embarazo de María, Dani que está muy raro, Carlos está en las nubes, Blas está distante y a la defensiva conmigo, Paula se ve muy seguido con Samira y María, parece que se llevan bien y Samira está poco cariñosa conmigo y no me gusta.
Espero que todo esto se solucione y que todo vuelva a la normalidad. Suelo ser positivo. Positividad ante todo pero son muchos los problemas que tenemos como para serlo…

*Narra Blas*
No entiendo este repentino acercamiento entre María y Álvaro. ¿Tendrá razón David y habrá algo entre ellos? Es cierto que Álvaro es mi hermano pero por la chica que amo soy capaz de olvidarme de los lazos que nos unen. La quiero y mucho. Nunca había sentido lo que siento por ella, la quiero tanto que hasta me duele.

*Narra Carlos*
Después de que María José se fuera dando aquel gran portazo y no dar señales de vida... han pasado cuatro días y aún no se sabe nada de ella. Decidí meterme en el whatsApp y hablar con Estela. Al parecer ella era la única que conseguía que me olvidara de los problemas y del mundo por completo. Hace que sonría como nunca antes lo había hecho. Yo siempre he sido libre como el viento pero por ella sería capaz de asentarme, de dejar de ser un mujeriego, porque lo que ella me hace sentir no lo había sentido antes. Siento que con ella la vida tiene sentido, que merece la pena vivirla con ella. Entró en mi vida como una estrella fugaz pero quiero que permanezca en ella. Bendito el día que la conocí. ¿Pero qué dices Carlos? ¿Me estaré enamorando?

*Narra Estela*
Estaba tumbada en la cama, escuchando a mi grupo favorito Auryn. Cada vez que Carlos cantaba sentía mariposas en el estómago. Lo oigo y me acuerdo de cómo nos conocimos, de que hablamos y no fue una conversación ídolo-fan sino que fue como si fuésemos amigos. En ese momento me sonó el móvil. Era un whatsApp de Carlos. Le sonreí como una tonta a la pantalla.
Carlos: Hola preciosa.
-Hola Charlie.
Carlos: Charlie?
-Sii J No te gusta?
Carlos: Si me lo dices tú, me encanta ;)
Comencé a reír escandalosamente. Tenía ganas de verlo, de abrazarlo pero tal vez sería una indiscreción.
Carlos: Cómo estás? Hace días que no hablamos, en concreto cuatro…
-Los has contado? Jajaja
Carlos: Sí, echaba de menos hablar contigo
-Que mono eres jajaja
Estuvimos hablando así dos horas, se me pasaron volando. Este chico hacía que se me acelerara el corazón simplemente hablando por whatsApp con él. ¿Me estaré enamorando de mi ídolo? ¿Él sentirá lo mismo que yo? Y si es así, ¿Habrá alguna posibilidad de que estemos juntos?

*Narra María José*
Todos me habían mentido. Sabían la verdad y se la habían callado. Siento que no puedo confiar en nadie. Me duele esta situación pero lo que más me duele es perderle. No concibo mi vida sin David. Es la luz de mis días, es mi alegría, mi motor para seguir. Un rayito de luz en medio de tanta oscuridad. La verdad es que lo que más miedo me daba es que si lo que Raquel decía era cierto y David fuese a tener un hijo con ella, me dejase y se fuese a criar su hijo con ella, para darle la estabilidad que cualquier niño necesita, un padre y una madre con los que contar cuando le haga falta y que le dieran cobijo cuando se sintiese solo.
Le quiero demasiado pero si esto pasa tengo que dejarle ir, ese bebé se merece tener un hogar y yo no soy nadie para destruirlo.
Cogí mi móvil y vi que tenía 6 llamadas de mi prima, 10 de Paula, 5 de María, 2 de Álvaro, otras 2 de Blas, y varios whatsApp. Decidí mirar los whatsApp. Hubo uno que me llamó la atención, era de un número desconocido. Abrí la conversación y lo leí.
“Aunque me duela, el amor que David siente por ti es más fuerte que cualquier cosa que pueda haber entre vosotros. Vuestro amor siempre estará por encima de todo”.

viernes, 4 de abril de 2014

Capítulo 2 (ST)

*Narrador*
Dicho esto salió de casa de Blas dando un portazo. Estaba decidida a irse lejos de ahí, necesitaba estar sola. Iba cruzando la carretera cuando un coche la golpeó haciendo que cayera al suelo. El conductor se asustó mucho y se bajó del coche para comprobar el estado de María José. Ella milagrosamente estaba bien, con un poco de barro por la cara y la ropa proveniente de la carretera o tal vez del coche.
X: ¿Estás bien?
María José: Sí, estoy bien.
X: ¿Quieres que te lleve al hospital?
María José: No, estoy bien. Sólo necesito irme lejos de aquí, lejos de todos.-dijo alterada. Después salió corriendo-.
El chico fue cuestionado por los viandantes sobre su estado, a lo que él contestaba que estaba bien.
Después de unos veinte minutos, ese chico no se dio por vencido y encontró a María José en un bar con un tequila en la mano.
X: Hola preciosa, al fin te encuentro.
María José: ¿Qué haces aquí?
X: Asegurarme de que esta preciosidad que tengo enfrente está bien. Soy Daniel, encantado. A todo esto, no me has dicho el tuyo…
María José: María José.-Se estrecharon la mano-.
Daniel: Me dejas invitarte a otro.-dijo señalando el vaso de tequila vacío que aún mantenía en su mano-.
María José: Como gustes.
El camarero sirvió dos tequilas, uno para cada uno.
María José: Debería haber aceptado que me llevaras al hospital y me hubiesen hecho una resonancia del cerebro para que me dijeses que le pasa.
Daniel: Yo diría que del corazón no del cerebro.

En casa de Blas…
Después de que María José saliera de la casa, todos se quedaron muy preocupados sobre su salida y sobre todo por el estado en el que se fue.
Samira: ¿Dónde creéis que puede haber ido mi prima?
Blas: En el estado en el que iba, puede haber ido a cualquier lado.
Carlos: ¿Por qué no vamos al bar de la esquina, nos tomamos algo e intentamos llamarla a ver si nos contesta?
Álvaro: Es buena idea, pero María tiene que descansar.
Blas: ¿A qué viene ahora tanta preocupación?
Carlos: Aquí huele a celos.
María: Cariño, Álvaro lo decía porque hoy no me he encontrado nada bien.
Blas: Sí, claro.
Álvaro: Blas, hermano, ella es tu novia, yo nunca haría algo así.
Samira: Más te vale.
María: Cariño, entre Álvaro y yo no hay nada.-dijo mirando a Blas y después besó sus labios.
David: yo que tú tendría cuidado, aquí da igual si somos hermanos o no.-le dijo a Blas-.
Dani: ¿me lo vas a echar en cara toda la vida?
David: te metiste con mi novia y si no hubiese tenido el accidente hubieseis llegado más lejos. De eso estoy seguro.
Lucía: ¿No decías que confiabas en ella?
David: Sí, en ella sí, pero en él no, enana.

*Narra Carlos*
Cada vez la situación entre David y Dani estaba peor. David estaba a la defensiva, no podía ni mirar a Dani sin que en su mirada hubiese algo de ¿odio? No sé si es odio, rencor, celos o era una mezcla de éstas.
Quise apartarme un poco de la discusión y no meterme en ella porque si no saldría mal parado.
Me senté en el sofá y me puse a pensar en cómo había sido mi vida en estos últimos meses, como vivía la vida antes, cada segundo sin pensar en el siguiente. Dedicando mi tiempo libre a salir por ahí, estar con una y con otra, olvidarme del grupo, de mis hermanos, de todo. Centrarme únicamente en vivir minuto a minuto, segundo a segundo sin importar nada, acostándome con una y al día siguiente no recordar su nombre si es que llegaba a saberlo y estar con otra y así un día sí y el otro también.
En esto se resumía mi vida cuando no estaba con el grupo, hasta el segundo que apareció ella, en aquella cafetería de hospital, derramando aquel café que hizo que nos conociéramos que a día de hoy fuéramos conocidos, algún día amigos y espero que algo más. ¿Qué estás diciendo rubiales? ¿Tú con novia? No, eso nadie se lo puede creer. Siempre he sido un espíritu libre, sin ataduras y no quería tenerlas pero ¿y si ella es la chica que podría hacer que sentara la cabeza?

*Narra Blas*
La tensión que hay entre David y Dani después de lo que pasó con María José es demasiado notable y si no se hace algo para remediarlo acabarán matándose…
-¿Podéis parar los dos? Parecéis críos.
David: No sabes lo que es ver a tu hermano besarse con la chica de la que estás enamorado. Por eso no puedes entenderme.-dijo mirándome-.
-No, no lo sé y espero no conocer esa sensación nunca.
Samira: No empecéis a discutir vosotros también.
Vi que Paula estaba alejada de nosotros, ausente. La di en el brazo a Samira, la miré y señalé a Paula.
Samira: ¿Paula, estás bien?
Paula: Estoy intentando a ver si tu prima me contesta la llamada pero no hay forma.

*Narra Paula*
La situación en la que estábamos estaba haciendo que los chicos se separaran. Estaban creando una distancia que si no empezaban a disminuir ahora terminaría por separarlos definitivamente y eso sería el fin del grupo.

Necesito hablar con María José para que me ayude con la rehabilitación de Dani, yo sola no puedo. Soy fuerte pero ante él soy vulnerable, me vuelvo frágil, indefensa. Él consigue bloquearme, paralizarme y esto, antes no me había pasado…

domingo, 30 de marzo de 2014

Capítulo 1 (ST)

Perdonad por haber tardado casi dos meses en subir este capítulo, pero entre las clases, unas vacaciones que me he tomado, problemas, falta de inspiración, etc., no he podido escribir antes... Espero que os guste el capi y no me entretengo más. Gracias por leer :D
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EN EL CAPÍTULO ANTERIOR
En la habitación…
Tocaron la puerta.
María José: ¿Quién es?
Samira: Soy yo, ¿puedo pasar?
María José: Sí, pasa.
Samira: ¿Cómo está?
María José: No tiene nada de cuidado.
Samira: ¿Qué quieres decir?
-Que lo más seguro es que esté embarazada.
Samira: y si es así, ¿Cómo vas a decírselo a Blas?
No articulé palabra. Ese era un asunto que debería pensar detenidamente. ¿Cómo se tomará la noticia? ¿Se alegrará?

*Narrador*
En la habitación hubo un silencio poco acogedor después de que Samira formulase su pregunta. Al ver que las chicas no salían de la habitación, Blas decidió ir a ver qué pasaba. Los demás le siguieron.
-Toc, toc-Llamó a la puerta.
María José: ¿Quién es?
Blas: Soy Blas. Los demás también están aquí. Estoy preocupado.
María José: Pasad.
Todos pasan a la habitación. Blas mira a María con cara de preocupación.
Blas: ¿Qué es lo que tiene? No me mientas, por favor.-dice mirando a María José-.
Samira: No es nada grave, chiqui.
Carlos: ¿Ahora eres enfermera?
Samira: No, pero sé qué es lo que tiene…-María la interrumpió-.
María: Sólo necesito descansar más, ¿verdad?-Dijo mirando a María José-.
María José: Sí, claro.-dijo dubitativa, sin entender por qué reaccionaba así.
María fue a levantarse de la cama pero María José no la dejó ya que necesitaba descansar.
María José: No te puedes levantar.
Blas: Te traeré la comida aquí.
María: Quiero comer en la mesa, todos juntos.
Samira: No seas cabezota, debes cuidarte, por tu bien.
María se dio por vencida, vio que no iba a conseguir su propósito y decidió ceder.
María: Está bien, comeré aquí.
Blas salió de la habitación y fue a por la comida. Lo trajo en una bandeja y se lo puso a María sobre las piernas.
Blas: Aquí tienes amor, come.
María se dispuso a comerse todo lo que había en aquel plato, no la costó mucho ya que tenía muy buena pinta.
María: Ya he comido, ahora comed vosotros.
Todos salieron hacia el salón excepto Álvaro.
Álvaro: ¿Podemos hablar?-Le dijo a María-.
María: Sí, claro. Dime.
Álvaro: Blas es como mi hermano y sé que está muy preocupado por ti. ¿De verdad estás bien?
María: Sí, lo que tengo no es malo o eso creo.-le dijo un poco triste-.
Álvaro: ¿Qué es lo que te pasa?
María: Prométeme que no se lo dirás.
Álvaro: Lo prometo.
María: Te considero un buen amigo y por eso te lo voy a contar.
Álvaro: Me tienes en ascuas.-Los dos rieron-.
María: Estoy embarazada pero no sé cómo se lo va a tomar Blas.
Álvaro: ¿Estás tonta? Blas se pondrá muy contento. Él sueña con formar una familia contigo, tener pequeños Blases y pequeñas Marías correteando por la casa.-Eso la sacó una sonrisa-.
María: ¿Tú crees?
Álvaro: Claro que sí.
María: Me ayudas a levantarme, no puedo estar más tiempo en la cama.
Álvaro: Nos van a regañar pero vale, te ayudo.
María, ayudada por Álvaro consiguió levantarse de la cama y sin que él la soltara llegaron al salón donde estaban los demás.
María José: Te dije que no te levantaras, tienes que descansar.
María: No puedo estar en la cama, me aburro.
Todos rieron.
Carlos: Es normal que se aburra, allí no estoy yo.-Todos volvieron a reír-.
Dani: Claro, el rubio imprescindible.-dijo con desgana-.
Paula: ¿Te encuentras mejor?-dijo mirando a María.
María: Sí, gracias.
Álvaro: Deberías contárselo.
Lucía: ¿El qué y a quién?
David decidió sentarse en el sofá mientras esperaba a que la comida estuviera servida. Se puso los cascos y empezó a pensar en la situación en la que estaba…

*Narra David*
Hace quince días que la conté todo lo que había pasado con Raquel y aunque no la conté el contenido del whatsApp... Ella sabía que su insistencia con las llamadas se debía a algo.
No me he atrevido a contárselo directamente, no me he atrevido a decirla que puede que vaya a tener un hijo y que ella no será la madre. No se lo he contado y nos hemos distanciado, no me quiero ni imaginar cuando se entere. Tenía tantos planes juntos, tantos deseos, tantos pensamientos...

*Narrador*
Todos estaban en silencio, nadie quería romperlo. Paula decidió hacerlo pero con un tema diferente.
Paula: ¿Qué le pasa?-dijo señalando a David.
Carlos: Le ha llamado su ex para decirle que está embarazada, vamos, que David va a ser padre y no sabe qué hacer porque eso afectará a su relación con María José.
María José se quedó sin palabras, blanca como la pared. La mirada de todos se posó en ella y por su parte no había ningún movimiento ni ninguna reacción.
Álvaro: La has cagado. Ella debería haberse enterado por David.
María José: ¿Lo sabíais? todos lo sabíais y os lo callásteis-dijo pasando su mirada por cada uno de los presentes-. ¿Tú también?-dijo mirando a Samira.
Samira: Sí, nos lo contó cuando te subiste a la habitación enfadada.
David se asustó por las voces que estaba escuchando y se quitó los cascos y les miró.
David: ¿Qué pasa? ¿Por qué gritáis?
María José le miró y en su mirada solo podía verse dolor, decepción y hasta puede que un ápice de odio.
María José: No pasa nada, sólo que soy gilipollas y no puedo confiar en nadie.
Dicho esto salió de casa de Blas dando un portazo. Estaba decidida a irse lejos de ahí, necesitaba estar sola. Iba cruzando la carretera cuando…

lunes, 3 de febrero de 2014

Capítulo 30

Cómo bien sabéis y he comentado en capítulos anteriores, éste es el último capítulo de la temporada. Espero que os guste y que disfrutéis leyéndolo como yo escribiéndolo. Dije que le subiría este finde y eso estoy haciendo. Perdón por haber dicho que le subía ayer pero al final no pude ni terminar de escribirle. Quiero dar las gracias a @CarmenPastelita ya que me dio alguna idea para este capítulo. También quiero dar las gracias a todas mis lectoras por estar ahí desde el principio y a las que se unieron en el camino también. GRACIAS POR TODO. Espero opiniones y si queréis que os siga avisando cuando suba la 2ª temporada decídmelo por comentario o por twitter. Y bueno ya os dejo con el capítulo.
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*Narra María José*
Estábamos hablando y su móvil comenzó a sonar.
-Te están llamando.
David: Lo sé.
-¿No lo vas a coger?
David: No.
-¿Por qué? ¿Quién es?
Le quité el móvil, miré la pantalla y ponía Raquel.
-¿Quién es Raquel y por qué no quieres hablar con ella?
Agachó la cabeza y no me contestaba…
-David, ¿Quién es ella? ¿Por qué no me respondes?-Tragué saliva y le pregunté algo pero la verdad es que me daba miedo lo que pudiese responderme.- ¿Me has puesto los cuernos con ella?
David: Claro que no, sabes que yo te quiero más que a mi vida y nunca, óyelo bien, NUNCA te haría algo así.
-Vale, no te pongas así. Me asustas.
David: Te quiero, no lo dudes nunca, por favor.
-No me has respondido la pregunta.
David: ¿Cuál?
-¿Quién es Raquel?
David: mi ex-dijo casi en un susurro.
-Habla más alto, no te oigo.
David: Mi ex.
Me quedé sin palabras, no sabía qué decir. ¿Por qué le llama? ¿Por qué él no quiere hablar con ella?
-¿Qué pasó? ¿Por qué lo dejasteis?
David: ¿Es necesario hablar de eso?
-Necesito saberlo, por favor.
David: Se lió con otro mientras estaba conmigo, me enteré y la dejé.
-Lo siento.
David: Yo no. Todos me decían que solo me quería por la fama y no por quien soy.
-Pues es una tonta, no sabe la persona tan maravillosa que ha perdido.
David: Te quiero.-Nos dimos un beso y le abracé, necesitaba tenerlo cerca. No soporto discutir con él-.
-David, no me cambies de tema.
David: No lo estoy haciendo.
-Sí lo estás haciendo. ¿Qué es lo que te pasa?
David: Prométeme que no te enfadarás.
Esas palabras no me gustaba que salieran de su boca.
-Eso no ayuda.
David: Por favor.
-Cuéntamelo y después te digo si me enfado o no.

*Narra Samira*
Mientras, en el patio de la casa…
Samira: Carlos, Laika sintió amor a primera vista cuando te vio.-Reímos todos ante mi comentario-.
Lucía: ¿Cómo creéis que reaccionará María José cuando mi hermano se lo cuente?
Álvaro: Es difícil saberlo pero aunque el embarazo no esté confirmado, ella debería saberlo.
Carlos: ahhhhh, ¡maldita perra! Cogedla o me morderá.
Blas: jajaja si te muerde sabrás a chocolate.
Carlos corría por el borde de la piscina evitando que Laika le alcanzara. Ignoró por completo el comentario de Blas y siguió corriendo. Se resbaló y cayó a la piscina produciendo un estallido de risas por nuestra parte.
Carlos: Cabrones, no os riais. ¡Ayudadme!
Ese comentario hizo que riéramos aún más.

*Narra David*
Sé que se enfadará pero prefiero ser sincero y que se entere por mí a que se entere por otra persona, sería fatal.
-Está bien te lo contaré.
María José: Te escucho.

*Flashback (2 meses antes)*
Necesitábamos salir de fiesta, nos lo pedía el cuerpo, así que decidimos ir a una discoteca. De camino a la discoteca…
Dani: Ya nos hacía falta salir de fiesta.
Álvaro: Os gusta mucho la fiesta a ti y a David.
David: Y a todos.
Carlos: Hoy a pasárselo bien y olvidarse de todo.
Blas: Estoy de acuerdo hermano.-dijo abrazándole-.
Llegamos a la discoteca y estaba abarrotada. Decidimos ir a la barra. Pedimos las bebidas y decidimos alejarnos un poco de todo el barullo. Hablamos y pedimos más bebidas. No recuerdo ni las copas que me tomé, la verdad, empezaba a ver borroso.
Dani: Tío, aquella rubia no deja de mirarte.-Me dijo dándome en el brazo-.
David: ¿Por qué me tiene que estar mirando a mí? Os puede mirar a vosotros.
Carlos: No lo creo.
Álvaro: Va tío, a por ella.
David: Yo estoy bien solo.
Dani: Venga bro, un aquí te pillo aquí te mato y mañana si te he visto no me acuerdo.
Todos se echaron a reír menos yo.
Pensé que quizás tenían razón, tenía que disfrutar de la vida y ahora mismo de este momento.
Cogí mi copa y me acerqué a ella, estuvimos hablando y cuando me quise dar cuenta estábamos en los baños. Comenzamos a besarnos, abrí la puerta del baño y comenzamos a quitarnos la ropa, en unos minutos estábamos sin nada de ropa, la envestí con fuerza haciendo que ella gritara. El alcohol hacía que no pensara en lo que estaba haciendo. Lo hicimos sin protección. Después de una media hora mi móvil comenzó a sonar. Nos separamos sin pronunciar palabra. Miré el móvil y vi que eran estos que estaban preocupados porque no aparecía. Me vestí y salí del baño como si nada hubiese pasado. El problema es que no pensé en las consecuencias que ese acto acarrearía. Era muy lanzada y eso facilitó las cosas, también era muy conocida en todos los sitios a los que iba. Días después, me preguntaron por ella, mejor dicho me dijeron: ¿Has visto a “La Fresca”? me quedé sin saber de quien hablaba y después me la describió: rubia, alta, ojos claros, buen cuerpo… y ahí supe quién era. Después nos volvimos a ver y comenzamos a salir.
*Fin flashback*

Comencé a contarla lo que había pasado, obviamente omitiendo algún que otro detalle. No dejaba de observarla, quería ver su reacción a cada palabra que decía.
-Y eso es lo que pasó.
María José: Bien.
-¿No vas a decir nada más? ¿Te has enfadado?
María José: ¿Qué va a pasar con nosotros?
Al oír esa pregunta me temí lo peor, no supe que contestar.

Quince días más tarde…
*Narra María*
Hace días que Dani salió del hospital aunque está muy raro. Hoy tocaba comida en casa de mi chiquitito. Nos tocaba organizar todo antes de que los demás llegaran. Me desperté, me giré y vi que Blas no estaba. Me levanté y fui a la cocina y ahí estaba.
Blas: Buenos días, preciosa.
-Buenos días, no mientas. No me digas que recién levantada estoy preciosa.
Blas: Para mí estás preciosa a cualquier hora del día.
-Te quiero.
Nos dimos un beso en los labios y me puse a prepararme el desayuno. Cuando iba a sentarme empecé a ver borroso, me senté. Otra vez me ha vuelto a pasar... Espero que Blas no se haya dado cuenta y, efectivamente, así fue ya que no me preguntó nada. Terminamos de desayunar, recogimos todo y nos pusimos a hacer la comida. Sobre las 13:00 llegaron los chicos.
Carlos: ¿Las chicas aún no han llegado?
María: No.
Carlos: Con lo puntuales que son…
Álvaro: ¿Puntuales?
David: No las conoces.
David y Álvaro se echaron a reír. En ese momento sonó el timbre.
-Yo abro.
Abrí la puerta y ahí estaban.
Samira: Hola María.-Nos dimos dos besos y pasó-.
María José: Hola.-Nos dimos dos besos-.
Paula: Hola.
Pasamos dentro y cerré la puerta. Fui a la cocina a terminar de hacer la comida y poner la mesa.
María José: Ella es Paula-dijo señalándola- la he invitado, espero que no os importe.
Dani: No claro, no nos importa.-dijo irónico- Podías avisarnos, ¿no?
David: Dani te estás pasando.
Paula: Tiene razón, no debí venir.
Cuando salí de la cocina, vi que Paula iba hacia la puerta. Iba a empezar a poner la mesa. Cuando estaba casi al lado de la mesa, empecé a ver borroso. Otra vez no-pensé. Era la misma sensación que esta mañana. Los platos que llevaba en la mano se me cayeron y Carlos que estaba a mi lado me agarró.
Carlos: ¿Estás bien?
-No, estoy un poco mareada.
María José: Siéntate. Traed un vaso de agua.
Me tomé el agua y parecía que se me pasaba un poco.
Samira: ¿Te ha pasado más veces?
-Esta mañana, pero no tan intenso como ahora.
Blas: ¿Por qué no me lo dijiste?
-No quería preocuparte.
Vi que Samira y María José se miraban.
Samira: Tu eres enfermera, ¿por qué no la revisas? Así comprobaremos si todo está bien y nos quedaremos tranquilos.
Blas: Sí, por favor.-Dijo mirando a María José-.
María José: Vamos a la habitación y ahí te reviso.
-Claro.
Nos levantamos y fuimos hacia la habitación. Entramos y cerramos la puerta.
María José: ¿Has tenido algún síntoma más además de los mareos?
-Náuseas, cansancio, algunas comidas me dan asco…
María José: ¿Sabes lo que eso significa?-Asentí-.

En el salón…
Blas no paraba de moverse de un lado a otro.
Álvaro: Blas, tranquilízate, estará bien.
Carlos: Está en buenas manos.
Samira: Voy a ir a ver y os cuento.
Blas: Gracias.

En la habitación…
Tocaron la puerta.
María José: ¿Quién es?
Samira: Soy yo, ¿puedo pasar?
María José: Sí, pasa.
Samira: ¿Cómo está?
María José: No tiene nada de cuidado.
Samira: ¿Qué quieres decir?
-Que lo más seguro es que esté embarazada.
Samira: y si es así, ¿Cómo vas a decírselo a Blas?
No articulé palabra. Ese era un asunto que debería pensar detenidamente. ¿Cómo se tomará la noticia? ¿Se alegrará?