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EN EL CAPÍTULO ANTERIOR
En la habitación…
Tocaron la puerta.
María José: ¿Quién es?
Samira: Soy yo, ¿puedo pasar?
María José: Sí, pasa.
Samira: ¿Cómo está?
María José: No tiene nada de cuidado.
Samira: ¿Qué quieres decir?
-Que lo más seguro es que esté embarazada.
Samira: y si es así, ¿Cómo vas a decírselo a Blas?
No articulé palabra. Ese era un asunto que debería pensar detenidamente. ¿Cómo se tomará la noticia? ¿Se alegrará?
*Narrador*
En la habitación hubo un silencio poco acogedor después de que Samira formulase su pregunta. Al ver que las chicas no salían de la habitación, Blas decidió ir a ver qué pasaba. Los demás le siguieron.
-Toc, toc-Llamó a la puerta.
María José: ¿Quién es?
Blas: Soy Blas. Los demás también están aquí. Estoy preocupado.
María José: Pasad.
Todos pasan a la habitación. Blas mira a María con cara de preocupación.
Blas: ¿Qué es lo que tiene? No me mientas, por favor.-dice mirando a María José-.
Samira: No es nada grave, chiqui.
Carlos: ¿Ahora eres enfermera?
Samira: No, pero sé qué es lo que tiene…-María la interrumpió-.
María: Sólo necesito descansar más, ¿verdad?-Dijo mirando a María José-.
María José: Sí, claro.-dijo dubitativa, sin entender por qué reaccionaba así.
María fue a levantarse de la cama pero María José no la dejó ya que necesitaba descansar.
María José: No te puedes levantar.
Blas: Te traeré la comida aquí.
María: Quiero comer en la mesa, todos juntos.
Samira: No seas cabezota, debes cuidarte, por tu bien.
María se dio por vencida, vio que no iba a conseguir su propósito y decidió ceder.
María: Está bien, comeré aquí.
Blas salió de la habitación y fue a por la comida. Lo trajo en una bandeja y se lo puso a María sobre las piernas.
Blas: Aquí tienes amor, come.
María se dispuso a comerse todo lo que había en aquel plato, no la costó mucho ya que tenía muy buena pinta.
María: Ya he comido, ahora comed vosotros.
Todos salieron hacia el salón excepto Álvaro.
Álvaro: ¿Podemos hablar?-Le dijo a María-.
María: Sí, claro. Dime.
Álvaro: Blas es como mi hermano y sé que está muy preocupado por ti. ¿De verdad estás bien?
María: Sí, lo que tengo no es malo o eso creo.-le dijo un poco triste-.
Álvaro: ¿Qué es lo que te pasa?
María: Prométeme que no se lo dirás.
Álvaro: Lo prometo.
María: Te considero un buen amigo y por eso te lo voy a contar.
Álvaro: Me tienes en ascuas.-Los dos rieron-.
María: Estoy embarazada pero no sé cómo se lo va a tomar Blas.
Álvaro: ¿Estás tonta? Blas se pondrá muy contento. Él sueña con formar una familia contigo, tener pequeños Blases y pequeñas Marías correteando por la casa.-Eso la sacó una sonrisa-.
María: ¿Tú crees?
Álvaro: Claro que sí.
María: Me ayudas a levantarme, no puedo estar más tiempo en la cama.
Álvaro: Nos van a regañar pero vale, te ayudo.
María, ayudada por Álvaro consiguió levantarse de la cama y sin que él la soltara llegaron al salón donde estaban los demás.
María José: Te dije que no te levantaras, tienes que descansar.
María: No puedo estar en la cama, me aburro.
Todos rieron.
Carlos: Es normal que se aburra, allí no estoy yo.-Todos volvieron a reír-.
Álvaro: ¿Estás tonta? Blas se pondrá muy contento. Él sueña con formar una familia contigo, tener pequeños Blases y pequeñas Marías correteando por la casa.-Eso la sacó una sonrisa-.
María: ¿Tú crees?
Álvaro: Claro que sí.
María: Me ayudas a levantarme, no puedo estar más tiempo en la cama.
Álvaro: Nos van a regañar pero vale, te ayudo.
María, ayudada por Álvaro consiguió levantarse de la cama y sin que él la soltara llegaron al salón donde estaban los demás.
María José: Te dije que no te levantaras, tienes que descansar.
María: No puedo estar en la cama, me aburro.
Todos rieron.
Carlos: Es normal que se aburra, allí no estoy yo.-Todos volvieron a reír-.
Dani: Claro, el rubio imprescindible.-dijo con desgana-.
Paula: ¿Te encuentras mejor?-dijo mirando a María.
María: Sí, gracias.
Álvaro: Deberías contárselo.
Lucía: ¿El qué y a quién?
David decidió sentarse en el sofá mientras esperaba a que la comida estuviera servida. Se puso los cascos y empezó a pensar en la situación en la que estaba…
*Narra David*
Hace quince días que la conté todo lo que había pasado con Raquel y aunque no la conté el contenido del whatsApp... Ella sabía que su insistencia con las llamadas se debía a algo.
No me he atrevido a contárselo directamente, no me he atrevido a decirla que puede que vaya a tener un hijo y que ella no será la madre. No se lo he contado y nos hemos distanciado, no me quiero ni imaginar cuando se entere. Tenía tantos planes juntos, tantos deseos, tantos pensamientos...
*Narrador*
Todos estaban en silencio, nadie quería romperlo. Paula decidió hacerlo pero con un tema diferente.
Paula: ¿Qué le pasa?-dijo señalando a David.
Carlos: Le ha llamado su ex para decirle que está embarazada, vamos, que David va a ser padre y no sabe qué hacer porque eso afectará a su relación con María José.
María José se quedó sin palabras, blanca como la pared. La mirada de todos se posó en ella y por su parte no había ningún movimiento ni ninguna reacción.
Álvaro: La has cagado. Ella debería haberse enterado por David.
María José: ¿Lo sabíais? todos lo sabíais y os lo callásteis-dijo pasando su mirada por cada uno de los presentes-. ¿Tú también?-dijo mirando a Samira.
Samira: Sí, nos lo contó cuando te subiste a la habitación enfadada.
David se asustó por las voces que estaba escuchando y se quitó los cascos y les miró.
David: ¿Qué pasa? ¿Por qué gritáis?
María José le miró y en su mirada solo podía verse dolor, decepción y hasta puede que un ápice de odio.
María José: No pasa nada, sólo que soy gilipollas y no puedo confiar en nadie.
Dicho esto salió de casa de Blas dando un portazo. Estaba decidida a irse lejos de ahí, necesitaba estar sola. Iba cruzando la carretera cuando…
Paula: ¿Te encuentras mejor?-dijo mirando a María.
María: Sí, gracias.
Álvaro: Deberías contárselo.
Lucía: ¿El qué y a quién?
David decidió sentarse en el sofá mientras esperaba a que la comida estuviera servida. Se puso los cascos y empezó a pensar en la situación en la que estaba…
*Narra David*
Hace quince días que la conté todo lo que había pasado con Raquel y aunque no la conté el contenido del whatsApp... Ella sabía que su insistencia con las llamadas se debía a algo.
No me he atrevido a contárselo directamente, no me he atrevido a decirla que puede que vaya a tener un hijo y que ella no será la madre. No se lo he contado y nos hemos distanciado, no me quiero ni imaginar cuando se entere. Tenía tantos planes juntos, tantos deseos, tantos pensamientos...
*Narrador*
Todos estaban en silencio, nadie quería romperlo. Paula decidió hacerlo pero con un tema diferente.
Paula: ¿Qué le pasa?-dijo señalando a David.
Carlos: Le ha llamado su ex para decirle que está embarazada, vamos, que David va a ser padre y no sabe qué hacer porque eso afectará a su relación con María José.
María José se quedó sin palabras, blanca como la pared. La mirada de todos se posó en ella y por su parte no había ningún movimiento ni ninguna reacción.
Álvaro: La has cagado. Ella debería haberse enterado por David.
María José: ¿Lo sabíais? todos lo sabíais y os lo callásteis-dijo pasando su mirada por cada uno de los presentes-. ¿Tú también?-dijo mirando a Samira.
Samira: Sí, nos lo contó cuando te subiste a la habitación enfadada.
David se asustó por las voces que estaba escuchando y se quitó los cascos y les miró.
David: ¿Qué pasa? ¿Por qué gritáis?
María José le miró y en su mirada solo podía verse dolor, decepción y hasta puede que un ápice de odio.
María José: No pasa nada, sólo que soy gilipollas y no puedo confiar en nadie.
Dicho esto salió de casa de Blas dando un portazo. Estaba decidida a irse lejos de ahí, necesitaba estar sola. Iba cruzando la carretera cuando…